Horneado por Dani el 15 Marzo 2010 Guardado en Cookies y galletas |

¡Buenos días a todos! El sol brilla en Madrid por segundo día consecutivo. Digamos que esta semana empieza con un lunes maravilloso y yo con muchas energías después de conseguir desconectar del trabajo por segundo fin de semana consecutivo. ¿Qué bien se siente uno, no? Por lo tanto, ayer por la noche preparare esta receta de cookies de chocolate blanco y nueces para ir desayunando esta semana (eso, si consigo que duren más de dos días).
Sobre la receta. Pues nada, decir que creo que s la mejor receta de cookies que he hecho. Y no lo digo por exagerar. Crujientes por fuera y blanditas por dentro, eso si las hacemos un poco gorditas. Si las hacemos más delgadas son unas deliciosas cookies crujientes. Las he sacado de un libro de Ramón Freixa, reciente estrella Michelín en Madrid, aunque en su restaurante de Barcelona ya contaba con ella.
Sobre el post. ¡¿Ya tocaba, verdad?! Al fin y al cabo este blog es de recetas de galletas principalmente. Empecemos con ella.
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Horneado por Dani el 4 Febrero 2010 Guardado en Postres |

En la vida de un blog siempre hay momentos para entonar un lo siento por culpa de no actualizarlo como me gustaría. Bueno, el mes de enero, en especial la última quincena fue un tanto complicada. Por un lado tuvimos el II Tapas&Blogs en La Cruzada (crónica y fotocrónica). Y la última semana estuve en Madrid Fusión 2010 (crónicas en Directo al Paladar) así que como podéis imaginar no tuve demasiado tiempo para centrarme en mi rincón particular. ¡Lo siento!
Pero ya estamos en otro mes y con otras energías (aunque hoy me fallen un poco, espero que no se note en exceso) y toca ponerse manos a la obra. Quería hacer una crema catalana tal cual, pero he visto una receta un tanto particular por la forma de elaboración y por los ingredientes, se trata de una receta de crema quemada. El aspecto podría engañarnos pero ya veréis que sí, que efectivamente es una receta diferente a la crema catalana. Y he pensado que mientras me como una os lo cuento. ¿Me permitís que le de la primera cucharada?
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Horneado por Dani el 14 Enero 2010 Guardado en Cookies y galletas |

Receta de galletas bretonas o eso es lo que dice Pierre Hermé en Larousse de los Postres. Y yo, por supuesto, no soy nadie para decir que no.
Hoy ha sido un día intenso movilizando y twitteando la convocatoria del Tapas&Blogs. Teníamos como número a conseguir 15 y por el momento creo que seremos alguno más. Lo cual está genial, ¿no? Para ser la primera convocatoria realmente seria. Y todo gracias a un equipo de personas que … ¡chapeau! Aunque no quiero agotar con el tema Tapas&….¿qué?. Ya habrá más momentos para hablar.
Hoy vamos al grano con las galletas, que me han servido para escapar del tema un ratillo.
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Horneado por Dani el 25 Noviembre 2009 Guardado en Cookies y galletas |

Aunque mi pequeño monstruo de las galletas no come aún cosas solidas si que le da mordisquitos a las galletas y espero que lo haga también lo haga con estas rosquillas de navidad, eso sí haré algunas sin frutos secos para él y para mi ninia.
Cuentos del cocinero

