Esta tarta de queso es un homenaje. Hace mucho tiempo hice una New York Cheesecake en Directo al Paladar. Entonces, me pareció que había hecho la mejor de las tartas de queso posibles. Imaginad, ahora, la de tartas que he hecho desde 2011. ¿Unas cuantas, verdad?

En este tiempo he aprendido algunas cosas sobre cómo hacer una tarta de queso. La verdad, que decir que una New York Cheesecake es así o asá es un poco arriesgado. Sí que se podría decir que debe ser una tarta con una masa crujiente, en cierta medida, y elaborada al horno. Y, a su vez, que no se agriete dentro del horno. Además, para mí debe tener un toque cítrico, no solo por la mermelada de fresa, sino por tener aroma de limón y naranja dentro.

Cómo hacer una tarta de queso clásica

Ingredientes para una tarta de 22 cm de diámetro (6-8 personas)

Para la mermelada de fresas utilizaremos esta receta.

Para la base de la tarta

250 g de harina
125 g de mantequilla
60 g de azúcar
1 huevo
La piel de media naranja rallada
La piel de medio limón rallado

Para la crema de queso de la tarta

500 g de crema de queso
150 g de azúcar
40 g de harina normal
La piel de media naranja rallada y la piel de medio limón rallado
4 huevos medianos
115 ml de nata con el 35 % de mg

Pasos y elaboración de la tarta de queso

1. Empezaremos haciendo la masa de la base. Tal y como hicimos en la tarta de naranja, haremos con esta base. La diferencia es que solo pondremos masa en la base. Así que, mezclaremos los ingredientes hasta formar una masa, después no hará falta estirar. Simplemente pondremos un papel de horno en la base del molde (y en las paredes, untaremos mantequilla para que el papel se quede pegado) y pondremos masa que apretaremos por el fondo, estirándola con los dedos y dándole uniformidad.

2. Horneamos la masa a 180 ºC durante 15 minutos. Colocamos papel de aluminio, un peso tipo garbanzos secos y horneamos. Después sacamos, quitamos los garbanzos y el papel de aluminio. Pintamos en caliente, con clara de huevo y horneamos 5-7 minutos más.

3. Vamos preparando el relleno de queso. Mezclamos, sin batir, la crema de queso, el azúcar, la harina, la nata y la ralladura de limón y naranjas hasta obtener una mezcla suave. No batimos porque no queremos añadir aire a la mezcla. Este aire se calienta en el horno y hace que suba la crema de queso y se agriete la tarta.

4. Después, añadimos los huevos, mezclando, no batiendo. Uno a uno. Dejamos reposar media hora el relleno, damos golpes por los bordes del bol para que salga el posible aire que haya.

5. Ponemos el relleno en el molde, ponemos en una bandeja de horno y cubrimos de agua hasta la mitad del molde. Horneamos durante 1 h 30 minutos a 120 ºC. Pincharemos para comprobar que está cuajada, si no hornearíamos unos 10 minutos más.

6. Sacamos la tarta de queso del horno, después de haberla dejado dentro del horno con la puerta entreabierta. Así, si ha subido un poco al enfriarse despacio conseguiremos que tampoco se agriete.

7. Ya tendremos nuestra tarta de queso preparada. Y al haber forrado el molde con papel de horno, una vez fría, conseguiremos desmoldarla sin problemas.

Más recetas de tartas de queso en El Monstruo de las Galletas

Tarta de queso clásica. Corte

Este es el corte de la tarta de queso con la mermelada de fresa por encima. Quedó perfecta. Sin grietas, sin burbujas dentro… densa, cremosa, cítrica, dulce… En fin, para mí, desde luego que es la mejor tarta de queso que he hecho nunca. Pero, en este blog podéis encontrar unas cuantas recetas más. Aquí os las dejo:

1. Tarta de queso Oreo fría (sin horno)

2. Tarta de queso y membrillo

3. Tarta de queso con licor

4. Tarta de brownie con queso y crema de Orujo

5. Tarta de queso con base de galletas y frambuesas

6. Tarta de queso con Baileys y base de galletas con manzana

7. Tarta de queso clásica

8. Tarta de queso y dulce de leche

9. Tarta de queso al revés