¿Qué es ser blogger? ¿Cómo tiene que actuar un blogger? … o mejor dicho, ¿por qué tenemos que preguntarnos sistemáticamente este tipo de preguntas y no dejamos que fluya? “Be water” que diría Bruce Lee. Hace unos días escuchaba en la radio (Cadena Ser, A vivir que son días con Montserrat Domínguez) a un señor diciendo que en internet se puede escribir cualquier falsedad que si llega alguien que se la cree y la reproduce ya será como una verdad.

Pero razón no le falta. Y añado que en internet se pueden contar mentiras y también medias verdades. Las medias verdades son las contadas desde un único punto de vista, lo que podríamos denominar opinión de toda la vida, pero con una intencionalidad. Pero es que el único peligro que tiene internet es que es puramente universal (salvado el escollo de tener un punto de conexión). Si antes nos podíamos interrelacionar con cinco, diez, treinta personas de una forma frecuente y ocasionalmente con cincuenta o cien, ahora no hace falta ni siquiera relacionarnos para conocer la versión de quien sea. ¿La culpa es del blogger o de internet o de la sociedad en general?

Paso de preguntarme siempre lo mismo. Congreso tras congreso, y no solo de gastronomía o de bloggers gastronómicos se preguntan estos temas. No os penséis que solo somos nosotros los que nos dejamos sobornar por marcas para hacerles recetas, esto ocurre en toda la blogosfera. La diferencia por lo tanto estriba entre los que son capaces de hacer y de dejar hacer y los que de forma sistemática se aferran a querer cortar la blogosfera por un único patrón. Es como los pantalones hechos por un sastre a medida o los pantalones de fábrica que a unos les vale y a otros no.

Soy de los que piensa que en la red todo el mundo tiene cabida porque cada uno hace de su red un traje a medida. Lo importante creo que es solo la honestidad (como dijo Roberto en el último encuentro de bloggers de Navarra) y saber que uno hace lo que hace siguiendo unas normas de comportamiento socialmente aceptadas. Por lo tanto, no comparto en absoluto una única visión de la forma de actuar de los bloggers en la blogosfera y mucho menos en la que a mí me toca, la gastronómica.

Cómo actúo yo

Queso Boffard

Todo esto para deciros el por qué e la receta de hoy, además de que justo hace un par de días ha habido un tema por la red que me ha molestado infinitesimalmente. La receta del casatiello (a mi forma) de queso Boffard me sirve a la perfección para explicar cómo actúo yo.

Las empresas últimamente están adoptando una solución que a mí me parece fantástica para promocionarse en los blogs gastronómicos que es sugerir la participación en concursos de recetas. En unos casos se nos pide utilizar un producto determinado, y aunque creo que en esos casos deberían proporcionar el producto de forma gratuita (en especial cuando el producto es caro como casi 6 euros por 380 gramos de queso), sí que pienso que es totalmente libre y voluntaria la participación en el concurso.

Las empresas consiguen repercusión en varios blogs, según el éxito prefijado por la empresa podemos hablar de un número considerable de blogs a un coste bastante inferior que hacer una campaña de publicidad con banners. Creando a su vez marca y repercusión de una forma más cercana. Y el blogger hace lo que le gusta, hacer una receta y poder participar en un concurso para conseguir un premio suculento. En un blog no comercial (como es mi caso actualmente) ya es suficiente.

Sea como sea, creo que con este concurso me retiro de las posibles invitaciones a participar en concursos de diferentes marcas. Tal vez un poco paradójico si a la vez defiendo que se hagan, pero seguramente son las mismas razones que defiendo para pensar que es mi ultima participación en un concurso planteado de esta forma.

Cómo hacer el Casatiello (a mi forma) de queso Boffard

Ingredientes

Para la esponja
65 g de harina de fuerza
10 gd e levadura instantánea
240 ml de leche
Para la masa
450 g de harina de fuerza
1 cucharadita de sal
1 cucharada de azúcar
2 huevos
170 g de mantequilla a temperatura ambiente
170 g de queso Boffard

Pasos

Primero hacemos la esponja, para hacerla os he preparado el siguiente video, mezclando los ingredientes y dejando en agua templada.

Una vez que haya fermentado. Nos ponemos manos a la obra con la masa. Por un lado mezclamos la harina, la sal y el azúcar. Añadimos los huevos y la esponja y empezamos a amasar. Cuando estén unidos todos los ingredientes añadimos la mantequilla poco a poco. La masa debe resultar ligeramente pegajosa, pero suave y se debe despegar de la mesa. Si está muy pegajosa añadimos harina poco a poco. Al final añadimos el queso troceado. Dejamos que leude al doble de su tamaño en un bol ligeramente engrasado tapada con un film.

Desgasificamos y pasamos a un molde. En mi caso lo he hecho como si fuese un pan de molde (de ahí lo de my way). Ponemos la masa hasta que ocupe la mitad y dejaremos leudar hasta los 3/4 del molde. A mi se me pasó y se me desbordó (ainsss).

Horneamos a 160 ºC si es en molde de metal durante 40 minutos. Si lo hacéis en otros moldes (de papel, como el panettone) a 180 ºC durante 25 minutos.

Solo queda dejarlo enfriar en una rejilla, cortar y comer. Es como comer un sándwich de queso con… lo que se os ocurra.