La receta viene en un libro que para los que tengáis niños pequeños en casa es ideal. Se trata de Cuentos del cocinero, y creo que de todos los libros que compré en la última feria del libro de Madrid es el que más me ha gustado.
En él podemos encontrar una selección de los mejores cuentos de todo el mundo. Tenemos así un cuento de cada país: España, Portugal, Alemania, EEUU, Brasil, India, Marruecos, etc. (no son todos los que son), pero sí hay una selección que representa a todos los continentes. Por ejemplo en nuestro caso…
La receta que os presento hoy es de Holanda. El capítulo empieza con un cuento que se llama El sueño del zapatero, como siempre se tratan de cuentos con algún tipo de moraleja. Al terminar el cuento nos enseñan una receta típica del país y sobre todo que les gustará a los niños. No son recetas de postres únicamente, también las tenemos saladas y muy, muy apetecibles. Y antes de entrar en nuevo capítulo y por lo tanto en nuevo país nos muestran a modo de esquema algunas de las costumbres típicas de la cultura de la zona así como datos de interés, cultura general que se llama.
Así que ya sabéis, para mí un buen regalo para estas navidades. Por un lado el libro y por otro entrar en la cocina con vuestros hijos. Disfrutar por partida doble.
Cuentos del cocinero
Jorge Zentner y Mariona Cabassa
ISBN: 9788423690886
Precio 18 euros
Entrando en materia necesitaremos los siguientes ingredientes, salen 4 rosquillas y sus respectivos agujeros así que podéis duplicar perfectamente las cantidades.
50 gr de harina normal
50 gr de harina de fuerza
1 cucharadita de levadura Royal (aquí tengo un problema porque la receta no especifica que tipo de levadura, yo la hice con levadura de panadería y han quedado muy ricas pero os pongo levadura Royal porque a mí me parece que el resultado no es el que tenía que ser, ¡¡si alguien lo prueba que me lo diga!!)
60 gr de mantequilla
80 gr de azúcar blanco
1 huevo
Una pizca de sal
40 gramos de granillo de almendra
Cómo hacer Kerstkransjes o rosquillas de navidad
Si tenéis harina de pizza, la que viene preparada ya con la levadura podéis utilizarla sin problema. Si no, mezclamos las harinas y le añadimos la levadura, 50 gr de azúcar, la mantequilla y medio huevo.
Mezclamos todo bien y terminamos amasando hasta que la masa se despegue. Dejamos reposar 15 minutos. Todas las masas es conviene dejarlas reposar ya que así ayudan a que el gluten del trigo haga su función de cohesionar toda la masa.
Después enharinamos la mesa de trabajo un poco y estiramos la masa con un rodillo hasta dejarla en medio centímetro. Cortamos con dos aros o un vaso y algo más pequeño para hacer el agujero. Y pasamos a una lata de horno (dícese de la placa, bandeja, etc., que sirve para meter los alimentos dentro de un horno), con papel vegetal de horno.

Pintamos con huevo y espolvoreamos azúcar y almendra picada. Yo he dejado la mitad sin almendra. Añadimos un poco de huevo por encima para que se quede bien pegada la almendra y cocemos a 170 ºV durante unos 15 minutos o hasta que estén doradas.
Eso sí, podéis aprovechar los agujeros para cocinarlos tal cual o los unís, estiráis y volvéis a hacer una rosquilla. Yo si os digo al verdad prefiero la primera opción. Quedan muy monos los agujeros de las rosquillas de navidad.

Horneado por Dani el 18 Noviembre 2009 Guardado en Cookies y galletas |

Las pastas de té, la misma masa que utilicé en la receta base I, son un recurso muy bueno para tener en casa durante bastante días. Como buena masa sableux dura mucho tiempo si las dejamos en un bote hermético bien cerradito.
Hoy las he rellenado de membrillo, y ¿por qué Membrillo Santa Teresa?

