Horneado por Dani el 14 Enero 2010 Guardado en Cookies y galletas |

Receta de galletas bretonas o eso es lo que dice Pierre Hermé en Larousse de los Postres. Y yo, por supuesto, no soy nadie para decir que no.
Hoy ha sido un día intenso movilizando y twitteando la convocatoria del Tapas&Blogs. Teníamos como número a conseguir 15 y por el momento creo que seremos alguno más. Lo cual está genial, ¿no? Para ser la primera convocatoria realmente seria. Y todo gracias a un equipo de personas que … ¡chapeau! Aunque no quiero agotar con el tema Tapas&….¿qué?. Ya habrá más momentos para hablar.
Hoy vamos al grano con las galletas, que me han servido para escapar del tema un ratillo.
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Horneado por Dani el 14 Diciembre 2009 Guardado en Panes dulces y otros bollos |

Además de la receta de napolitanas de chocolate vamos a incluir un poco de nuestro Monstruo criticón que llevamos dentro, yo por lo menos. Así que empezaremos con la locura transitoria de Facebook al poner al mismo nivel los productos lácteos con el juego, el tabaco, las armas de fuego, los medicamentos o la gasolina.
¿Pero qué tontería es esta? Es decir bajo que pretexto prohíben los concursos basados en una promoción de un producto lácteo. ¿Es que tal vez se oculta un arma de destrucción masiva bajo el tapón del brick de leche? ¿Somos peligrosos los que tomamos productos lácteos asiduamente? No tiene nombre, de verdad.
Pasando a lo importante de hoy. Ya tenía ganas de hacer una recetilla como esta en el blog. Eso sí, uno sabe cuándo empieza con la receta pero no cuando la terminará ya que hay que hacer una masa de hojaldre con levadura y dependemos de cuando la masa fermente como es debido. En fin, que me puse sobre las tres de la tarde y acabe a las once de la noche. Eso sí, el resultado merece la pena cualquier penuria cocinera.
Ingredientes
1/2 kg de harina de fuerza
75 gr de azúcar
2 huevos
50 gr de mantequilla más 200 gr más para las vueltas del hojaldre
2 sobres de levadura instantánea de panadería
Una pizca de sal
150 ml de leche

Cómo hacer napolitanas de chocolate
Debido a las ventajas que tenemos cuando utilizamos levadura instantánea de panadería nos podemos saltar el primer paso de dividir la harina en dos volcanes, uno para hacer un prefermento y el otro para hacer la masa a la que luego añadir el prefermento. Así que empezaremos directamente por el siguiente paso.
En un bol, mezclamos dentro de la harina todos los ingredientes, excepto los 200 gr de mantequilla que utilizaremos para dar vueltas a la masa y hacer el hojaldre. Amasamos durante unos 10 minutos enérgicamente la masa, al final formamos una bola y dejamos fermentar tapada con film hasta que doble el tamaño.
Mientras cogemos los 200 gr de mantequilla y la trabajamos para ablandarla. Formamos un rectángulo de 1 cm de grosor aproximadamente y envolvemos en un papel vegetal. Hacemos un paquete y volvemos a enfriar.

Cuando la masa haya doblado el volumen, amasamos para desinflar y sobre la mesa enharinada la estiramos dándole forma de estrella de 4 puntas con el centro más grueso que las puntas. Ponemos la mantequilla, que estará dura en el centro y cerramos la estrella sobre su propio centro, dejando dentro, por lo tanto, la mantequilla.
Estiramos el plastón dejándolo con una forma rectangular, 3 veces de largo por 1 de ancho. En ese momento cogemos un extremo y lo llevamos a un poco más del centro y hacemos lo propio con el otro extremo. Giramos la masa 90 º y volvemos a repetir la operación de estirado y doblado dos veces más.
Si vamos a usarla de inmediato pasamos a estirar dejándola con un grosor de unos 3 mm. Cortamos porciones rectangulares, dependiendo el tamaño de nuestras napolitanas. Si no vamos a utilizar la envolvemos bien film y dejamos en la frio hasta el día siguiente o tres días como máximo. En ese caso volveremos a hacer un par de vueltas más al hojaldre en el momento de usarla.

