¿Cómo os gusta el té? ¿Qué té soléis tomar? Personalmente me considero un fan de la variedad Earl Grey. De hecho, muchas tardes es mi “merienda”. Siempre suele ser motivo de debate el cómo hacer y servir el té, que no utilizarlo como ingrediente. Como por ejemplo, con este helado de té matcha. Al menos en casa. Así que si os pasa lo mismo en vuestra casa he pensado que esta entrada con consejos os puede ser de utilidad.

Al final, de lo que se trata es de algo relativamente sencillo o muy sencillo: hay que infusionar unas hojas de té seco en agua caliente y de esa forma sacar su sabor y color. Lo complicado es hacerlo bien. ¿Por qué? Por varios motivos:

  • La extracción del sabor está influido por el tamaño de las hojas (normalmente picadas).
  • El sabor final se verá influido, también, por la temperatura del agua.
  • El tiempo de la infusión variará, a su vez, el sabor y color, del té.

Es muy importante saber cómo hacer y servir el té porque el resultado final podrá ser de  un color poco intenso y sabor muy áspero si se hace mal. Entonces, la clave para preparar té está es saber adaptar la temperatura y tiempo de la infusión al té que vayamos a preparar. Vayamos por partes.

Cómo hacer y servir té: consejos prácticos

¿Sabíais que el té se prepara de forma muy diferente según en el país donde estemos? En ocasiones podemos hacer té de una sola vez con una pequeña porción de hojas. Otras veces, las mismas hojas se aprovechan varias veces. Otras veces se lavan antes de hacer el té, otras no. Y, todas estas variedades de formas se hacen así porque el té va variando su sabor e intensidad de color.

Lo básico es coger una porción de té. Lo habitual suele ser unos dos gramos de hojas secas por taza (250 ml de agua). Esto es como una cucharadita rebosante. Yo, para asegurarme de un sabor intenso, en el caso del Earl Grey, pongo cucharadita y media. Sí, al final, educar el gusto por el té, como en el café, influye en la forma de tomarlo. Os propongo que primero os adaptéis a una forma y después busquéis vuestro gusto particular.

La temperatura, como os dije, influye y mucho. Los tés más delicados se hacen entre 50 y 80 ºC. Estos son los tes blancos y verdes japoneses. A más temperatura los sabores más ásperos afloran y el verde se vuelve menos vivaz y más oscuro. Los tes más fuertes, menos delicados, se hacen a temperatura de entre 70 y 80 ºC. Por último, otros tes como el oolong y los tés negros se hacen con el agua que acaba de hervir.

té verde

Por último, el tiempo de infusión variará entre los 15 segundos y los 5 minutos. Aquí varia el picado de la hoja del té que irá desde hojas enteras a molidos, la temperatura del agua, y el número de veces que se haya utilizado las hojas de té. Por ejemplo, las bolsas de té, las que podemos encontrar más fácilmente en uno o dos minutos sería suficiente.

Reglas para preparar té la primeras veces

Lo más importante es que podáis llegar a aprender cómo hacer y servir té a través de vuestro propio gusto. Si estáis muy perdidos podéis seguir las siguientes instrucciones básicas. Eso sí, siempre que se traten de tes que podéis comprar en latas, cajas o al peso de hojas secas sueltas.

  • Té blanco, a 80 ºC durante 2-3 minutos.
  • Té verde chino, 1 80 ºC durante 2-3 minutos.
  • Té verde japonés, a 70-80 ºC, durante 1-3 minutos.
  • Té oolong y té rojo, agua recién hervida, durante 3-4 minutos.
  • Té negro, en agua recién hervida, durante 4-5 minutos.
  • Té puerch, en agua recién hervida durante 1-3 minutos.

De maestro del té, sería incluso calentar una taza con agua que esté a la misma temperatura del té que vayas a tomar. De forma que cuando pongas el té en la taza esta estará a la misma temperatura, y no acusará un descenso de la temperatura y por lo tanto el sabor no variará.

No dejéis enfriar el té por completo. De hecho, lo suyo es tomarlo casi inmediatamente (no os queméis tampoco). Al enfriarse el sabor pierde intensidad. Incluso hay tes, como los verdes o el oolong que se oxida y cambia de sabor y color. De hecho, diría que aprender a tomar té verde es de lo más complicado y, tal vez, por eso sean de los que menos gustan al principio.

Otro caso es el del té helado. En este caso el consejo es que se haga la infusión de té con agua fría durante varias horas. Precisamente para evitar el oxidado que se produce cuando se enfría.

Fotos en Flickr: Ryan Hyde, cyclonebill