Aunque los “disclaimer” se ponen al final, he preferido ponerlo al principio, ¿por qué? Bueno, algunos de vosotros ya lo sabéis. De hecho lo saben porque yo soy el pesado que les escribe para mandarles productos de Santa Teresa para que hablen de ellos con total libertad, si no les gusta, ¡pues que lo digan! :-) .
En primer lugar he utilizado Membrillo Santa Teresa porque cuando trabajaba como encargado del Centro Gastronómico que tienen en Aravaca era una de las cosas más sencillas que vendíamos pero también una de las que más se vendían. Unas latas de pastas de membrillo riquísimas que además dábamos para acompañar el café. Os puedo asegurar que nunca os cansaréis de comerlas.
En segundo lugar porque a mí el membrillo no me gusta, pero curiosamente el de Santa Teresa me encanta, me parece de una calidad extraordinaria comparandolos con cualquier “membrillo gourmet” que podamos encontrar.
En tercer y último lugar, está claro. Uno de mis múltiples trabajos es el de asesorar a Santa Teresa en temas de internet (link al grupo en facebook), lo que hoy en día podría llamarse como Social Media Manager. Es decir, manejar, conducir, llevar, la comunidad de Santa Teresa en internet. Hacer que crezca escuchando, escuchando y escuchando a vosotros, los consumidores finales de los productos de Santa Teresa.
Por lo tanto, solo pedir disculpas si os parece una intromisión promocional. Pero no lo haría si de verdad no pensase realmente en el gran valor que proporciona el punto dos de mi explicación. De todas formas limitaré los links externos a un par a lo sumo.
Dicho esto, necesitaremos además de los ingredientes de la receta base de pastas, unos 150 gr de Membrillo Santa Teresa (link a la tienda on line).
Cómo hacer pastas para el té con Membrillo Santa Teresa

La mantequilla la tenemos que tener blanda, esto es, a punto de pomada. Si no la tuviésemos así, la trabajamos con un tenedor o cuchara hasta que se ablande.
En el mismo bol donde tengamos la mantequilla añadimos por orden y antes de añadir nada nuevo mezclamos hasta unir bien: el azúcar glass, la sal, la vainilla, los huevos (a temperatura ambiente), la leche (a temperatura ambiente) y la vainilla.
Cuando tengamos una crema con todos los ingredientes anteriores añadimos la harina tamizada y de golpe. Amasamos bien con la palma de la mano, sin trabajar en exceso para que no tome mucha liga. Se recoge la masa, se aplasta de nuevo, se recoge, se aplasta, dos o tres veces o las que sean necesarias para que la harina se una bien al resto de ingredientes. En ese momento la juntamos y ponemos en film. Dejamos reposar en frio durante un par de horas al menos.
Ahora solo queda sacar del frigo y extender con un rodillo. Lo mejor es utilizar azúcar glass sobre la mesa de trabajo. Le damos el grosor deseado, unos 3 mm. Podemos ponerle cobertura de azúcar o almendra molida. Las ponemos sobre papel de horno y las cocemos a 180 ºC durante unos 10 minutos.

Al sacarlas, las dejamos reposar y sobre todo enfriar. Es entonces cuando cogemos nuestro Membrillo y lo machacamos con ayuda de un tenedor. Ponemos en cada pasta una porción y cerramos con otra.
Espero que os haya gustado. Y si alguno ya conocía el Membrillo Santa Teresa no tiene más que decírmelo, a ver qué os parece.

Horneado por Dani el 3 Noviembre 2009 Guardado en Cookies y galletas |

Hoy toca una receta, que podríamos denominar como básica a la hora de hacer galletas y pastas. Esta es una de esas pastas típicas que cuando alguien viene a merendar casa te trae, así que ahora tenemos la receta. Como es la receta base tampoco me he puesto a decorarlas en exceso y de hecho las he dado la forma más sencilla que podemos darle.
Pero antes, debo decir que soy lo peor de lo peor. La semana pasada, final de mes, y de trabajo hasta arriba y no pude actualizar el blog. Por otro lado hemos tenido que sacar a nuestro pequeño Oriol de la guardería. Sí, lo de ponerse malos es normal, lo sé, pero parece que nuestro peque se pone más de la cuenta por diferentes cosillas que le pasaron cuando nació. Nada de que preocuparse, pero en casa le tengo.
Ingredientes
250 gr de mantequilla en pomada
150 gr de azúcar glasé
2 huevos
Una mini pizca de sal
Esencia de vainilla al gusto
375 gr de harina

