Helado de dulce de leche

Si digo que el helado de dulce de leche es de mis preferidos, probablemente diréis que no tiene mérito. Pero es que es de mis preferidos, aunque el helado de leche merengada siga siendo mi número 1. De todas formas, este era un helado que tenía pendiente hace tiempo, y hoy me he podido quitar la espinita que tenía clavada. Y es que a pesar de que empieza a hacer frío, los helados son para todo el año.

Cómo hacer un helado de dulce de leche

Para hacer el helado lo que he hecho es una receta básica que consiste en hacer una crema inglesa para helados y después, simplemente, he añadido una cantidad de dulce de leche para topping que es más líquido que otros que se utilizan para untar o para postres. Al final, además, solo hay que añadir unas cucharadas de dulce de leche y mezclar.

Ingredientes para unas 5-6 personas

500 ml de leche entera
4 yemas de huevo
150 g de azúcar
50 g de dulce de leche de toppings
3 cucharadas de dulce de leche normal

Elaboración paso a paso

Empezaremos a calentar la leche en un cazo, no hace falta que llegue a hervir. Mientras mezclaremos las yemas con el azúcar. Hay que mezclar hasta que esté todo bien unido pero no hace falta batir ya que si no la mezcla pierde color y el helado quedaría más pálido.

Añadimos la la leche caliente poco a poco. Si las añadís de un golpe es posible que las yemas se cuajen, así que mejor poco a poco hasta que esté todo bien mezclado. Después agregamos la mezcla de nuevo al cazo y volvemos al fuego.

Helado de dulce de leche. Pasos

Removemos constantemente para evitar que se pegue al cazo, cuando empiece a estar caliente de nuevo añadimos el dulce de leche más líquido y seguimos removiendo. No debe llegar a hervir ya que si no la mezcla se corta. Así que una vez que haya espesado retiramos del fuego, pasamos a un bol y dejamos enfriar. ¿Cómo sabemos que ha espesado? Muy sencillo, sacaremos la cuchara del cazo y la mezcla tiene que napar la misma, es decir, recubrirla con una capa de crema inglesa ligeramente espesa.

Cuando la mezcla esté bien fría. Montamos la heladera y actuamos según instrucciones del fabricante. En mi caso, con la heladera de la KitchenAid, se monta la pala, se pone la heladera y se pone a funcionar al 1. Después se vierte la mezcla fría y se deja hasta que se congele. Al final añadimos unas cucharadas de dulce de leche, damos un par de vueltas y sacamos a un tupper que meteremos en el congelador para que la mezcla termine de ponerse en un punto perfecto.

Al servir el helado de dulce de leche simplemente tendremos que añadirle un poquito más de dulce de leche por encima, aunque reconozco que esto es para los más golosos. Si lo hacéis, sois unos monstruos como yo. (De golosos, no de feos :P)