La receta de este domingo es un risotto blanco de calabacín y caldo de cocido madrileño. Ya sabéis que las recetas de los domingos son recetas que suelo hacer yo entre semana. Tienen ingredientes fáciles de encontrar pero son recetas, que por una u otra cosa, hacen que el cocinar a diario sea, además de fácil, divertido. Al menos, yo, me lo paso bomba cocinando para mi familia.

Comer arroz, en su justa medida, es necesario y bien. Y qué más fácil hay que hacer un arroz blanco. Pues en este caso, el toque especial, es que ese arroz está hecho en formato risotto blanco. ¿Quién no tiene un tupper de caldo en el congelador? En mi caso suelo tener durante todo el otoño, invierno y buena parte de la primavera, tuppers con caldo de cocido madrileño. Este caldo, además de para hacer sopa, también lo utilizo para hacer arroces y otras elaboraciones.

Y, por último, esta receta, como casi todas las que publicaré en esta sección de los domingos, es una receta que cumple el método del plato.

Cómo hacer un risotto blanco de calabacín

Ingredientes para 4 personas

200 g de arroz carnaroli
100 g de cebolla
900 g de calacín
80 g de mantequilla
1 litro de caldo de cocido madrileño (sirve otro caldo de ave, por ejemplo, o de verdura suave)
75 g de queso parmesano rallado

Paso a paso

1. Todos los risottos llevan cebolla, bien picada la pocharemos con un poco de sal con la mitad de la mantequilla. Cuando esté blandita añadiremos el arroz y el calabacín cortado en medias rodajas finas.

2. Ahora, a nuestro risotto blanco de calabacín, lo suyo sería añadirle unos 50 ml de vino blanco. Yo no tuve y no lo he puesto en los ingredientes. Así que añadiremos el caldo, que tendremos en un hervor muy ligero al lado. Iremos añadiendo de cucharón en cucharón. El mismo arroz lo irá pidiendo a medida que se vaya quedando casi sin caldo. Así, durante 18 minutos desde que añadamos el primer cucharón.

3. Cuando hayan pasado los 18 minutos. Sacamos del fuego y añadiremos el resto de la mantequilla y el queso parmesano. Removemos bien un par de minutos, con cuidado para no romper el calabacín que estará blandito.

4. Ya podremos servir el risotto blanco de calabacín. Como veis, para cumplir el método del plato, he añadido la proteína animal. En nuestro caso fue un trozo de lomo de bacalao a la plancha.