Cómo hacer pastas rizadas
La elaboración es muy sencilla. Eso sí, lo mejor será tener todos los ingredientes a temperatura ambiente. Os hablo principalmente de la mantequilla y de los huevos. ¿Por qué? Bueno, la mantequilla obviamente se trabaja mejor cuando está en “pomada”. Blandita no cuesta nada manejarla y mezclarla con otros ingredientes. ¿Pero los huevos por qué? Básicamente porque al añadir los huevos fríos (5 o 6º C) sobre la mantequilla en pomada, esta última se endurece y parece que la masa se ha cortado, de esa forma no obtenemos una masa cremosa y homogénea. Si nos pasa esto, podemos añadir una cucharada de harina en el momento de añadir los huevos, y aunque no es lo mismo, algo conseguiremos.
Empezaremos mezclando la mantequilla con el azúcar hasta obtener una crema. Después añadimos los huevos ligeramente batidos, la sal y la vainilla, y volvemos a mezclar. ¿Sencillo, verdad?. Ahora la crema será más líquida.
Por último añadimos la harina tamizada, aunque esto de los tamices tenía mucho más sentido cuando la harina no estaba tan refinada como ahora, aún así, a tamizar se ha dicho. Mezclamos bien, sin trabajar en exceso, pero justo lo necesario para obtener una masa como es debido. Eso sí, no esperéis un tipo sablé. Estás pastas son las llamadas pastas de manga. Porque usamos una manga pastelera para darle forma.

Sobre una plancha de horno a la que hemos puesto un papel sulfurizado (papel vegetal, de horno, etc.) añadiremos discos de unos 3 cm de diámetro con una manga pastelera con una boquilla rizada del 10. Las separamos el doble de su tamaño por lo que puedan crecer o extenderse al cocerse. Podemos decorarlas con granillo de almendra, coco, guindas, etc. Las introducimos en el horno a 200 ºC durante 8 a 10 minutos, hasta que los bordes empiecen a dorarse.
Sacamos y dejamos enfriar sobre unas rejillas. Llegado este momento, cuando están frías podemos bañarlas en chocolate por ejemplo o dejarlas tal cual.
Las pastas rizadas o pastas de manga de este tipo se pueden hacer en diferentes tamaños. Se pueden hacer como si fuesen lenguas alargadas, herraduras, ochos, etc. Ya prepararemos algunas de otra forma.
Reflexiones en torno a una pasta y una taza de leche

La verdad que esto de trabajar en casa no está nada mal, aunque no es tan bueno como la gente se imagina, en especial un cliente que cuando estábamos hablando de un proyecto va y me dice: ¡es que no puedes pretender cobrarnos lo mismo o ni la mitad de los que nos cobraría una SL con sus oficinas, sus empleados, sus gastos de luz, oficina, etc…! Me dieron ganas de contestarle una grosería, porque claro, los que trabajamos desde casa solemos mirar el techo mientras nos rascamos la barriga y nos llevamos el dinero sin hacer nada.
Trabajar en casa significa muchas veces, no, perdón. Trabajar en casa significa siempre trabajar sin horarios, un día te sale redondo y en 5 horas te has liquidado todo el trabajo, el resto del día puedes pasarlo tirado a la bartola (y no me refiero a la del chiste). Pero otros días, trabajas una hora, después tienes que atender cosas de casa, sigues trabajando otro rato, haz la comida o mal come, sigue trabajando otro rato, y te darán las once de la noche y no habrás terminado, ahí sigues y sigues, a pesar de eso hay que reconocer que con sus más y sus menos puedes considerarte una persona feliz.
Lo de sus más y sus menos tiene su cosa. No es la primera vez que echo de menos trabajar por cuenta ajena, que a pesar de ser autónomo me sigo considerando un trabajador por cuenta ajena pero incluso con muchos menos derechos, pero ese es otro cantar. Echo de menos trabajar por cuenta ajena, en una oficina, cocina, etc., porque perdemos algo crucial en la comunicación entre las personas. Os hablo de los gestos, del lenguaje corporal y también os hablo de la expresión a la hora de hablar, la entonación, el énfasis en la palabra. Muchos de los problemas que tenemos a través de los mails nos los ahorraríamos si levantásemos el teléfono para llamar a la otra persona.
La semana pasada pasé dos días muy malos por culpa de esto. Por culpa de la utilización partidista de los sentimientos y del chantaje que se puede llegar a hacer, aprovechándose de las conversaciones cerradas de los mails, sin poder dar réplica ni rebatir argumentos trasnochados y hippies.
A pesar de eso soy feliz, porque puedo levantarme de mi sitio de trabajo en el salón de mi casa y darle un beso y un abrazo o un trozo de galleta a mi hijo cuando me plazca. Sí, a pesar de todo lo que os he dicho que pasé la semana pasada, soy muy feliz, y eso es algo que nadie puede quitarme.
Horneado por Dani el 23 Octubre 2009 Guardado en Cremas y salsas (para postres) |

