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Comer mejor y receta de berenjenas con miso

Siempre que vamos a Naomi, nuestro japonés preferido de Madrid, hay un plato fijo dentro de nuestra selección. Se trata de la berenjena con miso. Creo recordar que cuesta como unos 5 euros en la carta y es un plato realmente exquisito.

La piel es crujiente, la carne de la berenjena espectacularmente sedosa y bueno el sabor es intenso como corresponde al miso. La verdad que el resultado es tan especial que se hace un poco complicado saber exactamente cómo está hecha… ¿Cocida? ¿Horneada? ¿Frita? ¿Al vapor? ¿Varias técnicas combinadas?. Pero desde la primera vez que fuimos siempre nos quedó pendiente preguntar cómo la hacían.

Ahora, coincidiendo con que llevo casi una semana “aprendiendo” a comer mejor... Sí, hago un inciso. Por mi formación en hostelería, pero sobre todo por mi preocupación por saber qué comemos y cómo deberíamos comer, la verdad que sé perfectamente cómo se debería comer bien. Pero, y debo ser sincero, me considero una persona adicta a los hidratos de carbono y a la proteína animal en especial carnes de animales con patas. Así de claro.

Y es una adicción un poco complicada de superar. Tal vez tengan algo que ver los estudios que hacen sobre el efecto del azúcar y las grasas al cerebro indicando, más o menos así resumido en pocas palabras, que actúan en el cerebro sobre el centro del placer. Es decir, más o menos, repito, cuanto más consumes azúcar o alimentos grasos más placer sientes y por lo tanto la falta de ese consumo elevado te hace sentir como que no hay placer, al comer, en este caso. Así que, una cosa es saber qué hay que comer y otra cosa es comerlo. En el refranero castellano podríamos traducirlo como:

Entre el dicho y el hecho hay mucho trecho.

Cómo comer mejor y más saludable: mi caso

Pues bien, con la fuerza de voluntad que me he caracterizado en no pocas ocasiones de mi vida me he decidido a comer mejor de una vez por todas. ¿Y qué significa comer mejor? Pues, en mi caso, para empezar comer menos cantidad de lo que lo estoy haciendo del grupo de alimentos que proporcionan hidratos de carbono, otros donde va asociada la grasa, como pueden ser el grupo de las proteínas: embutidos de cerdo, carne de cerdo… pero es que en mi caso era habitual comer más de 200 gramos de proteína animal en las comidas y cenas. Y también, para alguien que lleva un tiempo sin poder hacer un deporte fácil como es correr, por ejemplo, es algo que hay que reducir. Y por último, aumentar y mucho la ingesta de verduras. No quiere decir que no comiese, sí comía, pero hay que comer más porque es lo que nos saciará en lugar de buscar la saciedad a través de los azúcares y grasas.

Sobre la saciedad debo decir que también es algo que hay que cambiar cuando se quiere comer mejor. Es decir, antes, por lo general comía hasta sentirme saciado que en mi caso era sentirme lleno, con la barrigota bien pesada. En plan el lobo de caperucita con la barriga llena de piedras. Pues bien, hay que comer para sentirse lleno pero bien. La saciedad llega un poco después de ese tiempo. Si coméis hasta sentiros saciados, al rato os sentiréis pesados. Al menos en mi caso particular.

¿Qué más he tenido que cambiar? Sí, y eso que no acabo más que de empezar. Comer entre horas y picotear. Tengo un trabajo que me permite estar mucho tiempo en casa. Bueno, y más ahora que llevo dos meses de baja laboral por un accidente esquiando que me ha dejado una rodilla un poco jorobada, pero que poco a poco está yendo a mejor. ¿Y que hacía en casa cuando trabajaba y qué hacía estando en casa de baja? Pues comer entre horas y siempre eran: hidratos más proteínas grasas o dulces. Pero es que, soy el que más cocina en casa, por lo habitual y porque es lo que me toca estando en casa, vamos que no hay ningún mérito en eso. ¿Y qué hacía cuando cocinaba? Picotear. Que si unas 3 o 4 rebanadas de pan tostado con queso crema, bien de queso crema… que sí picos con unas aceitunas, que si no se que y no se cuantos… De hecho ese picoteo me llevaba muchas veces a comer sin hambre, y aún así comía mucho.

El picoteo eliminado al 100 %. Y el comer entre horas sustituido por un tentempié de mañana muy reducido y ajustado y una merienda floja, para lo que solía ser mi merienda habitual.

