Es indiscutible que el acceso a la información a través de Internet tiene sus ventajas, todo se vuelve más inmediato y además tenemos nuevas formas de expresión unido a que podemos compartir contenidos y acceder a contenidos sin ningún tipo de restricción. El problema viene cuando usamos esos contenidos.

Hace nada el FBI cerró Megaupload, eso ya lo sabéis todos y tampoco quiero establecer un paralelismo con ese caso, por supuesto. Pero sí que hay ciertas cosas en común. Personas que suben contenidos protegidos por la propiedad intelectual de unas leyes, que nos gusten o no existen. Una empresa que se enriquece con esos contenidos gracias a que otras personas pagan por poder descargar a más velocidad o más cantidad de archivos diarios, etc. O solamente, que se enriquece gracias a los ingresos que genera el tráfico web de sus visitas. Etc.

Bueno, todo esto para comentar el último caso de uso ilícito de una receta y de una foto. En los últimos meses hemos visto como utilizaban alguna foto de algún blogger en medios escritos y televisión y además en soportes publicitarios de pastelerías y cadenas de hipermercados. Pero también existe otro extremo. La existencia de webs comerciales en la que la comunidad (los usuarios registrados de esa web) suben fotografías y recetas supuestamente suyas.

Pero, ¿qué ocurre cuando la fotografía no es suya, y la receta tampoco y no solo eso que la modifican para que cumpla los fines de dicha web? Por un lado a la fotografía se le recorta la marca de agua y por otro a la receta se le añaden ingredientes o pasos de forma totalmente artificial. Bueno, pues para eso tenemos unas bases legales de uso de la propia web.

Extracto de las condiciones legales de la web de Gallina Blanca que podéis encontrar en: http://www.gallinablanca.es/Legal.aspx (no pongo enlace porque lo que faltaba, encima que ganen enlaces entrantes de mi blog).

2.3. Contenidos y recetas de usuarios

Los usuarios han de saber que el envío de contenidos y recetas creadas por ellos constituye una transmisión de su titularidad con carácter exclusivo a Gallina Blanca por el periodo máximo de tiempo que establezca la Ley y de esta forma. Gallina Blanca podrá utilizar las recetas y publicarlas con fines comerciales

Y tenemos este otro punto sobre «Prohibiciones».

7.2. Utilizar contenidos y servicios que se encuentren protegidos por cualquier derecho de propiedad intelectual o industrial pertenecientes a la entidad o a terceros, sin que el Usuario haya obtenido previamente de sus titulares la autorización necesaria para llevar a cabo el uso que efectúa o pretende efectuar.

¿Qué quiere decir esto? Por un lado un punto en el que Gallina Blanca dice hacerse con la titularidad en exclusiva de todos los contenidos que han subido sus usuarios. Incluso con la intención de poder usarlos de forma comercial, es decir, con la intención de sacar una rentabilidad económica, de branding, etc.

Por otro lado, se lavan las manos ante posibles contenidos que sus usuarios hayan subido y que constituyan una violación de la propiedad intelectual de terceras personas.

Vale, para mi subyace un asunto interesante y es que saben que no pueden controlar lo que suban sus usuarios y que en ocasiones estos contenidos pueden ser utilizados de forma ilícita dañando los derechos de sus legítimos dueños. Saben que tienen un servicio que les viene genial, entre recetas propias y recetas de usuarios tienen cerca de 20.000 recetas, que se dice pronto. 20.000 recetas que posicionan en google y que les ayuda a posicionar su marca a través de buscadores, y por lo tanto que sean conocidos y que la gente termine comprando sus productos.

Y ahora llegamos a mi caso. Anoche recibí un comentario en una receta del blog donde colaboro: Directo al Paladar. La receta es una de alitas de pollo crujientes. Me decía que en Gallina Blanca había visto mi receta subida por una usuaria de esa web, aquí podéis ver la receta -> http://www.gallinablanca.es/receta/alitas-de-pollo-crujiente.aspx (no linko porque no quiero darle enlaces entrantes).

¿En qué quedará todo esto? Pues probablemente el lunes cuando se pongan a trabajar en Gallina Blanca, verán el comentario que les dejé en Twitter informándoles al respecto. Y me dirán que no pueden saber qué contenidos suben que sean propios y cuales sean robados de google. Y que proceden a eliminar la receta. Y ya está. No pasará nada más.

Pero si de las 20.000 recetas que tienen, una es robada. ¿Cuántas más puede haber? Pues mirad, me puse a ver y en la página tres de su recetario está esta receta: http://www.gallinablanca.es/receta/tarta-de-queso-28189.aspx que resulta ser la misma foto (no he mirado los ingredientes ni pasos) que la receta de Alfonso de Recetas de Rechupete Tarta de queso fácil.

30-01-12. Actualizo. Este fin de semana he podido ver fotos y recetas copiadas literalmente de otros bloggers. Por ejemplo de Lau Tentaciones o de Dolorss.

Repito, ¿cuántas recetas tendrán subidas que vulneren los derechos de propiedad de otros bloggers? Lo que me lleva de nuevo a sus bases legales. Si saben, porque lo ponen en sus bases legales, que prohíben ese uso de su web, que hay usuarios que pueden subir contenidos que vulneran la propiedad de terceras personas, ¿por qué Gallina Blanca tiene una comunidad de usuarios que no pueden controlar? Lo más fácil y ético por parte de Gallina Blanca, sería contratar los servicios de una empresa o de colaboradores que les creen su propio contenido. Pero, tristemente, lo más barato es contar con gente (como tú y como yo) que se dediquen a subir sus propias recetas y fotos gratis, y de entre todos esos, algunos listos que se ocupan de copiar y pegar contenidos que encuentran por Internet.