El post empieza la tarde del 21 de Octubre de 2009.
Si Dulce de Leche y Receta con mayúsculas, ¿Por qué? Porque se lo merece. ¿Y por qué me voy a poner a hacer Dulce de Leche en este mismo momento? Porque estoy muy enfadado con XXXXX XXXXX. ¡Ala!
Uno tiene un corazoncito y le gusta tratar bien a las personas y solo espera que la gente (que son “esas cosas” que están (a veces parece que ni existen), también, detrás de las empresas) me traten igual. Vamos, algo recíproco. Y yo me pregunto qué hubiese ocurrido si Daniel Martínez (yo) hubiese sido un blogger famosísimo o un periodista gastronómico de primera línea o un famosillo de tres al cuarto cuanto menos. Lo que hubiese ocurrido es que al llegar al Salón Millésime de Madrid 2009 hubiese tenido a una persona esperándome en la puerta.
Lamentablemente soy una persona corriente que se mueve con la única pasión y el único sentimiento de hacer lo que me gusta y lo que me ha gustado desde no levantaba ni dos palmos del suelo. Me mueve la gastronomía, la cocina, la materia prima, los aromas, los sabores, sentimientos tal vez primitivos, pero son los que me apasionan. Entonces a pesar de estar “acreditado” e “invitado” por XXXXXX XXXXXX, parece que la persona encargada de esperar a los invitados debió de tener algo mucho más urgente que hacer (no sé, ¿merendar tal vez?) y después de esperar con un poco de frio (por cierto, los pies los sigo teniendo congelados) y durante media hora ese corazoncito y mucho de cabeza dura (cabezón me llaman) me he terminado por coger el camino de vuelta a mi casa.
Sí, estoy bastante enfadado. Y sí, dentro de un rato espero haberlo olvidado. Mientras me voy a preparar la receta de Dulce de Leche.
Y el post continua la mañana del 23 de octubre de 2009. Más calmado, creo necesario hacer una puntualización. Y es que por respeto, cariño y admiración a la persona que me gestionó la invitación a Millésime creo que debo eliminar el nombre de la organización que me invitó.
Los ingredientes que vamos a necesitar son…
1 litro de leche entera
200 gr de azúcar
1 cucharadita de bicarbonato disuelta en medio vaso de agua
1 cucharadita de esencia de vainilla
Cómo hacer Dulce de Leche
Pues he de decir que mi intención era hacer el Dulce de Leche de forma tradicional y todo estaba marchando genial hasta justo el último momento, una pequeña distracción de apenas 3 minutos me fastidio mi receta, que como podéis ver en la foto iba muy bien, tal vez un poco menos de color deseado, pero bien.

