Ayer por la mañana íbamos a desayunar unos bollos que compró Verónica en la panadería, a ella le encantan los suizos así que se compró uno y a mi me compró un croissant. El caso es que el suizo estaba duro como una piedra y no se lo pudo comer y de todas formas se lo hubiese tenido que comer con una pastilla de lactasa, ya que si recordáis es intolerante a la lactosa. El caso es que me dio un poco de pena y le he preparados unos suizos sin lactosa.

Con esta receta de suizos, además, se pueden preparar otra serie de bollos como pueden ser las medias noches, las cristinas, las trenzas, las bambas o las pinkas. Siendo la única diferencia entre unos y otros la terminación, el heñido y forma que se le da a la masa. Además de la temperatura en el horno y el tipo de baño que se le da antes o después de cocerlos.

Para hacer esta bollería sin lactosa lo único que tendremos que hacer será sustituir la leche, por leche sin lactosa y la mantequilla por margarina. Bien, aquí entra en conflicto mi defensa a ultranza de la mantequilla y el enfrentamiento que tengo con la margarina. Eso sí, hasta que he descubierto que no todas las margarinas son tan malas como las pintan.

En el mercado existen diferentes tipos de margarinas, por lo general en el super del barrio encontraremos solo margarinas a las que se les suele (en algunas marcas) incorporar leche, sueros lácteos, etc., además de por supuesto, para mi lo peor, tener grasas hidrogenadas. Pues bien, también y si buscamos un poco más en tiendas especializadas para intolerantes veremos que existen otro tipo de margarinas mucho más saludables. Yo tengo la que veis en la foto, margarina de la marca Pure, por supuesto de importación de UK y tienen web Pure Dairy Free

Esta margarina está elaborada con aceite de girasol. Libre de productos transgénicos, grasas hidrogenadas, leche, emulsionantes y aditivos artificiales, soja y gluten. Y debo decir, que los suizos no han echado de menos la mantequilla una vez hechos, ni tampoco en la elaboración.

Cómo hacer suizos, hoy sin lactosa

Bien, la receta de hoy, como os he comentado sirve para hacer diferentes tipos de bollos. ¿Qué debemos tener en cuenta con una masa de bollería?

1. Si la harina que utilizáis tiene mucha fuerza, se puede sustituir por un poco de harina floja (harina de repostería). Esto es porque aunque la masa lleve azúcar, huevos y grasas, tampoco es muchísima la proporción, por lo que tampoco vamos a necesitar mucho gluten en la harina.

2. Como en todas las masas, dependerá del tipo de harina, hay que tener en cuenta que la cantidad de líquido puede variar de la indicada en la receta por lo que es mejor pecar por defecto y añadir durante el amasado que no pecar por exceso y que lo que haya que añadir sea líquido.

3. El horneado lo realizaremos en el centro del horno, con el encendido de las dos placas: arriba y abajo. Ahora bien, depende del tamaño del bollo para poner la temperatura y tiempo. Los bollos de hoy son de 55-65 gramos y la temperatura de horneado es de 225 ºC siendo el tiempo de unos 8 minutos aprox. Si subimos el peso de los bollos hará falta menos temperatura y más tiempo para hacerlos. Una buena guía puede ser, seguir el horneado y fijarnos en el color de los bollos, siempre y cuando sigamos la regla de más peso = menos temperatura y más tiempo.

Ingredientes para unos 18 suizos

500 g de harina de fuerza
100 g de azúcar
3 g de sal
6 g de levadura de panadería instantánea
2 huevos
55 ml de leche sin lactosa tibia
55 ml de agua tibia
100 g de margarina
La ralladura de 1/2 limón

Para pintar las piezas antes del horno utilizaremos huevo batido y espolvorearemos con azúcar.

Elaboración

Vamos a hacer dos volcanes. El primero con un cuarto de harina en el que añadiremos la levadura y el agua. Formamos una masa que, tapada, dejaremos leudar una vez.

Después nos pondremos con el resto de la harina en la que echaremos todos los ingredientes menos la margarina y menos la primera masa. Cuando tengamos una masa formada, añadimos la margarina poco a poco junto con la masa de arranque. Amasaremos todo bien hasta conseguir una masa fuerte que golpearemos contra la mesa varias veces hasta conseguir una masa elástica que se despegue. Hay que amasar rápido.

Dejamos a la masa reposar, tapada en un lugar templado, hasta que doble el volumen. En ese momento desgasificamos, apretando la masa, y dejamos leudar de nuevo. Podemos repetir esto una segunda vez.

Volvemos a desgasificar la masa y la cortamos en piezas de 55 a 65 gramos.

Se hiñen, formando unas bolas que dejaremos descansar unos 10 minutos y pasaremos a formar, en nuestro caso dando forma de cilindro y las colocamos en las placas del horno. Dejamos leudar de nuevo. Si veis que la masa está un poco seca podéis pintarlos con un poco de agua.

Hacemos una incisión a lo largo, pintamos con huevo y añadimos azúcar en el corte. Cocemos en el horno a 225 ºC durante unos 8 minutos.

Cuando saquemos los suizos sin lactosa del horno los retiramos a una rejilla para que se enfríen y poderlos comer.

Congelar los bollos

Si son muchos los suizos que habéis hecho los podéis congelar. En ese caso podéis hacerlo en dos momentos. Una vez formados y antes de que se doble su volumen, los congelamos en una superficie plana. Después los envolvemos individualmente y guardamos en un tupper.

La segunda forma es congelarlos ya hechos, así de sencillo. Lo que pasa que ocupan más espacio.

Para regenerarlos, en el primer caso con sacarlos, quitarles el envoltorio y dejarlos en la nevera la noche antes, debería ser suficiente unas 12-18 horas para que hayan fermentando. Entonces procederíamos a cortar, pintar y hornear. Y en el segundo caso, solo tendríamos que hornear un poco para tener los suizos como recién hechos.