Estamos en temporada de picotas, de hecho son los últimos coletazos de las cerezas picotas, que ya sabéis que son las que no traen rabo porque se les cae de forma natural al estar más maduras. ¿Y eso, qué quiere decir? Pues que son las más dulces de las cerezas. Y las que más me gustan, me encantan. Hoy aprenderemos a hacer mermelada de cerezas picotas.

Si no sois de comprar de temporada no sabéis lo que os perdéis. De hecho, en Navidad, por ejemplo suele haber cerezas, pero vienen de Chile y las he llegado a ver a 15 euros el kilo. Una locura. No hay nada como esperar y encontrarlas desde 3,99 euros el kilo. Aunque las de mejor calibre y mejor calidad suelen estar a unos 5 o 6 euros el kilo en su mejor época.

Es ese momento el que debemos aprovechar. Y yo aprovecho, no solo para llevarlas a la mesa, sino también para hacer una rica y especial mermelada de cerezas picotas.

Cómo hacer mermelada de cerezas picotas

Las cerezas tienen una multitud de propiedades saludables que hay que conocer, porque así sabremos apreciarlas mucho mejor. Por ejemplo: previenen la anemia, son beneficiosas para los problemas urinarios, previenen las enfermedades cardiovasculares, son un remedio natural contra la artritis, ayudan a combatir el estrés y son un alimento protector contra el cáncer.

Ingredientes

750 g de picotas sin hueso
750 g de azúcar

Elaboración

1. Y solo con esos dos ingredientes conseguiremos una mermelada de cerezas picotas espectacular. Primero limpiamos y despepitamos las cerezas picotas, las troceamos o dejamos por la mitad. Si os gusta que se noten, dejadlas por la mitad.

2. En una olla o cazo profundo ponemos una capa de azúcar y una de picotas. Vamos completando capa a capa, terminando por una de azúcar que tape bien las picotas. Dejamos 24 horas, tapada.

3. Llevamos al fuego suave, removiendo, que se consuma el líquido hasta el punto en el que cogiendo una porción de mermelada entre los dedos (cuidado que quema) veamos que hay una hebra gruesa. Esto lo podremos hacer poniendo una cuchara en un plato, dejamos que se enfríe ligeramente y es entonces cuando cogemos entre dos dedos y estiramos un poco.

4. En un bote previamente cocido al baño maría, rellenamos hasta arriba, cerramos y ponemos boca abajo hasta que se enfríe. Ya tendremos la mermelada de cerezas picotas terminada y envasada.

Os dejo, también, esta otra receta que hice hace tiempo con cerezas: Panchineta de cerezas y almendras.