Total, que después de poner a hervir los ingredientes, a fuego lento, removiendo, etc, etc. Se me pego a la cazuela y casi se me convierte en caramelo de toffe.
Así que ayer por la mañana opté por la manera de toda la vida en mi casa. Mi madre Uruguaya (de padres exiliados por la guerra civil) nos hacía sandwich de Dulce de Leche para el recreo del colegio. Como era muy difícil encontrarlo en las tiendas (solo lo vendían El Corte Inglés), lo preparaba de forma rápida metiendo en agua un bote de leche condensada y en la olla exprés durante 1 hora.
En fin, que remedio, porque el vicio es el vicio.
Mi idea es preparar unas galletas de Dulce de Leche pero todavía estoy planeando la receta en la cabeza, después hay que pasarla a papel, del papel a las manos y después de pasar por el horno, terminar en la boca. Pero eso es otra historia.
Por cierto en el concurso de Canal Cocina han hecho algunas modificaciones. Todos los blogs se ven en una sola página y además han eliminado los votos de cada uno de los blogs, cosa que hubiese estado bien si hubiesen respetado el mirar la clasificación por ranking, y ahora se ve por nick o de forma aleatoria. De todas formas yo escribí un mail hace dos días pidiendo que me borrasen de la lista y creo que todavía no lo han hecho.
Horneado por Dani el 15 Octubre 2009 Guardado en Cookies y galletas |

Estas galletas de azahar y chocolate son fruto de una pequeña reflexión en torno a ese espacio de tiempo que debemos dedicarnos a nosotros mismos…
Los días pasan, nos despertamos con la esperanza de tener un día genial, que todo vaya sobre ruedas. Pero, siempre hay un pero, que por la noche podamos sentarnos en nuestro sillón preferido a ver la tele, a leer un buen libro o simplemente tener una buena conversación depende de muchas variables.
La principal variable es uno mismo, somos el motor de llevar nuestros propósitos adelante. Si estamos torcidos, uy uy uy, el día va a salir torcido. Si estamos de buen humor tenemos casi todas las papeletas para lograrlo.
Como he dicho antes hay más variables, muchas, algunas seguro que se nos escapan de nuestro alcance, otras las podemos controlar y modificar a nuestro antojo. Mi propuesta es que hagáis lo que os guste. Claro, me refiero a esas pequeñas cosas que os pueden llenar de vitalidad y alegría. Pueden ser mil cosas, para gustos … los colores, ¿no? Desde leer una buena novela media hora, dormir la siesta, escribir, y por qué no y tratándose de un blog gastronómico, ¡cocinar!
Cocinar para mi es lo que me da esa vitalidad que muchas veces (para que nos vamos a engañar) me falta. Y diréis, pero si tu estas todos los días cocinando para Directo al Paladar o simplemente para alimentar a tu familia. Sí, pero no es lo mismo. Los hobbies son hobbies y el trabajo es trabajo. No estoy diciendo que el trabajo no divierta o que el trabajo pueda ser algo contraproducente, aunque en algunas ocasiones lo piense seriamente.
Un trabajo puede apasionarte, pero nunca será un hobbie. Estos últimos son actividades, tareas o simplemente cosas que las haces para ti mismo, son espacios de tiempo meramente egoístas y da igual que sean aficiones compartidas y que haya que hacerlas en grupo, sigo sosteniendo que es ser egoísta o definiéndolo mejor, hay que dedicarse tiempo a uno mismo. Y el trabajo, ni aunque sea tu propia empresa, será una actividad que realices para ti mismo. Vamos, me pongo en el lugar de un empresario y claro, el quiere ganar dinero, pero me imagino que también quiere pagar sueldos a sus trabajadores, beneficios sociales (sic), etc…
Así para que os dediquéis tiempo a vosotros mismos aquí tenéis una capsula de una hora y media de tiempo. Solo para vosotros.

