Todo listo para el día del brownie. Después de pensar mucho sobre qué brownie hacer, sin lactosa, con o sin frutos secos, con un chocolate u otro, una vuelta y otra a mil ideas, al final me he decidido por hacer un brownie de chocolate con frambuesas deshidratadas. Y claro, podía haber comprado frambuesas liofilizadas y todo hubiese sido más sencillo y sobre todo rápido. Pero claro, me apetecía probar un programa del horno para deshidratar.

Este programa del horno tiene la característica de encender la placa de abajo y la parte de atrás del horno, sin ventilador. Y solo permite rangos de temperatura de 35 a 75 ºC. Es un poco complicado hacerlo ya que, al menos yo, no encontré nada en Internet sobre secar frambuesas en horno. Al natural si viene información, pero claro se tarda una semana y hace falta sol y calor. Cosas que en noviembre no hay en Madrid.

Puse las frambuesas sobre papel de cocina, y ese sobre un silpat. Lo puse encima de la rejilla, en la posición 3 del horno. Empecé con 50 ºC y las tuve unas 6 horas aproximadamente. A partir de las tres horas ya empezó a notarse algo, como se empezaban a arrugar. A las 6 horas y viendo que si seguía así el tema podía ponerme en unas horas un poco nocturnas y tenerme que levantar de vez en cuando para poder ver los cambios, decidí subir la temperatura a 75 ºC. Sobre las 23.00 de la noche, unas 4 horas después de cambiar la temperatura empecé a quitar las primeras frambuesas secas, las más pequeñas. Una hora después pude quitar el resto.

Tal vez el mejor resultado se consiga en tiempos aún mayores y a 35 ºC. Pero calculo que tendría que estar al menos 4 o 5 días a esa temperatura. También para tardar menos, se podría trocear las frambuesas… bueno, ¡y ahora, a por el brownie! (Después de salir a correr un rato).