Como en esta ocasión haré las napolitanas con chocolate simplemente hay que trocear chocolate 55% y ponemos en el centro y enrollamos. Dejamos fermentar media hora, pintamos con huevo y horneamos a 200 ºC durante unos 10-15 minutos.
Al sacarlas del horno, los cánones de la moda mandan que hay que abrillantar las napolitanas de chocolate con almíbar y ponerles canutillos de chocolate. Ahora, a mi eso no me gusta nada de nada y paso de empalagues varios con almíbar, así que yo me las como tal cual.
Horneado por Dani el 25 Noviembre 2009 Guardado en Cookies y galletas |

Aunque mi pequeño monstruo de las galletas no come aún cosas solidas si que le da mordisquitos a las galletas y espero que lo haga también lo haga con estas rosquillas de navidad, eso sí haré algunas sin frutos secos para él y para mi ninia.
Cuentos del cocinero

La receta viene en un libro que para los que tengáis niños pequeños en casa es ideal. Se trata de Cuentos del cocinero, y creo que de todos los libros que compré en la última feria del libro de Madrid es el que más me ha gustado.
En él podemos encontrar una selección de los mejores cuentos de todo el mundo. Tenemos así un cuento de cada país: España, Portugal, Alemania, EEUU, Brasil, India, Marruecos, etc. (no son todos los que son), pero sí hay una selección que representa a todos los continentes. Por ejemplo en nuestro caso…
La receta que os presento hoy es de Holanda. El capítulo empieza con un cuento que se llama El sueño del zapatero, como siempre se tratan de cuentos con algún tipo de moraleja. Al terminar el cuento nos enseñan una receta típica del país y sobre todo que les gustará a los niños. No son recetas de postres únicamente, también las tenemos saladas y muy, muy apetecibles. Y antes de entrar en nuevo capítulo y por lo tanto en nuevo país nos muestran a modo de esquema algunas de las costumbres típicas de la cultura de la zona así como datos de interés, cultura general que se llama.
Así que ya sabéis, para mí un buen regalo para estas navidades. Por un lado el libro y por otro entrar en la cocina con vuestros hijos. Disfrutar por partida doble.
Cuentos del cocinero
Jorge Zentner y Mariona Cabassa
ISBN: 9788423690886
Precio 18 euros
Entrando en materia necesitaremos los siguientes ingredientes, salen 4 rosquillas y sus respectivos agujeros así que podéis duplicar perfectamente las cantidades.
50 gr de harina normal
50 gr de harina de fuerza
1 cucharadita de levadura Royal (aquí tengo un problema porque la receta no especifica que tipo de levadura, yo la hice con levadura de panadería y han quedado muy ricas pero os pongo levadura Royal porque a mí me parece que el resultado no es el que tenía que ser, ¡¡si alguien lo prueba que me lo diga!!)
60 gr de mantequilla
80 gr de azúcar blanco
1 huevo
Una pizca de sal
40 gramos de granillo de almendra
Cómo hacer Kerstkransjes o rosquillas de navidad
Si tenéis harina de pizza, la que viene preparada ya con la levadura podéis utilizarla sin problema. Si no, mezclamos las harinas y le añadimos la levadura, 50 gr de azúcar, la mantequilla y medio huevo.
Mezclamos todo bien y terminamos amasando hasta que la masa se despegue. Dejamos reposar 15 minutos. Todas las masas es conviene dejarlas reposar ya que así ayudan a que el gluten del trigo haga su función de cohesionar toda la masa.
Después enharinamos la mesa de trabajo un poco y estiramos la masa con un rodillo hasta dejarla en medio centímetro. Cortamos con dos aros o un vaso y algo más pequeño para hacer el agujero. Y pasamos a una lata de horno (dícese de la placa, bandeja, etc., que sirve para meter los alimentos dentro de un horno), con papel vegetal de horno.

Pintamos con huevo y espolvoreamos azúcar y almendra picada. Yo he dejado la mitad sin almendra. Añadimos un poco de huevo por encima para que se quede bien pegada la almendra y cocemos a 170 ºV durante unos 15 minutos o hasta que estén doradas.
Eso sí, podéis aprovechar los agujeros para cocinarlos tal cual o los unís, estiráis y volvéis a hacer una rosquilla. Yo si os digo al verdad prefiero la primera opción. Quedan muy monos los agujeros de las rosquillas de navidad.

Horneado por Dani el 18 Noviembre 2009 Guardado en Cookies y galletas |

Las pastas de té, la misma masa que utilicé en la receta base I, son un recurso muy bueno para tener en casa durante bastante días. Como buena masa sableux dura mucho tiempo si las dejamos en un bote hermético bien cerradito.
Hoy las he rellenado de membrillo, y ¿por qué Membrillo Santa Teresa?

