Otoño, oficialmente desde ayer, es época en la cocina de cambiar de platos y recetas. En mi cocina, ahora hay un delicioso aroma de un rabo de ternera que se está haciendo poco a poco. Lleva una hora y le quedan dos. No sé si aguantaré mucho más tiempo antes de empezar morir de ganas de comer. Qué remedio. Por otro lado toca hacer algunas conservas para saborear los productos que nos da la huerta durante el verano. Hoy, haremos una receta de mermelada de ciruela.

Hace un par de semanas estuvimos en el pueblo de un amigo de mi pareja. Hago un inciso para comentar la envidia que me supone poder vivir en un entorno alejado del ruido y demás inconvenientes de una gran ciudad como Madrid. Alguna vez me tocará a mi, estoy convencido, y terminaré viviendo en un pueblo tranquilo con otro ritmo de vida.

Pues bien, en el pueblo nos abastecimos, entre otras cosas, de un par de kilos de ciruelas de uno árbol plagado de ellas. Por eso, eran pequeñas y muy rojas. Ya sabéis que si tenéis un frutal y queréis tener mejores cosechas hay que cuidarlas. En plan, quitar parte de los frutos en verde para que el resto crezca mejor, también para que al siguiente año se conserve una buena producción de frutas.

mermelada-ciruela-pasos-1

Bueno, ya estaban suficientemente maduras las ciruelas cuando las cogimos pero aún así han estado en casa un par de semanas más lo que las ha ayudado a madurar más. Ya veis, en esta receta no hay una estructura al uso porque no se necesita, a mi juicio. De entre estas líneas se pueden sacar consejos y trucos y proporciones para hacer la receta en casa sin problema.

Lo suyo, sería coger y pelar las ciruelas, quitarles el hueso y cortar la carne. Después, mezclar con la misma cantidad de azúcar que peso sea de ciruelas, dejamos unas horas y se pondría al fuego, removiendo de vez en cuando hasta que espese. Y después, a envasar como dice el vídeo:

Cómo hacer mermelada de ciruela

En este caso al estar maduras y ser pequeñas la tarea de quitar la piel se antojaba faraónica. Os he dicho que eran como dos kilos de ciruelas. Si no había unas 50 o 60 ciruelas no había ninguna. Así que se me ocurrió acudir a un cedazo o un colador y restregar las ciruelas.

¿Veis el color rojo de la mermelada de ciruela? Cualquiera pensaría que se trata de fresas o incluso de mermeladas de moras negras. No, es ciruela, lo juro. La ventaja de restregar las ciruelas por el cedazo hace que también restregamos la piel con la pulpa de la frutas y de ese modo ese color rojo de la piel se transmite con mucha intensidad a la pulpa. Obviamente no podríamos hacerlo de este modo con una fruta poco madura.

mermelada-ciruela-pasos-2

En este caso, no he mezclado el azúcar con la fruta previamente y dejado unas 6 horas. Esto se hace porque el azúcar ayuda a que la fruta madure rapidamente y al cocinarse se ablande antes. Al pasar la pulpa por el colador ya ha pasado en forma puré. Así que a cocer, al principio a fuego vivo después se va bajando hasta el mínimo hervor. Se remueve cada dos o tres minutos con el objetivo de que no se pegue. En especial al final donde hay que remover de forma constante.

mermelada-ciruela-pasos-3

Una vez que la mermelada de ciruela tenga la consistencia deseada la envasamos como el vídeo de arriba. O si lo preferís podéis envasar al baño María, tal que así: