Los «nevaditos» son de esos dulces que venden todo el año aunque siempre los relaciono más con la Navidad, y de hecho es la época del año en la que más me gusta comerlos. Pero este año me he decido por hacerlos yo en casa. Desde hace unos años los mantecados manchegos son de mis recetas preferidas en esta época del año pero nunca me dio por hacerlos de esta forma y debo decir, que como casi todo, están mucho mejor que los comprados.

Pues bien, la verdad que nunca se me ocurrió pensar en los nevaditos como unos mantecados manchegos. Pero leyendo los ingredientes que tenían los comerciales me dí cuenta que eran eso, solo que se recubrían de azúcar en polvo en lugar de azúcar en granillo. Y es que manteca de cerdo, vino blanco, harina y azúcar son ingredientes muy reconocibles.

Cómo hacer mantecados nevaditos

En mi caso la receta de mantecados la hago algo diferente. Le cambio el vino blanco por leche. Bueno, es cuestión de gustos familiares. Aunque a mi me gustan mucho más con vino blanco la verdad. La única diferencia con los comerciales es que los mios son más blandos. Supongo que la diferencia estribará en la cantidad de harina/manteca de cerdo que se ponga. Si los queréis más duros habrá que bajar la cantidad de manteca o subir la de harina.

Ingredientes

250 g de harina
160 g de manteca de cerdo
1/2 limón rallado
50 ml de leche
Una pizca de sal
Azúcar en polvo para rebozar

Elaboración paso a paso

Tamizamos la harina y formamos un volcán donde se introduce la manteca de cerdo un poco trabajada y el resto de ingredientes. Mezclamos bien y amasamos hasta formar una masa que envolveremos en film y meteremos en la nevera para que se endurezca.

Después estiramos la masa y formamos una plancha de unos 1,5 o 2 centímetros de espesor.

masa

Después utilizamos un corta pastas redondo o de otra forma y ponemos sobre una bandeja de horno para galletas.

cortar

Horneamos unos 10 minutos con el horno entre 200 y 225 ºC. Deben resultar ligeramente dorados. Los dejamos enfriar antes de cogerlos. De hecho suelen estar mucho mejor al día siguiente. Pero todavía en caliente añadimos azúcar en polvo por encima, esto hará una primera capa.

Una vez fríos los cogeremos y pasaremos por azúcar en polvo. Los vamos colocando en las bandejas, platos o recipientes donde los guardaremos. Eso si no hay muchas manos ayudantes en casa que se los coman antes de guardarlos.

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