Aunque los “disclaimer” se ponen al final, he preferido ponerlo al principio, ¿por qué? Bueno, algunos de vosotros ya lo sabéis. De hecho lo saben porque yo soy el pesado que les escribe para mandarles productos de Santa Teresa para que hablen de ellos con total libertad, si no les gusta, ¡pues que lo digan! :-) .
En primer lugar he utilizado Membrillo Santa Teresa porque cuando trabajaba como encargado del Centro Gastronómico que tienen en Aravaca era una de las cosas más sencillas que vendíamos pero también una de las que más se vendían. Unas latas de pastas de membrillo riquísimas que además dábamos para acompañar el café. Os puedo asegurar que nunca os cansaréis de comerlas.
En segundo lugar porque a mí el membrillo no me gusta, pero curiosamente el de Santa Teresa me encanta, me parece de una calidad extraordinaria comparandolos con cualquier “membrillo gourmet” que podamos encontrar.
En tercer y último lugar, está claro. Uno de mis múltiples trabajos es el de asesorar a Santa Teresa en temas de internet (link al grupo en facebook), lo que hoy en día podría llamarse como Social Media Manager. Es decir, manejar, conducir, llevar, la comunidad de Santa Teresa en internet. Hacer que crezca escuchando, escuchando y escuchando a vosotros, los consumidores finales de los productos de Santa Teresa.
Por lo tanto, solo pedir disculpas si os parece una intromisión promocional. Pero no lo haría si de verdad no pensase realmente en el gran valor que proporciona el punto dos de mi explicación. De todas formas limitaré los links externos a un par a lo sumo.
Dicho esto, necesitaremos además de los ingredientes de la receta base de pastas, unos 150 gr de Membrillo Santa Teresa (link a la tienda on line).
Cómo hacer pastas para el té con Membrillo Santa Teresa

La mantequilla la tenemos que tener blanda, esto es, a punto de pomada. Si no la tuviésemos así, la trabajamos con un tenedor o cuchara hasta que se ablande.
En el mismo bol donde tengamos la mantequilla añadimos por orden y antes de añadir nada nuevo mezclamos hasta unir bien: el azúcar glass, la sal, la vainilla, los huevos (a temperatura ambiente), la leche (a temperatura ambiente) y la vainilla.
Cuando tengamos una crema con todos los ingredientes anteriores añadimos la harina tamizada y de golpe. Amasamos bien con la palma de la mano, sin trabajar en exceso para que no tome mucha liga. Se recoge la masa, se aplasta de nuevo, se recoge, se aplasta, dos o tres veces o las que sean necesarias para que la harina se una bien al resto de ingredientes. En ese momento la juntamos y ponemos en film. Dejamos reposar en frio durante un par de horas al menos.
Ahora solo queda sacar del frigo y extender con un rodillo. Lo mejor es utilizar azúcar glass sobre la mesa de trabajo. Le damos el grosor deseado, unos 3 mm. Podemos ponerle cobertura de azúcar o almendra molida. Las ponemos sobre papel de horno y las cocemos a 180 ºC durante unos 10 minutos.

Al sacarlas, las dejamos reposar y sobre todo enfriar. Es entonces cuando cogemos nuestro Membrillo y lo machacamos con ayuda de un tenedor. Ponemos en cada pasta una porción y cerramos con otra.
Espero que os haya gustado. Y si alguno ya conocía el Membrillo Santa Teresa no tiene más que decírmelo, a ver qué os parece.

Horneado por Dani el 3 Noviembre 2009 Guardado en Cookies y galletas |

Hoy toca una receta, que podríamos denominar como básica a la hora de hacer galletas y pastas. Esta es una de esas pastas típicas que cuando alguien viene a merendar casa te trae, así que ahora tenemos la receta. Como es la receta base tampoco me he puesto a decorarlas en exceso y de hecho las he dado la forma más sencilla que podemos darle.
Pero antes, debo decir que soy lo peor de lo peor. La semana pasada, final de mes, y de trabajo hasta arriba y no pude actualizar el blog. Por otro lado hemos tenido que sacar a nuestro pequeño Oriol de la guardería. Sí, lo de ponerse malos es normal, lo sé, pero parece que nuestro peque se pone más de la cuenta por diferentes cosillas que le pasaron cuando nació. Nada de que preocuparse, pero en casa le tengo.
Ingredientes
250 gr de mantequilla en pomada
150 gr de azúcar glasé
2 huevos
Una mini pizca de sal
Esencia de vainilla al gusto
375 gr de harina

Cómo hacer pastas rizadas
La elaboración es muy sencilla. Eso sí, lo mejor será tener todos los ingredientes a temperatura ambiente. Os hablo principalmente de la mantequilla y de los huevos. ¿Por qué? Bueno, la mantequilla obviamente se trabaja mejor cuando está en “pomada”. Blandita no cuesta nada manejarla y mezclarla con otros ingredientes. ¿Pero los huevos por qué? Básicamente porque al añadir los huevos fríos (5 o 6º C) sobre la mantequilla en pomada, esta última se endurece y parece que la masa se ha cortado, de esa forma no obtenemos una masa cremosa y homogénea. Si nos pasa esto, podemos añadir una cucharada de harina en el momento de añadir los huevos, y aunque no es lo mismo, algo conseguiremos.
Empezaremos mezclando la mantequilla con el azúcar hasta obtener una crema. Después añadimos los huevos ligeramente batidos, la sal y la vainilla, y volvemos a mezclar. ¿Sencillo, verdad?. Ahora la crema será más líquida.
Por último añadimos la harina tamizada, aunque esto de los tamices tenía mucho más sentido cuando la harina no estaba tan refinada como ahora, aún así, a tamizar se ha dicho. Mezclamos bien, sin trabajar en exceso, pero justo lo necesario para obtener una masa como es debido. Eso sí, no esperéis un tipo sablé. Estás pastas son las llamadas pastas de manga. Porque usamos una manga pastelera para darle forma.

