Algunas veces me han preguntado lo que yo hago para crear una nueva receta de galletas. Creo, ya he contado que este blog no nació como un repositorio de recetas normales, tampoco de recetas dulces. Aunque en un primer momento era lo que más había. Cierto. Este blog era en parte recetas y en parte personal. Un sitio donde hablar de lo que sentía, o de lo que la cocina me hacía sentir. Igual que la frase de “somos lo que comemos”, en el mundo de los blogs creo que “somos lo que escribimos” o “escribimos como somos”.

Lo digo porque es importante para que entendáis lo que viene a continuación. Una parte importante de este blog siempre ha intentado ser aportar algo de originalidad. A veces lo he conseguido, otras veces, por diferentes razones que están muy en el fondo de todo, no ha sido así. Bueno, al final todo eso demuestra lo que acabo de decir anteriormente. Yo, no me considero una persona lineal, creo que pocas personas lo son aunque intenten demostrarlo (y más en el frío mundo de las redes sociales).

Cuando he sido más original es cuando más libre me he sentido y en esos casos siempre he intentado crear una nueva receta de galletas.

¿Pero, cómo crear una nueva receta de galletas? Pues, para empezar, podéis pasaros por la categoría de recetas de galletas y cookies que tengo. Es decir, el primer paso para inspirarse es poder conocer otras ideas. Y ojo, digo inspirarse que no es lo mismo a copiar. Eso sí, en mi blog no solo hay recetas propias, también las hay de libros de recetas u otras fuentes, en ese caso lo suelo poner. ¿Suelo? Sí, siempre que la receta sepa que es original y creada por alguien particular. Por ejemplo, en el caso de unas galletas de mantequilla de pasta sablé, pues no lo pongo aunque la receta sea de un libro determinado. En ese caso, la receta no es original.

Qué hay que saber sobre las galletas

Masa de galletas

Digamos que una masa de galletas es como una masa de un bizcocho. Es decir, lleva más o menos los mismos ingredientes solo que en otras proporciones diferentes. El objetivo es que la textura sea diferente: en unas ocasiones duras, en otras blandas, en otras ni duras ni blandas… Un bizcocho, por el contrario siempre será esponjoso y lo que cambia de unos a otros bizcochos, por lo general, es el nivel de humedad de la miga. Así que, lo primero que debemos saber para crear una nueva receta de galletas es que estas llevan más harina y menos líquido que un bizcocho.

Las masas de galletas llevan más harina y menos líquido

Esto último es muy importante. Es lo que determinará todo. De hecho, podemos hacer dos masas de galletas aparentemente similares cambiando en muy pequeñas cantidades el equilibrio entre harina y líquido. ¿No habéis notado que a veces hacéis una misma receta y como habéis puesto un huevo grande, en lugar de uno pequeño, las galletas os han quedado diferentes? Pues, lo mismo pasa con el azúcar: la cantidad de este y el tipo harán que cambie la receta. Aunque eso ya lo sabéis porque está explicado aquí.

Ingredientes que influyen en las recetas de galletas

La harina, con su porcentaje de gluten influirá. Si tienen más gluten, necesitarán más líquido que otras para conseguir el mismo tipo de galleta que nos salió con una harina con menos gluten. Las primeras absorben más humedad. Un truco, si queremos que las galletas queden blanditas, es sustituir una cuarta parte de harina por almidón de maíz.

Si añadimos ingredientes como cacao en polvo o frutos secos molidos, muy finos, estos pueden sustituir a parte de la harina también. Eso sí, también nos quedarán galletas que no serán crujientes o duras.

También, me suelen preguntar si se puede sustituir la mantequilla por margarina o aceite de oliva. No es lo mismo. Una buena mantequilla es fundamental para crear una nueva receta de galletas. También lo es para cualquier receta. Ahora bien, entiendo que se deba sustituir en algunos casos. Pero que no sea por “engordar”. Si no se quiere engordar lo suyo es no comer galletas directamente. La mantequilla aportará sabor y untuosidad que en la boca se traduce como “estas galletas están suaves”.

Y, los huevos, los huevos influyen porque son los que añaden humedad. El aporte de líquido lo dan los huevos, por eso normalmente hay tan pocos en las recetas de galletas. Por eso os comentaba, más arriba, que las galletas tienen más harina y menos líquido que los bizcochos.

Ah, si usáis impulsor, saber que este hará que queden con más aire y, por lo tanto, más esponjosas.

Pasos importantes para elaborar una receta de galletas

Dependerá de las masas de galletas que hagáis, pero yo no las suelo amasar demasiado. La razón es que pueden coger “liga”. Es decir, el gluten se desarrolla demasiado y la masa se vuelve elástica. Esto hace que después puedan encoger en el horno. Eso sí, antes cuando añadáis el huevo a la mantequilla y azúcar (suele ser el segundo paso), sí que es conveniente mezclar bien. Batir aquí hará que queden con más aire y la harina se mezcle mejor después.

Es conveniente dejar reposar la masa, envuelta en film, en la nevera. Esto hace que la mantequilla se endurezca y al hornear queden mejor los bordes de las galletas. Si queréis unas galletas más sabrosas, en especial las de mantequilla, dejar reposar la masa varios días en frío.

En el horno, utiliza una bandeja gruesa con papel de hornear para evitar que se peguen. Corta o forma las galletas, todas, del mismo tamaño para que se cocinen a la vez. Y, controla el tiempo para evitar que se puedan pasar y desarrollen sabores no muy buenos.

Fuera del horno, deja que las galletas se enfríen un poco antes de tocarlas. Al cabo de unos minutos sácalas y ponlas en una rejilla. Al enfriarse el azúcar cristalizará y estas endurecerán más.

Ejemplos para crear una nueva receta de galletas

Y, llegamos al punto que me imagino estabais esperando más. ¿Cómo crear una nueva receta de galletas? Lo suyo es con ejemplos. Os voy a explicar varios ejemplos para que veáis cómo lo hago yo. Pero el principal, es por lo primero que hemos empezado. Si las galletas son lo mismo que un bizcocho, ¿por qué no inspirarse en recetas de bizcochos para hacer galletas?

Brownkies. Son unas recetas inspiradas en un brownie tradicional. ¿Qué hice? Hacer una receta con más harina, poco huevo y además añadí chocolate fundido a la masa. De esa forma la densidad de las galletas aumenta, y son galletas porque se pueden formar como tales. El brownie es una masa más líquida.

Galletas de plátano. Pense en un banana bread, un bizcocho de plátano. Quise hacer unas galletas muy nutritivas y sustituí parte de harina por avena molida. Además, el plátano hecho puré le da más densidad. Y por supuesto, de nuevo, poco huevo, poco líquido.

Galletas tarta de queso. En este caso, pensé que podía recrear una tarta de queso tradicional pero en forma de galletas. Así que hice una masa de galletas parecida a las brownkies, pero en lugar de chocolate fundido le añadí queso crema. Y, por otro lado, las fresas, lo que hice, fue utilizarlas liofilizadas, en polvo, y las unté antes de hornear.

Son solo tres ejemplos, en el enlace tenéis todas las recetas de galletas y cookies y podéis navegar por ahí para inspiraros y crear una nueva receta de galletas a vuestro antojo. Espero que os haya gustado este post.