Tarta de Almendras

Hoy os escribo con 1 ó 2 kilos más, esa es la verdad. No, no solo es por la tarta de almendras, el fin de semana pasado me dio por hacer de nuevo la receta de cinnamon rolls y además hice otros rollos rellenos de dulce de leche, plátano y nueces. Debo decir que estaban buenísimo y que tengo que repetir la receta para corregir algunos detalles.

Hoy me centraré en esta tarta de almendras. sí, he prefiero llamarla así en lugar de Tarta de Santiago puesto que no tengo impresora para poder sacar un molde y además la he hecho algo más gordita que las tartas de Santiago de toda tradicionales. Así que para evitar suspicacias de ultras de lo tradicional yo mismo quito el nombre original por el nombre a secas.

La receta original la podéis encontrar en muchos sitios, por ejemplo en la Wikipedia, incluso en el BOE (aunque es un coñazo leerlo) o si no aquí, en mi querido blog, traducida. Eso sí, yo os lo voy a indicar para que quede gordita, es decir en un molde de 20 cm. Si la queréis más delgada hacerla en uno de 24 cm por ejemplo.

Cómo hacer una tarta de almendras

Vamos a necesitar los siguientes ingredientes:

250 g de almendra molida
250 g de azúcar blanco normal
5 huevos medianos
1/2 cucharadita de canela
1/2 limón rallado (la piel, solo lo amarillo, no lo blanco porque amarga)
Azúcar en polvo o glas o lustre

Paso a paso

Con la suerte que tenemos, es realmente fácil encontrar almendra molida. Antes era más complicado y había que molerla, después de tostada, en casa. Y en ese proceso es fácil que la almendra se aceite. Es decir, suelte grasa, y es algo que nunca debe ocurrir. Así que os aconsejo que la compréis ya molida.

Mezclaremos en un bol la almendra molida, el azúcar, la canela, la ralladura de limón. Cuando esté bien mezclada añadiremos los huevos uno a uno, mezclando no batiendo. El motivo es muy sencillo, al mezclar no añadimos aire, al batir sí añadimos aire. Con la incorporación de aire lo que ocurrirá es que la tarta tiende a subir. Pero como en este caso no es una tarta de Santiago dará igual. Así que hacerla como más os apetezca.

Una vez que hayamos añadido todos los huevos y estén bien incorporados pondremos la tarta en un molde previamente engrasado con mantequilla. Este molde lo introduciremos después en el horno a 175 ºC durante unos 45 minutos. Si la tarta la ponemos en un molde de más diámetro le hará falta menos tiempo de cocción.

Bien, una vez fuera del horno, con la tarta dorada por encima. La dejaremos enfriar, al estar templada la desmoldamos y seguimos dejando que se enfríe. Después espolvorearemos la tarta con azúcar glass. Y ya la podremos comer.