En mi búsqueda por la galleta perfecta os iré enseñando diferentes opciones que podemos encontrar en los supermercados. Y no creáis que esto ha sido algo meditado y planificado. Como las buenas cosas debo decir que fue este verano cuando se me ocurrió y fue en Carrefour. Bueno realmente, fue en nuestro piso de la playa y cuando me estaba comiendo, mientras cocinaba como casí siempre, una cookie de chocolate de carrefour.

No sé, tenía algo diferente, y fijaros que 1 euro un paquete de unos 300 gramos me decían que no iban a ser gran cosa. Pero en conjunto estaban muy bien, en especial si nos fijamos en la relación calidad-precio. Bueno, si vuelvo a ir a Carrefour y las compro haré un análisis como Dios manda.

Sea como sea, otro tropiezo, esta vez en el supermercado de El Corte Inglés y con otra marca de galletas muy diferente, Pepperidge Farm, me han hecho retomar la idea de traer productos al blog. Y para inaugurar la sección que he llamado “Las pruebas del monstruo”, en las que además de probar galletas (¡qué suplicio!), probaré todo tipo de productos interesantes y que tengan algo que ver con los temas que trato en el blog, en su mayoría “cosas dulces”.

Pepperidge Farm es probablemente una de las marcas de productos de repostería más importantes de Estados Unidos, tienen productos congelados para terminar de hornear o descongelar en casa como panes, tartas, postres varios, etc., cosas para desayunar, merendar… y ¡cookies!. Bueno, tenéis su web y podéis acceder a la gran variedad de galletas que tienen, es alucinante. Las de hoy, pertenecen a la línea American Collection Cookies de la que tienen dos tipos, las crujientes y las blandas.

¿Qué tienen estas cookies de especial? Pues, seguramente sea la novedad al paladar. La novedad en la boca de probar algo que en nuestro mercado por lo general no encontramos o que cuesta encontrar, ¿quien sabe?. Sea como sea, dentro encontramos ocho cookies bien hermosas y bien crujientes. Y pensaréis después de comerlas, qué pena, solo ocho.

Más novedad, el chocolate con leche en trocitos, nada de gotitas, y sobre todo muy buen sabor, las nueces de Macadamia, mis preferidas y extrañamente no las he usado todavía en ninguna receta por aquí. Ni mucho de uno ni poco de lo otro, creo que en su justa medida, no habrá bocado que le deis a la galleta que las eche de menos. Además un aroma a vainilla, indispensable en toda cookie que se precie, muy bien nivelado.

¿Aunque sabéis que es lo que más me ha gustado estas cookies? Es su aspecto casero, de verdad que podrían ser las galletas que cualquiera de nosotros hubiese hecho en casa y que después metemos en la bolsa de la merienda para bajar al parque con los peques. No sé por qué no tenemos cookies en España de este calibre. ¡Creo que me voy a poner a hacer galletas y a venderlas por doquier! (Ojala fuese tan fácil hacerlo que escribirlo).

Por lo demás el paquete de cookies, original también, tiene un par (o alguno más) de detalles que me han gustado mucho. Primero advierten que si el paquete está roto o abierto no se compre. Parece obvio pero… Después, indican que para una experiencia caliente, hay que introducir las galletas unos 10 segundos en el microondas, un mordisco y se derretirán. Ah, no es por nada pero ahora estoy en plan Homer Simpson cuando se imagina unos Donuts.

Lo peor de las galletas, que no están en el super de abajo de casa. Lo mejor, que están riquísimas. Lo peor, que hay que controlarse por que si no…. lo mejor, que están riquísimas. Ah, ya lo dije. Pues eso.