Son dos las formas que tenemos de conservar mermelada. La primera que vamos a hacer hoy es la que utiliza el método Appert, que ya os digo no es la más ortodoxa ni la más tradicional de conservar mermelada. Pero que, sin embargo, es una forma que suele utilizar la gente para conservarla que no es ni más ni menos que conservar mermelada haciendo un baño María. Esta forma nos llega a nuestros días desde que la pusiera en práctica Nicolás Appert hacia el año 1800.


De su método, que no es más que una esterilización,
se deduce que lo hizo por pura chiripa. Una chiripa de unos 14 años de pruebas, eso sí. Se hizo un concurso en el que se premiaba con 12.000 francos (de la época, una millonada) a quien consiguiese conservar alimentos durante más tiempo. Y lo hizo introduciendo alimentos en botellas de vidrio y las tapaba con tapones de corcho, alambres, etc., y después la cocía al baño María. Pero lo curioso es que nunca supo explicar el porqué de la conservación con este método. Eso sí, durante mucho tiempo se le llamó «appertización».

Por cierto, la segunda forma que pondremos en práctica en unos días con otra mermelada. Se trata de la forma tradicional de conservar mermeladas. Con su papel, su hilo de bramante, y tal. Donde no, y repito NO, se cuece al baño María la mermelada. Pero ya la veremos más en detalle.

Claves para hacer conservas al baño María

  1. Seleccionar botes de vidrio con tapas que cierren bien. Pueden ser de corcho, tapas de lata, latas, etc.
  2. El tamaño del bote se debe ajustar al elemento que se quiera conservar. Que no sean demasiados grandes para pequeños elementos ni viceversa.
  3. Se limpiaran con mucho cuidado antes de ser rellenados.
  4. Si se rellenan con mermelada se hará hasta el borde. Si se hace con otras conservas se dejará una cámara de aire al final con el fin de que no estallen al cocerlos al baño María.
  5. El envase debe quedar sumergido tres cuartas partes en el baño María.
  6. En el fondo de la olla se pondrá un trapo y en las paredes para evitar que con la ebullición se rompan los botes al chocar entre ellos o con la olla.
  7. Se cocerá a fuego lento, al principio. Y después se irá subiendo para que penetre el calor poco a poco en los tarros.
  8. Al terminar de cocer al baño María los dejaremos enfriar dentro de la olla. Si los sacamos antes, la diferencia de temperatura con el exterior podría romperlos.
  9. Examinar los botes dos o tres días después para observar que estén bien cerrados y hayan quedado herméticos.
  10. Todas las conservas las guardaremos en un sitio fresco, seco y oscuro.

Con estos diez pasos para conservar mermeladas al baño María no tendréis problemas. Eso sí, como os he dicho existe una forma tradicional de guardar mermeladas en botes y que se conserven sin que haya que cocerlas al baño María. En los próximos días haremos el vídeo de cómo hacerlo. Mientras, en este post tenéis los pasos descritos también en vídeo.

Pin It on Pinterest

Share This