Sobre una plancha de horno a la que hemos puesto un papel sulfurizado (papel vegetal, de horno, etc.) añadiremos discos de unos 3 cm de diámetro con una manga pastelera con una boquilla rizada del 10. Las separamos el doble de su tamaño por lo que puedan crecer o extenderse al cocerse. Podemos decorarlas con granillo de almendra, coco, guindas, etc. Las introducimos en el horno a 200 ºC durante 8 a 10 minutos, hasta que los bordes empiecen a dorarse.
Sacamos y dejamos enfriar sobre unas rejillas. Llegado este momento, cuando están frías podemos bañarlas en chocolate por ejemplo o dejarlas tal cual.
Las pastas rizadas o pastas de manga de este tipo se pueden hacer en diferentes tamaños. Se pueden hacer como si fuesen lenguas alargadas, herraduras, ochos, etc. Ya prepararemos algunas de otra forma.
Reflexiones en torno a una pasta y una taza de leche

La verdad que esto de trabajar en casa no está nada mal, aunque no es tan bueno como la gente se imagina, en especial un cliente que cuando estábamos hablando de un proyecto va y me dice: ¡es que no puedes pretender cobrarnos lo mismo o ni la mitad de los que nos cobraría una SL con sus oficinas, sus empleados, sus gastos de luz, oficina, etc…! Me dieron ganas de contestarle una grosería, porque claro, los que trabajamos desde casa solemos mirar el techo mientras nos rascamos la barriga y nos llevamos el dinero sin hacer nada.
Trabajar en casa significa muchas veces, no, perdón. Trabajar en casa significa siempre trabajar sin horarios, un día te sale redondo y en 5 horas te has liquidado todo el trabajo, el resto del día puedes pasarlo tirado a la bartola (y no me refiero a la del chiste). Pero otros días, trabajas una hora, después tienes que atender cosas de casa, sigues trabajando otro rato, haz la comida o mal come, sigue trabajando otro rato, y te darán las once de la noche y no habrás terminado, ahí sigues y sigues, a pesar de eso hay que reconocer que con sus más y sus menos puedes considerarte una persona feliz.
Lo de sus más y sus menos tiene su cosa. No es la primera vez que echo de menos trabajar por cuenta ajena, que a pesar de ser autónomo me sigo considerando un trabajador por cuenta ajena pero incluso con muchos menos derechos, pero ese es otro cantar. Echo de menos trabajar por cuenta ajena, en una oficina, cocina, etc., porque perdemos algo crucial en la comunicación entre las personas. Os hablo de los gestos, del lenguaje corporal y también os hablo de la expresión a la hora de hablar, la entonación, el énfasis en la palabra. Muchos de los problemas que tenemos a través de los mails nos los ahorraríamos si levantásemos el teléfono para llamar a la otra persona.
La semana pasada pasé dos días muy malos por culpa de esto. Por culpa de la utilización partidista de los sentimientos y del chantaje que se puede llegar a hacer, aprovechándose de las conversaciones cerradas de los mails, sin poder dar réplica ni rebatir argumentos trasnochados y hippies.
A pesar de eso soy feliz, porque puedo levantarme de mi sitio de trabajo en el salón de mi casa y darle un beso y un abrazo o un trozo de galleta a mi hijo cuando me plazca. Sí, a pesar de todo lo que os he dicho que pasé la semana pasada, soy muy feliz, y eso es algo que nadie puede quitarme.
Horneado por Dani el 15 Octubre 2009 Guardado en Cookies y galletas |

