Aquí mi último pan con masa madre, se trata de un pan de semillas de masa madre. La verdad que le voy cogiendo el tranquillo a la masa madre, a la masa del pan, etc. Creo que en dos o tres panes más podré pasar a otro tipo de panes un poco más elaborados y que llevan más cosas como un pan de nueces o un pan de cebolla que les tengo echado un ojo…

Cosillas que he visto de este pan que quiero mejorar. Por un lado la actividad de la masa madre, la verdad que el sabor no es nada ácido porque la refresco dos veces en 48 horas antes de hacer el pan. Aun así tengo que refrescarla, creo, algo más en las últimas 24 horas para que tenga algo más de actividad.

Después, una vez formada y puesta en el banetón, tengo que dejarla dos o tres horas a temperatura ambiente, para terminar mentiéndola en la nevera hasta el día siguiente. En total unas 24 horas desde que empiezo a hacerlo, de forma que la fermentación (primera) sea de unas 3 a 4 horas. Otras tres horas en banetón y el resto en frío.

Ah, y la próxima vez le pondré algo más de mezcla de semillas. Ahí va cómo he hecho este pan, aunque aún le queda un poco para ser como uno que nos gusta mucho que venden en La Miguiña.

Cómo hacer un pan de semillas de masa madre

Ingredientes

200 g de masa madre al 100 % de hidratación
300 ml de agua
500 g de harina de fuerza
5 g de sal
100 g de mezcla semillas (girasol, calabaza, lino, amapola, etc.) remojadas 24 horas antes

Corte del pan de semillas

Paso a paso

0. El paso cero es un consejo, seguid todos los pasos para conseguir una buena masa de pan que no os resultará muy dificil de amasar.

1. Mezclamos el agua con la masa madre hasta que esta quede bien disuelta. A continuación añadimos la harina y la sal y las semillas escurridas. Mezclamos hasta que no podamos más con una cuchara. Ahora dejaremos reposar unos 10 minutos, da igual que parezca que no es una masa de pan…

2. Nos humedecemos las manos ligeramente con agua. Ahora, cogeremos la bola (que tendrá restos de harina y grumos seguramente, y la amasamos estrujándola bien y formando una bola. Unos 10 segundos serán suficientes. Ahora la bola ya se parecerá más a una masa de pan. Ponemos un poco de aceite en el bol donde tengamos la masa antes de depositarla, y la taparemos con film transparente.

3. Unos 30 minutos después, volvemos a repetir el paso 2. Nuestra masa ya es una masa en condiciones.

4. A la hora, volvemos a hacer el paso 2, con la diferencia de que ahora ya no hacemos una bola, sino que hacemos pliegues doblando las esquinas de la masa hacia abajo y el centro, con tres o cuatro pliegues bastará.

5. A la hora lo volvemos a hacer y dejaremos reposar unas 2 horas. La temperatura de la masa ha subido y entre amasado o plegado y plegado notaremos como ha ido fermentando.

6. Ahora enharinamos un poco la mesa de trabajo, enharinamos también un banetón. Extendemos la masa sobre la mesa, formando un rectángulo. Cogemos las esquinas, las estiramos un poco hacia fuera y las llevamos hacia la otra esquina opuesta (en la diagonal) sin llegar del todo. Colocamos con los pliegues hacia arriba en el banetón. Tapamos con un paño enharinado y dejamos fermentar en frío hasta el día siguiente. En total 24 horas desde el inicio de la elaboración de la masa.

7. Al día siguiente precalentamos el horno a 210 ºC. Sacamos la masa, le damos la vuelta al banetón y si hiciese falta un movimiento seco del mismo para despegar la masa sobre la bandeja de horno o piedra. Con una cuchilla le aplicamos los cortes para que se desarrolle la miga y horneamos.

8. Echamos un poco de agua al inicio y otro poco a los 5 minutos sobre el fondo del horno. Horneamos 45 minutos más. Y ya tendremos nuestro pan de semillas con masa madre con una buena corteza.