Esta receta de espárragos blancos a la plancha debió de ir publicada ayer, domingo, pero no siempre los planes salen como queremos. A veces el tiempo nos come las intenciones que depositamos en él. A veces, los planes no “siempre salen bien”, parafraseando al jefe del Equipo A. La cosa es que ya está finalizando la temporada de espárragos blancos, una lástima.

Éstos se pueden cocinar de muchas maneras, muchas más formas que la tradicional de cocidos. De hecho, la primera vez que vi los espárragos blancos a la plancha me abrieron un mundo… porque la verdad que comerlos cocidos era un tostón, un coñazo, constante que hacía que los comprase una vez al año y ya.

Los espárragos blancos, además son un alimentos ideal en “dietas”, aunque yo no estoy a favor de las dietas para adelgazar, sí de las dietas para comer saludablemente. De ahí, que las recetas que pongo los domingos estén orientadas al método del plato. Si, además de comer saludablemente, conseguimos, con una actividad diaria adecuada, adelgazar o mantenernos en nuestro peso ideal, entonces mejor que mejor.

Como os decía, los espárragos blancos tienen 20 calorías por cada 100 gramos. Prácticamente nada de grasas y prácticamente nada de hidratos de carbono. Por esto, también tiendo, además de hacer los espárragos blancos a la plancha con poca grasa, es cocinarlos con otras verduras que aporten sabores diferentes, complementarios, y otros aportes calóricos. Comer solo espárragos blancos es un poco rollo.

Cómo hacer espárragos blancos a la plancha

Ingredientes para 4 personas

400 g de de tomate triturado natural
Un manojo de albahaca fresco
Sal
800 g de espárragos blancos
3 cucharadas de aceite de sésamo
Semillas de sésamo
Pimienta negra y sal

Paso a paso para hacer espárragos blancos a la plancha con salsa de tomate y albahaca

1. Primero prepararemos una salsa de tomate con albahaca rápida. Yo la hago como la hace Jamie Oliver en uno de sus muchos libros. Básicamente lava y deshoja las ramas de albahaca, con tres será suficiente. Cuece el tomate con las ramas durante unos 15 minutos a fuego suave. Se pone al punto de sal y se cuece. Después, al final, se añaden las hojas de albahaca picada y reservamos.

2. Como todas las recetas de espárragos blancos, estos se tienen que pelar. Son fibrosos y comerlo sin pelar… pues como que imposible. Les cortaremos un poco el tallo, al final, la parte seca. Un par de centímetros sería suficiente. Después, los cortamos a lo largo en cuartos y por la mitad a lo ancho.

3. En un sartén ponemos el aceite de sésamo y cuando esté caliente, fuego alto, añadimos los espárragos, sazonamos con sal y pimienta y salteamos hasta que estén dorados. Ya estarán nuestros espárragos blancos a la plancha.

4. Al final, añadimos el sésamo, salteamos un par de veces mas y servimos sobre los platos, donde habremos puesto salsa de tomate en el fondo. Además, por encima he espolvoreado un poco de shichimi togarasahi, una mezcla de especias japonesa ligeramente picante.