Estas galletas de azahar y chocolate son fruto de una pequeña reflexión en torno a ese espacio de tiempo que debemos dedicarnos a nosotros mismos…
Los días pasan, nos despertamos con la esperanza de tener un día genial, que todo vaya sobre ruedas. Pero, siempre hay un pero, que por la noche podamos sentarnos en nuestro sillón preferido a ver la tele, a leer un buen libro o simplemente tener una buena conversación depende de muchas variables.
La principal variable es uno mismo, somos el motor de llevar nuestros propósitos adelante. Si estamos torcidos, uy uy uy, el día va a salir torcido. Si estamos de buen humor tenemos casi todas las papeletas para lograrlo.
Como he dicho antes hay más variables, muchas, algunas seguro que se nos escapan de nuestro alcance, otras las podemos controlar y modificar a nuestro antojo. Mi propuesta es que hagáis lo que os guste. Claro, me refiero a esas pequeñas cosas que os pueden llenar de vitalidad y alegría. Pueden ser mil cosas, para gustos … los colores, ¿no? Desde leer una buena novela media hora, dormir la siesta, escribir, y por qué no y tratándose de un blog gastronómico, ¡cocinar!
Cocinar para mi es lo que me da esa vitalidad que muchas veces (para que nos vamos a engañar) me falta. Y diréis, pero si tu estas todos los días cocinando para Directo al Paladar o simplemente para alimentar a tu familia. Sí, pero no es lo mismo. Los hobbies son hobbies y el trabajo es trabajo. No estoy diciendo que el trabajo no divierta o que el trabajo pueda ser algo contraproducente, aunque en algunas ocasiones lo piense seriamente.
Un trabajo puede apasionarte, pero nunca será un hobbie. Estos últimos son actividades, tareas o simplemente cosas que las haces para ti mismo, son espacios de tiempo meramente egoístas y da igual que sean aficiones compartidas y que haya que hacerlas en grupo, sigo sosteniendo que es ser egoísta o definiéndolo mejor, hay que dedicarse tiempo a uno mismo. Y el trabajo, ni aunque sea tu propia empresa, será una actividad que realices para ti mismo. Vamos, me pongo en el lugar de un empresario y claro, el quiere ganar dinero, pero me imagino que también quiere pagar sueldos a sus trabajadores, beneficios sociales (sic), etc…
Así para que os dediquéis tiempo a vosotros mismos aquí tenéis una capsula de una hora y media de tiempo. Solo para vosotros.

Los ingredientes para unas 10-15 galletas (depende del tamaño) son:
150 gr de harina
1 cucharadita de piel de naranja rallada
60 gr de mantequilla
50 gr de almendra molida
50 gr de azúcar
1 yema de huevo
2 cucharadas de agua de azahar
100 gr de chocolate 55%
Cómo hacer galletas de azahar con chocolate
Mezclamos la harina con la mantequilla cortada en trocitos hasta que se deshaga bien. Seguidamente añadimos el resto de ingredientes secos y mezclamos bien hasta que queden bien incorporados.
Por último añadimos los ingredientes húmedos, es decir la yema de huevo y las dos cucharadas de azahar. Mezclamos bien hasta que empiece a a estar húmeda toda la masa. En ese momento juntamos la masa formando una bola, notareis que es difícil ya que no hay tal masa, si no un conjunto de migas húmedas.
Pasamos la bola a un film y formamos un cilindro envolviéndolo con film. Dejamos reposar durante una hora en la nevera para que coja consistencia.
Al sacar de la nevera, retiramos el film y cortamos rodajas de algo más de medio centímetro. Esta operación hay que hacerla con cuidado, pasamos a una bandeja de horno que tendremos preparada con papel de horno. Cocemos a 170 ºC durante unos 12 minutos.

Sacamos las galletas del horno y las dejamos enfriar sobre una rejilla. Cuando estén frías derretimos al baño maría el chocolate y sumergimos hasta la mitad cada galleta. Las dejamos de nuevo sobre un papel de hornear hasta que el chocolate se endurezca de nuevo.
¡¡A COMEEEERRRR!!
Horneado por Dani el 9 Octubre 2009 Guardado en Cookies y galletas |

Mientras termina la primera fermentación una masa de panettone creo que es hora de poner alguna receta básica en esto de hacer galletas. El otro día os puse unas galletas glaseadas para homenajear la candidatura de Madrid 2016, y hoy os pongo la receta de la masa base que se utiliza. O mejor dicho, una de las recetas básicas.
Hay que decir que esta masa es la misma, idéntica, que las pastas para el té, las que son rizadas, en forma de ocho, con azúcar, chocolate, rellenas, granillo de almendra, etc. En este caso no le ponemos más adorno que el glaseado, aunque esto es otra historia.
Como siempre, empezaremos a tomar nota por los ingredientes que vamos a necesitar.
250 gr de harina común
150 gr de mantequilla
90 gr de azúcar glass
Pizca de sal, ósea ponemos los dedos en forma de pinza y cogemos una mínima parte de sal
1/2 huevo. De nuevo puntualizo, batimos un huevo y echamos la mitad
25 ml de leche
Pizca de esencia de vainilla
Cómo hacer la receta base de galletas y pastas
La mantequilla la tenemos que tener blanda, esto es, a punto de pomada. Si no la tuviésemos así, la trabajamos con un tenedor o cuchara hasta que se ablande.
En el mismo bol donde tengamos la mantequilla añadimos por orden y antes de añadir nada nuevo mezclamos hasta unir bien: el azúcar glass, la sal, la vainilla, los huevos (a temperatura ambiente), la leche (a temperatura ambiente) y la vainilla.

