La leche frita es, sin duda, uno de mis postres preferidos desde que soy bien pequeño. Lo curioso es que, creo, la primera vez que las comí fui yo quien las hizo. La leche frita es una receta fácil para hacer en casa. No es solo porque tenga pocos ingredientes, y uno de ellos sea la maicena. No sé si será por el origen de la receta de leche frita o qué, pero de verdad que es muy sencilla. Eso sí, no os perdáis el post al completo, que al final está cómo hacer un flambeado en un postre frito.

El origen de la leche frita

Sí, en primer lugar hay que decir que la leche frita original no se hacía con maicena. Efectivamente, muy probablemente cuando alguien tuvo a bien inventarse esta receta el almidón de maíz sería algo muy raro (si es que existía) y era más fácil optar por otros espesantes.

Como todas las recetas tradicionales, esta podría enmarcarse dentro de la Semana Santa. Después de un periodo de cuaresma sin dulces, carnes, etc., tocaba celebrar el fin de esta y qué mejor que echar mano a los productos de la despensa. Leche, huevos, azúcar y poco o nada más.

Pero, ¿por qué esta receta es fácil de hacer? Precisamente por la maicena. La tradicional se hace con yemas de huevo que se mezclan con el azúcar. La leche caliente, con los aromatizantes básicos: limón y canela, se añade a la primera mezcla. Y después con fuego muy, muy, muy suave se calienta hasta que espesa. Problema. Si llega a hervir estamos perdidos porque la yema de huevo cuaja y se forman unos hilillos que, no solo son feos a la vista, nos darán mal tacto a la hora de comer la leche frita.

Dicho esto, parece, según algunos medios, que el origen de la receta se centra en Palencia.

Cómo hacer leche frita con maicena

El vídeo de la receta lo tenéis en la cabecera de este post. Pinchando en la imagen podréis verlo. También, podéis verlo directamente en mi canal de YouTube. Ya os he dado alguna pista de cómo hacer leche frita. Como os comenté es fácil porque con la maicena no hay riesgo de que se nos corte la masa de la leche frita y al final queda muy fina de gusto en boca.

Ingredientes para 6-8 raciones: 1 litro de leche entera, 125 g de maicena, 200 g de azúcar, piel de limón y una rama de canela. Además, para freír, necesitaremos aceite de girasol, harina y huevo batido.

Paso a paso para hacer leche frita

1. Ponemos a hervir tres cuartas partes de la leche, con la piel de limón y la rama de canela. Removeremos para que no se nos pegue la leche. La piel de limón, recordad, sin la parte blanca porque amarga.

2. Por otro lado, en un recipiente mezclaremos la maicena con el azúcar y la leche sobrante hasta que queden bien unidas y disueltas.

3. Un vez bien disueltos y la leche del cazo caliente (que no llegue a hervir), incorporamos la mezcla del segundo paso al cazo. La colaremos para evitar que vaya algún grumo. Volvemos al fuego y removemos bien.

4. Ahora, la mezcla de todo, sí que tiene que hervir, pero solo dar un hervor. No olvideis remover de forma constante para evitar que se nos pegue al cazo.

5. Ponemos la masa de la leche frita en un recipiente que previamente hemos untado de mantequilla. Debe de dar un grosor de 1 cm como mínimo. Y como máximo de 2 cm. Dejamos enfriar.

6. Una vez fría, cortamos porciones de unos 4 o 5 cm de lado. Se pasan por harina y huevo batido y se fríen en abundante aceite de girasol caliente. (Ya sabéis que podéis freír en otro aceite que queráis, yo lo hago para que no aporte un sabor fuerte a este maravilloso postre).

7. Una vez dorada la leche frita por ambos lados, la sacamos y dejamos que un papel de cocina chupe el aceite sobrante. Pasamos, en caliente, por azúcar y canela o simplemente las dejamos así.

El postre completo: flambeado de anís

Vale, no hay postre completo si no se termina como es debido. En este caso, voy a hacer la leche frita con un licor flambeado. En concreto con anís. ¿Qué es el flambeado? Pues una técnica de cocina que consiste en quemar un licor encima de un producto, mientras este está cocinándose o cuando este ya está terminado.

Ahora bien, para flambear o flamear necesitamos que el licor en cuestión esté caliente. En una elaboración que va flambeada mientras se cocina es fácil. Se añade el licor a la cazuela, se deja que caliente un poco y entonces es cuando se prende fuego. Os recuerdo que sin la campana extractora de humos encendida.

En nuestro caso, como la leche frita ya está terminada, lo que haremos será calentar el anís en un cazo. Para un par de postres he puesto unos 75 ml. En cuanto de un hervor apartamos el anís del fuego y ponemos una parte en cada uno de nuestros postres. Y será entonces cuando encendamos el fuego y dejaremos que se apague solo.

Ya podremos comer nuestra leche frita flambeada con anís. Por cierto, podéis añadirle zumo de naranja y de limón al licor, mientras se calienta. O podéis utilizar otro tipo de licores. A este postre frito le sienta genial esto, ya lo veréis. Por favor, si la hacéis, contadme qué tal os ha quedado.