La canela … el gusto va muy unido a los recuerdos. De hecho tiene que existir algún mecanismo en nuestra memoria que necesariamente los una. En mi caso siempre relaciono la canela con un ambiente hogareño en su sentido más amplio. Hogar, calidez, comodidad, abrazos, amistad … ¿no os ocurre lo mismo? Descartando aquí otro tipo de significados comúnmente conocidos.

En la Universidad tenía un profesor, el de Teoría del Estado, que explicaba el nacimiento y posterior evolución del Estado según la evolución de la mente de los hombres (No recuerdo el nombre del profesor). Por supuesto, razón no le faltaba. Algunos de sus capítulos eran en exclusiva sobre el uso de la memoria, diferentes tipos de memorias de los hombres que utilizamos inconscientemente para según qué cosas. Uno de esos mecanismos, era el mecanismo del olvido. Este venía a ser algo así como una forma de aligerar peso, eliminamos todo aquello que no nos hace falta en nuestra cabeza de una forma inconsciente que el único propósito de hacer hueco a lo que realmente sí que nos interesa.

Pero creo, que en la gastronomía el mecanismo del olvido no funciona, o por lo menos en lo que se refiere a los gustos debemos usar la mente de una forma muy diferente a los usos normales. Como en todo, los que nos dedicamos por afición o profesión a esto, esa pequeña sección de nuestra memoria está mejor entrenada. Pero todos podemos usar y tirar de recursos dispares para renacer una sensación o un recuerdo pasado cuando nos encontramos, de nuevo, ante la chispa que nos hace despertar. Y lo mejor de todo es que es puramente inconsciente y por lo tanto un instinto primario. – Cuando digo primario, descarto los instintos animales, puesto que el hombre intenta racionalizar todo, por su puesto hay excepciones, pero las excepciones vienen a confirmar la norma. –

Os dejo con la receta de pan de canela.

Ingredientes (medición US)

Para el pan:
1 taza de leche
6 cucharadas de mantequilla
2 1/2 cucharaditas de levadura
2 huevos
1/3 taza de azúcar
3 1/2 tazas de harina común
1 cucharadita de sal
Para el relleno:
1/3 de taza de azúcar
2 cucharadas de canela
Mantequilla derretida
Para pintar el pan:
1 huevo más leche

Cómo hacer el pan de canela

Empezamos calentando en un cazo la leche con la mantequilla. Sin que llegue a hervir, si hierve dejarla enfría un poco como ha sido mi caso. Añadimos la levadura una vez templada y removemos.

Por otro lado mezclamos la harina tamizada con la sal. Y batimos el azúcar con los huevos. Añadimos la primera mezcla, batimos bien y añadimos la mitad de la harina. Amasamos hasta que se mezclen bien los ingredientes y añadimos el resto de harina como podemos ver en el vídeo.

El resultado de la masa debe ser pegajoso pero no en exceso. Añadiremos un poco de harina si vemos que es muy pegajoso. Pero poco a poco. Amasamos a mano durante 10 minutos o en maquina unos 5 minutos. Aunque podemos verlo en el vídeo.

El vídeo ha tenido algún problemilla de sonido, pero es que me puse a cocinar muy temprano y me daba cosa hablar alto. Y por lo que he visto después lo ha grabado en algunos casos como si estuviese en vertical en lugar de horizontal. Bueno, poco a poco saldrán mejor.

Dejamos reposar la masa engrasada en un bol y tapada con film durante unas dos horas o hasta que leude el doble. Después extendemos la masa, por prisas lo hice y quedo desigual, pero es importante que quede bien estirada sin zonas más gruesas que otras para que quede una espiral bonita.

Pintamos con un poco de mantequilla derretida y encima ponemos la mezcla de canela y azúcar. Enrollamos desde la zona más alejada hacia nosotros. No lo he dicho, pero el ancho debe ser el mismo que el molde que usemos.

Ponemos el rollo en el molde engrasado, tapamos con film y dejamos que suba de nuevo hasta el doble de su tamaño (o casi). Horneamos a 180 ºC durante unos 40 minutos colocándolo en el horno en la parte media-baja.

Créditos. – La receta de pan de canela está seguida al pie de la letra de otro blog, Homemade Cinnamon Bread de The Pioneer Woman. I love it. Está claro que a ellos les ha quedado mejor aspecto, lo repetiré sin prisas.

Y por supuesto que mañana toca desayunar una tostada de este pan de canela con mantequilla. Tiene que ser increíble.