Cuando tengamos una crema con todos los ingredientes anteriores añadimos la harina tamizada y de golpe. Amasamos bien con la palma de la mano, sin trabajar en exceso para que no tome mucha liga. Se recoge la masa, se aplasta de nuevo, se recoge, se aplasta, dos o tres veces o las que sean necesarias para que la harina se una bien al resto de ingredientes. En ese momento la juntamos y ponemos en film. Dejamos reposar en frio durante un par de horas al menos.
Ahora solo queda sacar del frigo y extender con un rodillo. Lo mejor es utilizar azúcar glass sobre la mesa de trabajo. Le damos el grosor deseado. Por ejemplo para galletas glaseadas os aconsejo dejarlas de unos 4 mm y para pastas de unos 3 mm. No es mucho pero se nota a la hora de trabajar. Aunque para pastas se pueden hacer formas diferentes como abanicos, arcos, ochos, cuernos, etc. Y para hacer galletas glaseadas utilizaremos un cortapastas de la forma que queramos.

Por último horneamos a 180 ºC durante unos 10 minutos o hasta que empiecen a coger color. Lo mejor es hacerlo sobre papel de horno. En este caso yo no soy partidario de utilizar planchas de silicona como el silpat u otras ya que tienden a coger demasiado calor en la superficie de contacto.
Después solo queda si queremos glasear las galletas, preparar el glaseado. Pero eso, otro día.
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Horneado por Dani el 3 Septiembre 2009 Guardado en Cookies y galletas |

Las golosinas en general me hacen sentir pequeño, (me refiero a edad, no tamaño) pero con los lacasitos esta sensación se multiplica y se convierten en capsulas del tiempo que me transportan a mi infancia. De hecho, cada vez que como uno solo, me vienen imágenes de cuando me metía un tubo entero de lacasitos en la boca y aquello se convertía en una masa-bola dulce de chocolate. En fin, que con esas sobredosis de chocolate dulce entiendo que el chocolate amargo (el de verdad) nos resulte cuanto menos un poco raro.
Así que con esta premisa imaginaros como me hacen sentir estas cookies de m&m´s. ¡Vamos, una locura!
Visitando uno de mis blogs preferidos, Bakerella vi este post, Mix things up!, donde está la receta que me inspiro.

Y es que la inspiración no hay que desperdiciarla, sobre todo cuando se tiene una bolsa de m&m´s desde hace dos meses, que por un lado no le has encontrado utilidad y por otro lado no quieres darle la utilidad clara de abrirla y zampártelos de una sentada. En este asunto lo mejor es hacer caso a la musa y plantarse con esta receta de cookies de m&m´s. (Lacasitos también valen).
Los ingredientes para unas 20 cookies, aunque siempre depende el tamaño que las queramos dar, son:
60 gr mantequilla
100 gr azúcar
1 huevo
120 gr de harina
1 cucharadita de sal
1 cucharadita de levadura en polvo (Royal)
90 gr de m&m´s o lacasitos
90 gr de chips de chocolate
Podeis variar la proporción de harina/mantequilla. A más harina y menos mantequilla os saldrá unas galletas más crujientes y duras. Si lo hacéis al reves os saldrán unas cookies más blandas y en el horno se esparcirán más.

Cómo hacer las cookies de m&m´s
Para hacerlas simplemente tenemos que empezar mezclando en un bol la mantequilla con el azúcar hasta obtener una pasta cremosa. En ese momento añadimos el huevo y mezclamos hasta que quede bien unido a la pasta de mantequilla.
En otro bol mezclamos el resto de ingredientes: harina, sal, levadura y los añadimos al bol con la mezcla de mantequilla, azúcar y huevo. Además también añadimos la esencia de vainilla. Mezclamos bien, enérgicamente para que se unan todos los ingredientes, aunque sin pasarnos de batido para que no coja demasiada liga la masa.
Por último añadimos los m&m´s y las gotitas de chocolate, también llamados chips, lagrimas, etc. Mezclamos un poco para unirlos a la masa.
Ahora toca darle forma para hacer las cookies. Si la masa está muy blanda podemos meterla una media hora en la nevera para hacer mejor las bolas si no empezaremos a coger porciones de masa, más o menos media cucharada y hacemos una bola con la mano. Las iremos dejando en una bandeja de horno con papel sulfurizado (papel vegetal, papel de horno, etc.), separadas unas de otras por el doble de distancia de lo que sea el grosor de cada una. Es decir que si miden 4 cm, las separaremos 8 cm (más o menos).
Las horneamos a 190ºC durante 10 minutos. Al sacarlas las dejamos enfriar un poco en la bandeja, unos 5 minutos, y después terminamos de enfriarlas en una rejilla. Lo primero es porque si las cogemos recién sacadas del horno se romperán porque están blandas y lo segundo es porque si las dejamos enfriar todo el rato en una superficie plana cogerán humedad y no se terminarán de endurecer.