Los ingredientes para unas 10-15 galletas (depende del tamaño) son:
150 gr de harina
1 cucharadita de piel de naranja rallada
60 gr de mantequilla
50 gr de almendra molida
50 gr de azúcar
1 yema de huevo
2 cucharadas de agua de azahar
100 gr de chocolate 55%
Cómo hacer galletas de azahar con chocolate
Mezclamos la harina con la mantequilla cortada en trocitos hasta que se deshaga bien. Seguidamente añadimos el resto de ingredientes secos y mezclamos bien hasta que queden bien incorporados.
Por último añadimos los ingredientes húmedos, es decir la yema de huevo y las dos cucharadas de azahar. Mezclamos bien hasta que empiece a a estar húmeda toda la masa. En ese momento juntamos la masa formando una bola, notareis que es difícil ya que no hay tal masa, si no un conjunto de migas húmedas.
Pasamos la bola a un film y formamos un cilindro envolviéndolo con film. Dejamos reposar durante una hora en la nevera para que coja consistencia.
Al sacar de la nevera, retiramos el film y cortamos rodajas de algo más de medio centímetro. Esta operación hay que hacerla con cuidado, pasamos a una bandeja de horno que tendremos preparada con papel de horno. Cocemos a 170 ºC durante unos 12 minutos.

Sacamos las galletas del horno y las dejamos enfriar sobre una rejilla. Cuando estén frías derretimos al baño maría el chocolate y sumergimos hasta la mitad cada galleta. Las dejamos de nuevo sobre un papel de hornear hasta que el chocolate se endurezca de nuevo.
¡¡A COMEEEERRRR!!
Horneado por Dani el 9 Octubre 2009 Guardado en Cookies y galletas |

Mientras termina la primera fermentación una masa de panettone creo que es hora de poner alguna receta básica en esto de hacer galletas. El otro día os puse unas galletas glaseadas para homenajear la candidatura de Madrid 2016, y hoy os pongo la receta de la masa base que se utiliza. O mejor dicho, una de las recetas básicas.
Hay que decir que esta masa es la misma, idéntica, que las pastas para el té, las que son rizadas, en forma de ocho, con azúcar, chocolate, rellenas, granillo de almendra, etc. En este caso no le ponemos más adorno que el glaseado, aunque esto es otra historia.
Como siempre, empezaremos a tomar nota por los ingredientes que vamos a necesitar.
250 gr de harina común
150 gr de mantequilla
90 gr de azúcar glass
Pizca de sal, ósea ponemos los dedos en forma de pinza y cogemos una mínima parte de sal
1/2 huevo. De nuevo puntualizo, batimos un huevo y echamos la mitad
25 ml de leche
Pizca de esencia de vainilla
Cómo hacer la receta base de galletas y pastas
La mantequilla la tenemos que tener blanda, esto es, a punto de pomada. Si no la tuviésemos así, la trabajamos con un tenedor o cuchara hasta que se ablande.
En el mismo bol donde tengamos la mantequilla añadimos por orden y antes de añadir nada nuevo mezclamos hasta unir bien: el azúcar glass, la sal, la vainilla, los huevos (a temperatura ambiente), la leche (a temperatura ambiente) y la vainilla.

Cuando tengamos una crema con todos los ingredientes anteriores añadimos la harina tamizada y de golpe. Amasamos bien con la palma de la mano, sin trabajar en exceso para que no tome mucha liga. Se recoge la masa, se aplasta de nuevo, se recoge, se aplasta, dos o tres veces o las que sean necesarias para que la harina se una bien al resto de ingredientes. En ese momento la juntamos y ponemos en film. Dejamos reposar en frio durante un par de horas al menos.
Ahora solo queda sacar del frigo y extender con un rodillo. Lo mejor es utilizar azúcar glass sobre la mesa de trabajo. Le damos el grosor deseado. Por ejemplo para galletas glaseadas os aconsejo dejarlas de unos 4 mm y para pastas de unos 3 mm. No es mucho pero se nota a la hora de trabajar. Aunque para pastas se pueden hacer formas diferentes como abanicos, arcos, ochos, cuernos, etc. Y para hacer galletas glaseadas utilizaremos un cortapastas de la forma que queramos.

