Ahí estaban las galletas María, cerradas, como esperando a que alguien las abriese. Al lado un bote de dulce de leche, al otro lado el bote de Nocilla. Creo que el hambre que me ha atacado durante unas horas en el día de hoy me ha hecho verlo claro. Una imagen de mi mismo cuando era pequeño y esta era una de nuestras meriendas preferidas. La verdad que las galletas María están buenas con cualquier cosa, aunque los tres rellenos por excelencia son Nocilla (a falta de Nutella – ahora tengo 32 años, y está claro que no existía en España cuando era pequeño), la mantequilla y el dulce de leche (que cuando era pequeño o lo hacíamos en casa con leche condensada y olla rápida o lo comprábamos en El Corte Inglés).

Aclaración. Con este post solo pretendía recordar algo que me trae buenos recuerdos. Y una aclaración sobre la aclaración, quería explicar el sentido del post puesto que no suelo hacerlos de este modo ni tan cortos.