Son unas cookies especialmente diseñadas para los niños y para los que de vez en cuando queremos sentirnos como niños, que espero seamos todos. De hecho, parece increíble pero estas cookies le han encantado a mi hijo y eso que no le apasiona comer nada solido.
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Horneado por Dani el 27 Julio 2009 Guardado en Petit Four |

Al César lo que es del César y por lo tanto hay que justificar la autoría de la receta que hoy os traigo. Se trata de una receta de Ramón Freixa de su libro Mano de cocinero y tal vez por eso debería ponerle el nombre que el mismo le ha dado, Diamantes negros. Pero no sé si se trata de una variación en el tipo de azúcar utilizado, tiempos de cocción, harina o algo que no me han quedado tal cual se ven en la foto de su libro, marrones oscuros con algún reflejo brillante.
Bien es cierto que es uno de esos libros minimalistas donde las explicaciones son algo escasas y donde te las tienes que ingeniar con algunos de los pasos. Pero no es nada negativo, no todos los libros van a ser como los de Karlos Arguiñano, menos mal. ¡Cuidado! Que tampoco tienen nada de malo estos últimos. Pero bueno, además yo también le he incorporado alguna diferencia una bastante sustancial como es el tipo de mantequilla empleada, he utilizado una mantequilla de cabra que le da un sabor muy sutil además de otras diferencias.
El caso es el siguiente, ya lo puse en la página de El Monstruo de las Galletas en Facebook. Cuando planteaba esta entrada no estaba muy de acuerdo con el nombre pero tampoco se me ocurría ninguno y las sugerencias eran … bueno, simplemente eran. Así que Verónica (my wife, que suena menos feo que en español) me dijo que por qué no pedía sugerencias de nombre y hacía un sorteo después.

El tema empezaba a cuajar mejor desde esa perspectiva. ¿Pero, que podía sortear?, en la punta de la nariz lo tenía. Pues galletas, sortea galletas, me dijo ella. Pues claro, puede resultar original. Hay que tener en cuenta que las galletas es uno de los mejores regalos que podemos hacer a alguien, que claro está, le gusten. Así que si os animáis a dejar un comentario aquí o en Facebook con vuestra propuesta yo le regalaré unas galletas al nombre que más nos guste en casa.
¿Pero cómo? Pues bien, el jurado estará compuesto por mí y mi mujer. Oriol y los perros no cuentan, unos se comerían hasta el nombre de las galletas y el otro todavía no saber hablar. Reconozco que muy parcial no es el método así que para hacerlo más parcial voy a regalar una caja de Buttercookies al nombre que más nos guste y otra caja de Buttercookies entre todos los que participeis con vuestra proposición de nombre.
El plazo va a ser algo amplio puesto que el 1 de agosto partimos a la playa, merecidas vacaciones. En Agosto además no hay nadie, así que iré retomando el tema y le daré de plazo desde hoy hasta el 15 de septiembre cuando publicaré los resultados y el post con la receta de las Buttercookies, además de la preciosa caja en las que irán hasta su destino. Eso sí, lo lamento pero al ser un blog personal y sin financiación, más que la que le puede proporcionar mi bolsillo, limitaré los envíos a dentro de la península (sin incluir Portugal) y las Islas Baleares. Vamos, como cualquier concurso que dejan fuera a las Islas Canarias, digo yo porque será más caro.
Así que de la nada y de la cosa más tontaina creo que ha surgido una idea graciosa y original. O eso espero. :)
La receta sin nombre

Los ingredientes que vamos a necesitar para unas 25 unidades son,
1 cucharadita de esencia de vainilla
Para hacer nuestras ¿galletas?, dejémoslo en petit four, mezclamos la mantequilla en pomada con el cacao en polvo. Una vez bien mezclado le añadimos el azúcar y la vainilla. Podéis utilizar un par de vainas de vainilla, abriéndolas por la mitad y raspando las semillas con la punta de un cuchillo. Mezclamos bien.
Al final añadimos la harina, mezclando. Se obtiene una masa muy similar a una sablé. Por lo que se deshace muy fácilmente. Para trabajarla mejor os aconsejo enrollarla en film, dándole un grosor de unos 2 cm y la dejáis enfriar en la nevera hasta que coja un poco de consistencia. Luego la sacáis y la cortáis en trozos de 1,5 cm aproximadamente.
Horneáis a unos 180 ºC durante 15 minutos o hasta que veáis que empieza a agrietarse las piezas. Lo sacáis del horno y dejáis enfriar a temperatura ambiente.