Por último horneamos a 180 ºC durante unos 10 minutos o hasta que empiecen a coger color. Lo mejor es hacerlo sobre papel de horno. En este caso yo no soy partidario de utilizar planchas de silicona como el silpat u otras ya que tienden a coger demasiado calor en la superficie de contacto.
Después solo queda si queremos glasear las galletas, preparar el glaseado. Pero eso, otro día.
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Horneado por Dani el 29 Septiembre 2009 Guardado en Cookies y galletas |

Cuando me plantee el contenido de mi blog me surgieron muchas dudas, y las dudas no se terminan de un día para otro, por lo que todavía me quedan algunas. Aunque gracias hacer recetas como estas galletas escocesas, por lo que son y por lo que representan poco a poco las dudas se van eliminando.
Os lo podéis creer. Mis dudas al principio eran sobre hacer un blog dedicado al marketing, comunicación, redes sociales… todo lo que rodea a la mal llamada Gastronomía 2.0. A hablar sin tapujos sobre el Buzz o “ruido” generado por muchos que le dan más importancia a eso, y solo a eso, que realmente a generar contenidos útiles y valiosos para la comunidad.
Sea como sea hay hueco para todos en este inmenso mundo, para los que solo hacen “ruido” y para los que generan contenidos. Claro, podríamos hablar sobre la función del blog, un formato válido para empresas y también para personas que nos acercan su día a día. Pero esto como todo no es más que un escaparate y para ver lo que hay al fondo solo nos queda conocer a la persona.
Lo que yo soy, os lo intento mostrar con mis galletas, mis petit four, mis panes, mis bollos. Bueno, por lo menos la parte más dulce de mí. Hoy le toca el turno a esta receta de galletas escocesas, que fue el premio para los ganadores del concurso. Se han hecho de rogar pero el tiempo es oro y últimamente carezco de las dos cosas, de tiempo y de “oro”. Con un lo siento por la espera, empezamos la receta.
Ingredientes
120 gr de mantequilla fría y en trocitos
200 gr de harina
80 gr de azúcar
1 cucharadita de esencia de vainilla
1 pizca de sal
Para decorar podemos usar chips de chocolate, azúcar, nueces, almendras, etc.
Cómo hacer galletas escocesas
Estas galletas no tienen ningún truco. Solo debemos amasar todos los ingredientes a la vez, con la yema de los dedos o bien con el accesorio de palas de una amasadora. Lo único a tener en cuenta es que no debemos formar una masa compacta ya que si no, nos quedarían unas galletas durísimas. Amasamos hasta que los ingredientes estén unidos, pero que quede como arenoso. Ver la foto:

Lo mejor para hacer este tipo de galleta, todo hay que decirlo, es hacerlas en plan torta gigante, a la cual haremos unas líneas antes de hornear para que luego sea más fácil partirlas. Dadas las circunstancias del envió he querido hacer galletas de diferentes tamaños y porciones.
La forma se la he dado con corta pastas redondos, aunque podéis utilizar cualquier tipo de corta pasta. Y en lugar de cortar la masa. Lo que he hecho ha sido rellenar con la masa, como os dije desmigada, y apretamos. Inconvenientes: que no saldrán planas del todo. Ventajas: parecerán más caseras todavía.
De cobertura a unas les he puesto unos chips de chocolate, a otros azúcar espolvoreado sin más ni más y a otras nueces por la mitad. Aunque solas, también están genial.

Para terminar coceremos las galletas, con sus respectivos aros y sobre papel de horno, a 180 ºC durante unos 20 minutos o hasta que estén ligeramente doradas, pero casi blancas. Es muy importante esto ya que si nos pasamos además de coger un color dorado más fuerte, al enfriar quedarán duras como una piedra (lo sé por experiencia).
Sacamos, dejamos enfriar unos 5 minutos, quitamos los aros y dejamos enfriar encima de una rejilla, para que no revierta humedad de la “lata” del horno.

Para conservar las galletas escocesas durante varios días lo mejor es guardarlas en botes herméticos. Eso si duran varios días.
¡Enhorabuena a los ganadores, de nuevo! Por cierto, esas cosillas blancas de la caja de galletas son mininubes…
Este post es consecuencia de | ¿Me ayudas a ponerle un nombre?