Por lo tanto, he aumentado mi consumo de frutas y verduras y he reducido drásticamente mi consumo de hidratos, grasas y proteínas a la par que he ordenado mi alimentación a cinco comidas al día, desayuno, media mañana, comida, media tarde y cena. Estoy al inicio, y por el momento no quiero saltarme ningún día ni hacer ningún extra hasta que me sienta seguro de seguir esta dieta de una forma normal, controlada y sentirla como propia. Así que creo que estaré mis “21 días comiendo bien” (un mes más o menos) antes de permitirme hacer algún extra. Así que estaré un mes sin hacer recetas dulces e iré poniendo mis avances en otro tipo de recetas, más saludables, por aquí.

Por cierto, ayuda mucho que en casa te acompañen en esto de “comer mejor”. Una persona sola, viviendo con más, no podría la verdad. O al menos en mi caso. Y también ayuda mucho tener al otro lado, a una amiga endocrina que le quita importancia a las dietas estrictas.

Cómo hacer berenjena con miso

Hay que decir, que la receta de berenjenas con miso, muy saludable no es, en un sentido estricto de la palabra, al menos la que he visto en Directo al Paladar. ¿Por qué? Bueno, me he fijado en la receta que pusó hace tiempo una antigua compañera en Directo al Paladar porque de aspecto se parece bastante a las de Naomi. En la elaboración utiliza mirin, que para quien no lo sepa es una especie de vino de arroz dulce que se utiliza para cocinar y que tiene un 70 % de azúcar, también se añade sake y además se añade azúcar glass. Así que es un poco calórica aunque lleve poca cantidad total. Así que yo la he hecho algo diferente (eliminando el sake y el azúcar, rebajando el mirin, añadiendo vinagre de arroz) y el resultado es algo más fuerte de sabor pero bastante bien.

También he cambiado lo de freírlas en un dedo de aceite. En total le he debido de poner unas 4 cucharadas de aceite y han salido muy bien. El único error ha sido que le he hecho cortes muy profundos en la carne de la berenjena al principio y al final se han terminado abriendo mucho. La próxima vez los haré menos profundos.

La próxima vez creo que la repetiré con miso blanco, en lugar de rojo, y mis mismas cantidades, porque el miso blanco es menos intenso de sabor, así que a priori pienso que compensará el no añadir el azúcar. Por otro lado en una sola berenjena con miso ya tenemos la cantidad necesaria de verdura y de legumbre (la soja… que el ¡miso es soja!). El acompañamiento este día fueron unos filetes de pollo a la plancha. Sí, creo que esa es la palabra que mejor define a esta forma de comer. Hay que comer verdura acompañada de “farinaceos” y proteína animal, en lugar de que la guarnición sea la verdura.

Ingredientes para 2 personas:

1 berenjena bien grande (500-600 gramos) o dos berenjenas más pequeñas
Un poco de aceite de oliva virgen extra
60 ml de mirin
60 ml de vinagre de arroz
80 g de miso rojo
80 g de agua
Semillas de sésamo blanco

Pasos para hacer berenjenas con miso:

1. Empezaremos limpiando las berenjenas. Yo no le quitaría, la próxima vez toda la parte del rabo porque eso ayudará a que no se abran en el cocinado. Además le hacemos unos cortes, como os he dicho poco profundos y le ponemos un poco de sal. Dejamos unos 30 minutos y después secamos.

berenjenas

2. En una sartén ponemos aceite, poco si queréis hacerlo sin mucha grasa. La freímos a fuego fuerte por el lado de la carne, un par de minutos. Después le damos la vuelta, bajamos el fuego a suave, tapamos la sartén y dejamos que se cocine a fuego suave. Mover la sartén un poco cada 3 o 4 minutos. Al ser poco aceite ayudará a que esté blanda. A mi me parece que 30 minutos es mucho tiempo, tal vez unos 22-25 minutos es suficiente.

miso

3. Mientras preparamos el miso. Ponemos todos los ingredientes en un cazo, removemos, dejamos cocer unos 5 minutos desde que empiece a hervir. Después dejamos enfriar.

4. Cuando las berenjenas estén terminada, las sacamos sobre papel de cocina, las ponemos después en un plato y untamos el miso por encima. Ponemos un poco de sésamo blanco y servimos.

2 comentarios en “Comer mejor y receta de berenjenas con miso

  1. Creo que es un tema común empezar a comer mejor, educar mejor nuestra alimentación, menos hidratos, menos proteína animal y más proteína vegetal, más verduras y frutas, más cereales y semillas, menos dulces…
    Nunca he probado las berenjenas con miso, pero últimamente cada vez me gusta más la comida oriental, y las sopas de miso y guisos me encantan, tengo que probar esto!!

  2. La berenjena antes de ponerla al horno , cortala en lineas cruzadas, asi no se te abrira. En cuanto al miso, no debe cocer, ya que pierde todas las propiedades. Aplicalo una vez hayas cocido la berenjena. Un saludo

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