El resultado son unas mini galletas, mini cookies o mini algo, crujiente a la para que suave en el tacto con al lengua. Además la mantequilla de cabra, que es la primera vez que la usaba, da un matiz muy diferente aportando intensidad al sabor.
Horneado por Dani el 14 Julio 2009 Guardado en Tartas |

Hace un año, el 10 de julio de 2008 a las 20,40 horas nació Oriol Martinez Ferrer hijo de Verónica Ferrer Romero y Daniel Martínez Pérez. Menos mal que está su madre para darle unos apellidos menos corrientes que los mios. El 11 de julio de 2009 Oriol ha disfrutado de su primera tarta de cumpleaños, pero sobre todo somos nosotros los que hemos disfrutado y disfrutamos de él cada día. ¡Gracias pachín!
Él no ha probado la tarta porque la verdad que no le gusta nada comer, y esas cosas sólidas menos todavía. Pone una cara de asquito cada vez que le acercamos un simple trocito de pan a la boca que lo mejor no era ni siquiera probar. Eso sí, a la hora de la vela el si que atacó la tarta como diciendo: ponerla lejos de mí!!!
Para hacer la tarta hay que tener en cuenta que es un trabajo muy laborioso, aunque hay trabajos que no cuestan nada y se hacen las horas que haga falta. Primero hay que hacer el bizcocho, después el relleno y por último la cobertura. Así que empezemos.
Para el bizcocho de la tarta de cumpleaños, (para 8 personas)
* 4 huevos
* 115 gr de azúcar
* 65 gr de harina
* 65 gr de maizena
La elaboración del bizcocho es muy sencilla, sobre todo si contáis con una maquina tan maravillosa como una kitchenaid. El secreto está en batir mucho los huevos con el azúcar, hasta que el amarillo de la masa vaya perdiendo tonalidad y vaya quedándose blanca. Eso se consigue cuando el volumen aumenta unas tres veces aproximadamente. Después añadimos la harina tamizada y mezclamos con cuidado para que no se baje el batido.

Luego solo queda poner el batido en un molde tan chulo como este: un “1″, al dedo para su primer cumpleaños. Eso sí, el molde si no es antiadherente debemos encamisarlo con una mantequilla y luego harina. Si no se pega y tela para despegarlo.

Una vez cocido al horno a 180 ºC durante unos 20 minutos la sacamos. Eso sí, antes comprobamos que está cocido pinchando con un palillo en la parte más gordita del bizcocho. Pero eso ya lo sabés. Desmoldamos encima de una rejilla y dejamos enfriar.

¡Qué pinta! y ¡qué hambre!. La verdad que el bizcocho se puede comer tal cual. Está quedando muy bien. Pero queremos rizar el rizo, asi qué toca partir el bizcocho. Esto requiere un poco de maña. Lo mejor es cortarlo volteando el bizcocho y con un cuchillo de sierra. Poco a poco sin llegar al centro la primera vez.

La tarta debe quedar bien jugosa, así que preparemos el relleno. Los ingredientes son:
* 1/2 litro de nata montada
* 50 gr de azúcar
* 30 gr de cacao el polvo
* 1/2 litro de agua
* 1/2 kg de azúcar
Hacemos el almíbar con el agua y el azúcar (el 1/2 kg). Cuando la tengamos a punto de hebra emborrachamos bien el bizcocho.

Puesta la falsa trufa, que se hace batiendo la nata con el azúcar y añadiendo el cacao, cerramos el bizcocho y reservamos que toca hacer la cobertura.

Vamos a necesitar un montón de azúcar y un monton de mantequilla. Oye, que solo se cumple una vez al año, y un año solo una vez en la vida. Así que menos prejuicios que este blog ¡¡¡¡¡ama las calorías!!!!!
* 150 gr de mantequilla
* 200 gr de azúcar en polvo
* 1 cucharadita de esencia de vainilla
* 2 cucharadas de leche
Batimos todos los ingredientes juntos hasta obtener una crema.

Con una manga pastelera extendemos el frosting de mantequilla y con una espátula la nivelamos y esparcimos bien por toda la cobertura. Después hacemos las florecillas con la cobertura que haya sobrado y con el colorante que queramos. Ponemos una boquilla rizada y las hacemos. Si no tenéis práctica primero probar encima de un papel de cocina: presión, velocidad, etc.

¡¡¡Chachán!!! Buena pinta, ¿no? Pues también está rica para aburrir.
Consideraciones.- Este ha sido el primer post de verdad de este blog. Todavía tengo muchos detalles que perfilar, pero la ensencia del blog está creada. Muchas gracias a todos los que me habéis animado, que sois muchos; ya que con un simple “Me gusta” en Facebook me lo hacéis más fácil. (Las galletas próximamente).