Esta noche ha sido un poco tormentosa para mi, bueno, realmente desde la noche del III encuentro de Tapas&Blogs en el restaurante Vino y Oliva. Desde luego que no por qué haya salido mal, creo que las opiniones de todos los asistentes han ido totalmente en la otra dirección: un encuentro de bloggers espectacular.

Mi desazón va en otra línea. El miedo a qué hacer en futuros encuentros. Y sobre todo en intentar buscar un método de organización un poco diferente a lo que la casuística a venido dando. Mi idea, compartida con Alfonso de Recetas de rechupete desde un principio era la de pasárnoslo bien, y ese objetivo está conseguido. Después teníamos en mente el crear una red de relaciones entre personas que compartimos los mismos gustos, en este caso la gastronomía. Y creo que este punto es algo que se está construyendo poco a poco. Es lo que tiene el Networking.

De este Networking surgirá en el mes de marzo una nueva idea y un nuevo enfoque de Tapas&Blogs. Pero cada cosa en su momento. Hay un punto más o un objetivo más de Tapas&Blogs. Lo estamos haciendo, organizando, promoviendo de una forma colaborativa. Es decir, hay un núcleo permanente del que respira la organización y para cada encuentro nos valemos de otras personas que tienen ideas concretas para la organización. Es este objetivo de los encuentros el más complicado de llevar a cabo. Son muchas las sinergias que hay que compenetrar en un momento dado para poder cumplir con las fechas y sobre todo con las expectativas que nosotros mismos generamos.

En el mismo objetivo incluimos la propia esencia del encuentro, es un encuentro hecho de bloggers y para bloggers, como bien dice Gabriel de Eating Madrid en su crónica del encuentro. Porque como bloggers tenemos un poder de comunicación y tal vez de influencia como nuevos prescriptores del que las marcas se pueden valer para hacer llegar sus novedades al consumidor final de una nueva forma. Es nuestra arma, pero también un riesgo para nosotros, un doble filo difícil de llevar.

Estamos en un punto vital, Tapas&Blogs debe convertirse en un árbol fuerte y frondoso, pero para eso, hubo que plantar la semilla y sobre todo hay que cuidarla con mimo. No podemos ponernos como meta el ser cada vez que nos juntemos el doble de personas, o el doble de blogs. Sería algo ilógico y que iría contra la esencia misma de nuestros tres objetivos principales. Debemos en cada encuentro buscar el valor añadido que diferencia un encuentro de otro y que les de autonomía y poder para decir en un encuentro que siempre fue mejor que el anterior.

Sobre el III Tapas&Blogs

En mis post siempre suele haber muchas fotos, si son recetas como si no. Pero en este caso y a pesar de que me han ofrecido su material algunos amigos he preferido no poner nada. ¿Por qué? Muy sencillo, con la locura de los últimos instantes se me olvido coger la cámara. Y he estado pensando en que sería como falsear realmente mi propio trabajo. Aunque debo agradecer desde mi tribuna la predisposición que ha tenido Marta de Directo al Paladar de cederme algunas fotos.

El encuentro se desarrolló en el restaurante Vino y Oliva gracias a la colaboración, en esta ocasión de Raquel de Sinestesia Gastronómica, pero sobre todo gracias a la asistencia de 30 personas, unos 22 blogs en total. Un menú degustación de unos 26 euros (más bebida adicional se quedó en 34 euros aprox.), donde se maridaba el aceite y el vino con una muy buena elaboración de la comida. Además tuvimos el placer de que nos acompañasen en esta ocasión Santa Teresa con su Carne de Membrillo. Y la Denominación de Origen Arzúa-Ulloa con un queso excelente del que ya os hablaré en otra ocasión en profundidad, esta ultima colaboración gracias a que celebrarán próximamente la 35ª Fiesta del Queso.

Como seguro que tendréis oportunidad de leer crónicas en profundidad, mi intención con este post era aclarar el por qué me meto en estos líos. Podéis seguir las diferentes crónicas que se produzcan a través del Twitter de Tapas&Blogs dónde iremos colgando el link a cada blog.

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