¿Pero qué pintan purés y cremas de verduras en un blog como este? Tiene un sentido, os lo voy a explicar. Estos días atrás hemos estado con los peques de viaje. En concreto, todos los años desde hace tres, nos vamos a esquiar cuatro días a Astún, en el los Pirineos aragoneses. Vamos en rollo familiar, a un piso donde podemos cocinar y descansar. Claro, para cuatro días que vamos no tenemos el cuerpo para muchas fiestas por las tardes después de esquiar. Así que, aunque comemos más hidratos, también intentamos comer lo mismo que en casa, en Madrid.

Y entre esas cosas que comemos están purés y cremas de verduras. De hecho, el primer día, llega Alma, mi peque, y dice: otra vez crema de calabacín. El caso es que no comen mucha verdura si no es en formato puré y crema de verduras. Así que, tengo que tener algunas ideas extras y a veces mezclo verduras de forma muy dispares. En el post de hoy, os quería comentar mis consejos y trucos para hacer purés y cremas.

Diferencias entre purés y cremas verduras

Es algo que le tengo que contar a mis peques de forma muy repetida. La verdad, me extraña que no se lo sepan ya. La diferencia fundamental entre un puré y una crema de verdura es lo fluida o espesa que resulte la elaboración. Es decir, podríamos tener un puré si lleva poco líquido, ya que serían las verduras procesadas, trituradas, machacada tal cual quedando espesas.

Las cremas de verduras, en cambio, serían las verduras procesadas, como antes, pero con más líquido. Por supuesto hay trucos para que queden más “cremosas”. En cualquier caso, son las más líquidas y/o fluidas.

Trucos y concejos para hacer purés y cremas de verduras

Nos vamos al extremo de los purés más espesos como pueden ser el puré de patata. Cuando hagamos purés como estos a base de verduras o vegetales que son ricos en féculas tendremos que evitar hacerlos con máquina. Lo mejor es pisarlas y si acaso añadir algo de líquido, principalmente alguna nata para que quede un puré espeso pero cremoso.

Si nos vamos a una crema líquida, por ejemplo: de calabacín, de verduras en general, de puerros, zanahorias, etc. Lo mejor será cocer las verduras añadiendo poca patata. Después trituraremos con máquina (turmix, etc.), de momento con poca agua de la cocción y si hace falta añadiendo más, y pasaremos el resultado por un colador fino. Además, podéis añadir sobre un 5 a un 10 % de nata. Eso sí, la nata siempre fuera del fuego y una vez triturado todo.

Un caso particular: salsa o puré de tomate

Me encanta una buena salsa de tomate. Pero, esta no deja de ser un puré de tomate. Es decir, se cocina el tomate y se tritura. Por lo tanto es un puré. Y de este modo está en nuestro post dedicado a purés y cremas de verduras. Vale, diréis que no es verdura, sino fruto. Bueno… de acuerdo.

El truco para hacer una buena salsa de tomate casera, un buen puré de tomate, es quitar el exceso de agua antes de cocinarlo vaciándolo de semillas y agua, después trocearlo y cocinar a fuego suave hasta que el exceso de agua se haya ido evaporando. Así que, lo mejor será hacer el puré de tomate en una cazuela ancha y baja.

Si estabais buscando en este post trucos para que los niños coman purés y cremas de verduras, eso lo siento mucho pero no lo sé. Creo que el mejor truco es hacer cremas que resulten dulzonas, mejor de colores cálidos, amarillos, naranjas, que verdes o morados (lombarda…). Y sobre todo, acostumbrarles que hay que comer todos los días un poco de verduras para que cuando sean mayores las coman sin problema.