Albóndigas con tomate

Esta receta de albóndigas con tomate son de la abuela, pero de la abuela de alguien porque que yo recuerde mi abuela no solía hacerlas con tomate, las hacía en salsa, como los filetes rusos, y le quedaban de muerte. Fue más tarde, cuando se rompió la clavícula y venía su hermana, la tía María, a hacer la comida. Recuerdo una vez que hizo unas albóndigas que os juaría que son las mejores que he comido en mi vida. Recuerdo que iban bien surtidas, con variedad de ingredientes y también un poco alcoholizadas.

En este caso son unas albóndigas con tomate normales, bien hechas, con cariño y dedicación. La verdad que creo que el único secreto que pueden tener es enseñar la receta a alguien que nunca haya hecho albóndigas. Pero bueno, a lo mejor os llego a enseñar algo, al resto, y os puede interesar esta receta.

A decir verdad, esta receta la hice hace unos cuantos meses, y sinceramente, cada vez que me he puesto a editarla me ha dado tanta pereza que he rehecho la introducción mil quinientas veces. Así que al final se ha convertido en una pesadilla de post que hoy pienso acabar, sí o sí.

Cómo hacer las almóndigas con tomate de la abuela

Aquí siempre me gusta decir que la masa de las albóndigas no es lo mismo que las hamburguesas. O al revés, una hamburguesa en condiciones no debe hacerse como la masa de las albóndigas, pero haya cada uno con sus gustos y disgustos. Y sí, yo que soy más chulo que un ocho he puesto almóndigas, y es que la RAE reconoce que se puede usar, aunque lo considera vulgar y recomienda que usemos albóndigas.

Ingredientes para cuatro personas

600 g de carne picada de ternera
50 g de miga de pan mojada en leche
1 huevo
1 diente de ajo
Perejil picado
Harina para moldearlas
500 g de tomate triturado natural
100 ml de vino blanco
1 cebolla
3 zanahorias
Aceite de oliva virgen extra
Pimienta
Sal

Elaboración paso a paso

Primero haremos la masa de las albóndigas y mientras preparamos el resto de ingredientes la dejamos reposar. Mezclamos la carne con la miga de pan, el huevo, la sal, el perejil y la pimienta.

Masa de albóndigas

Mientras reposa cortamos la cebolla y la zanahoria en trocitos. Además si las acompañamos con patatas, cortaremos estas en trozos. Cogemos porciones de la masa, una vez que haya reposado un ratito, unos 30 minutos, no muy grandes. Y algo fundamental, todas del mismo tamaño. Hacemos bolas, las pasamos por harina y las freímos. Retiramos y dejamos escurrir el aceite.

Freír albóndigas

Después en una cazuela con un poco de aceite caliente añadimos la cebolla y la zanahoria. Yo no pongo ajo, porque la masa ya tiene ajo. Cuando empiece a estar blanda la cebolla añadimos las albóndigas y el vino blanco. Dejamos que reduzca el vino a la mitad y añadimos el tomate.

Guiso de las albóndigas

Dejamos cocer durante unos 30 minutos a fuego suave. Al final sazonamos en el caso de que necesite sal o tal vez corregir la acidez con un poco de azúcar.

Terminación con patatas fritas

Ya tendremos nuestra receta de albóndigas con tomate terminada. Pero si las queréis hacer con patatas, os aconsejo freír estas unos minutos y después las añadimos al final de la cocción de las albóndigas. Están de muerte las patatas así, y por supuesto las albóndigas.

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