Seguimos la semana por una fácil y rica receta de temporada, este risotto de níscalos y cecina. Temporada porque usamos los níscalos y porque apetecen estos platos melosos y cremosos para comer con cuchara. Además, los que entréis a ver esta receta hoy veréis que tengo la web/blog en obras. Estoy transformando el blog en una tienda online con todo lo que eso conlleva.

Y las cosas que hay que tener en cuenta es que ahora el blog no estará en la home como antes. Aunque sí que se podrán ver las últimas entradas desde allí, además de poder acceder desde más sitios. Por otro lado, la tienda… Sí, los que me seguís desde hace tiempo sabréis que hace unos años tenía una tienda asociada al blog. Era otro dominio, otro sitio… y bueno, en esta ocasión la voy a poner en el mismo blog.

¿Qué habrá? Muchas cosas ricas, pero son detalles con los que estamos trabajando todavía y lo primero es lo primero. Dejar de nuevo el blog funcionando e ir creando los productos poco a poco. Sí, los iréis viendo en la web, aunque por el momento solo podréis ver lo que habrá y cuando esté todo cerrado y bonito, lo pondremos a la venta. ¿Queréis saber el momento exacto? Entonces os animamos a que os apuntéis a nuestra newsletter o boletín aquí:

Y ahora os dejo con la receta…

Cómo hacer un risotto de níscalos

Risotto de níscalos y cecina

Un risotto, básicamente, lo haremos con algunos ingredientes imprescindibles. Partiremos de cebolla picada fina y pochada en mantequilla. Añadiremos el arroz, debe ser arborio o carnaroli. A continuación añadiremos un vino blanco seco. Después de añadir el caldo poco a poco, sin que se quede seco pero tampoco esté demasiado caldoso. Al final le añadiremos mantequilla y parmesano. Estos dos últimos ingredientes serán los que dan la cremosidad necesaria al risotto. Por cierto, NUNCA añadiremos nata. ¡Gracias!

Ingredientes para 4 personas

300 g de níscalos frescos
350 g de arroz arborio
2 litros de caldo de ave
80 g de mantequilla
90 g de queso parmesano
120 ml de vino blanco seco
1 cebolla mediana
100 g de cecina
Sal

Paso a paso

Cortamos la cebolla bien fina. Por otro lado limpiamos los níscalos bien con un paño seco. Si no salen mucho los limpiaremos con un paño húmedo. Además pesamos el arroz, ponemos el caldo a hervir al lado de donde hagamos el arroz, rallamos el queso y pesamos y dividimos en dos la mantequilla. La cecina, por último, la cortamos en trocitos.

A continuación derretimos la mitad de la mantequilla en una cazuela baja y pochamos la cebolla con un poco de sal. Cuando esté blanda añadiremos los níscalos bien limpios y troceados si son grandes. Los rehogamos unos minutos y añadimos el arroz, que también rehogaremos para que el almidón se fije al grano de arroz.

Después añadimos el vino blanco y cuando el arroz lo haya chupado por completo empezaremos a añadir el caldo hirviendo. Es importante porque se debe añadir hirviendo para que el arroz no pierda cocción. Estaremos añadiendo caldo unos 18 minutos (hasta que el arroz esté al dente) sin que llegue a quedarse seco. Justo al final ponemos la cecina y removemos.

Al final añadimos el resto de la mantequilla y el queso parmesano. Mezclamos bien y ya tendremos nuestro arroz cremoso terminado.