En este post me he permitido hacer una pequeña recreación de lo que creo que sentiría con esta receta si se tratase realmente de la receta de magdalenas de mi abuela. La verdad que mi abuela hacía muchas cosas ricas, y otras no tan ricas. Tenía esa cosa de las abuelas de cocinar en exceso casi todo lo que hacía. No es malo, es una forma de cocinar. Creo que la generación de nuestras abuelas, para los que tenemos entre 30 y 40 años, fue complicada.

Mi abuela murió hace ya unos años. Fue una trabajadora incansable, dentro y fuera de casa, como es obvio. Si la igualdad de derechos y deberes, actualmente no existe, menos en la generación de nuestras abuelas. Nació en una pequeña aldea de Asturias, se vino de adolescente a Madrid, trabajó cuidando casas, limpiando y cocinando para familias adineradas. Vivió y sobrevivió a la Guerra Civil española. Sobrevivió a la posguerra. Educó a tres hijos. Nunca la vi enfadada, nunca levantó la voz. Y solo lo hizo alguna vez para defender a sus nietos del despota de su abuelo. Le iba a llamar cascarrabias, pero creo que eso al final es dulcificar actitudes que no se deben endulzar.

Pues bien, como os he dicho las magdalenas de mi abuela, no son realmente las de mi abuela. Podrían haberlo sido. Recuerdo su bizcocho, muy parecido a estas magdalenas. Recuerdo unos frisuelos. Y, sí, hacía unas natillas y flan chino de Potax, geniales. No era difícil. A mí, simplemente me parecían las mejores. Cocinaba la verdura en exceso. Como todas. Recuerdo la época en que vivimos con ella en Móstoles que incluso hacía recetas nuevas. Seguramente pensaba que unos niños se cansaban de comer siempre lo mismo. De ella, creo que he aprendido a ser como soy. O al menos ese aspecto de mí que hace darlo todo por las personas que me rodean. Y, que a veces, no es tan bueno como aparenta resultar. Aún así, seguiré haciéndolo.

Cómo hacer la receta de magdalenas de mi abuela

Así que, si no son las magdalenas de mi abuela, como poco sí que se merecen servir de homenaje a mi abuela. Los últimos años no fueron fáciles para ninguno. Después de la muerte de mi padre nos separamos. Ella ya no era ella. Yo, solo quería seguir recordando lo que era, lo que éramos. Con eso me quedo. Con lo que éramos. Aunque a muchos les pueda molestar.

Ingredientes para 20 magdalenas (depende del tamaño de la cápsula que utilicéis): 6 huevos medianos, 200 g de azúcar, ralladura de piel de 1 limón mediano, 250 ml de aceite de oliva virgen extra, 250 g de harina y 1 sobre de impulsor o levadura química.

Paso a paso de las magdalenas de mi abuela:

1. Batiremos los huevos con el azúcar hasta obtener una masa espumosa, blanquecina, que haya aumentado tres veces su volumen. Os ayudará hacerlo con varillas eléctricas o una batidora con varillas.

2. Añadimos el aceite poco a poco. No pararemos de batir enérgicamente.

3. Por último, incorporamos la harina con el impulsor y la ralladura de limón. Ahora, hay que mezclar, no batir. Mezclaremos con cuidado para evitar que se nos baje la espuma antes conseguida.

4. Rellenamos las cápsulas de las magdalenas hasta 2/3 partes. Horneamos a 250 ºC durante unos 10 minutos. Antes de meterlas al horno podemos añadirle un poco de azúcar por encima.

Consejos, trucos o tips para hacer magdalenas en casa

En cuanto a los ingredientes. Mejor huevos medianos. Si utilizáis grandes que sean 5 en lugar de 6. El limón, solo rallar lo amarillo, no lo blanco porque amarga. La harina, debe ser floja o de repostería.

En cuanto a la elaboración de las magdalenas. Es muy importante batir bien los huevos con el azúcar. Hay que batir hasta que aumente tres veces de volumen y la mezcla se vuelva de color blanquecino. Después, al incorporar el resto de ingredientes hay que tener cuidado de que no bajen mucho. Esto se hace, mezclando y no batiendo.

Los moldes. Se rellenan cápsulas de magdalenas hasta 2/3 partes. Pero, estas tienen que estar dentro de un molde de su tamaño para evitar que se abran hacia fuera. Si se abren no subirán hacia arriba, sino hacia los lados. ¿Es lógico, verdad? Ni tan siquiera sirve eso de poner dos cápsulas en lugar de una. Haceros con un molde, a poder ser que tenga 12 o 24 huecos. El mío es de 6 y es un rollo tener que hacer mil tandas hasta acabar con toda la masa.

En cuanto al horno. Es muy sencillo. SE pone a temperatura muy alta, entre 225 ºC y 250 ºC. Y el tiempo son unos 10 minutos a 12. Dependerá del horno. No se abre en ningún momento ya que si no podrían no subir e incluso bajar. Cuando estén bien doraditas será el momento de bajarlas. Se colocan en la bandeja posición 2. Mi horno tiene 5 y estas se cuentan de abajo arriba, siendo la 1 la más baja y la 5 la más alta. El tipo de calor es el tradicional, solo calor arriba ya abajo. Se hacen sin aire. Al menos, a mí, me quedan mejor así.

Las magdalenas de mi abuela en vídeo

Por cierto, os dejo una receta, muy similar, en vídeo que hice hace unos meses. Como os digo, es una receta muy similar, pero varia alguna proporción. Eso sí, os lo dejo porque la elaboración es igual. De este modo podréis ver mejor los consejos que os he descrito.