Bizcocho de chocolate y la importancia de añadir aire al batido

Bizcocho de chocolate

¿Qué tienen los domingos que no tienen ningún otro día? (Vale, además de la misa… – para los creyentes practicantes -) Para mi tienen algo muy especial. El domingo es un día en el que todo pasa más despacio desde el mismo momento que uno se levanta, por ejemplo. Y esto da para tomarse las cosas de otra forma, como por ejemplo hacer un bizcocho antes del desayuno.

La receta de bizcocho de chocolate de hoy no tiene nada de especial, sinceramente. Es una receta como otra de tantas que se podrían hacer. Lo especial lo da el día, el momento de hacerlo y que un día después no queden las migas. Eso es lo que, para mi, hace especial una receta, el momento en el que la estás haciendo y el momento en el que te la comerás. Por supuesto, que tiene que estar rica.

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Galletas sablés de chocolate y sobre los puntos de fusión

Sablé de chocolate

Para ir abriendo boca, con el mes de febrero, os dejo unas galletas sablé de chocolate. Son muy similares a las del libro de chocolate de Le Cordon Bleu y muy similares a las famosas galletas Korova, aunque he cambiado la proporción de algunos ingredientes. De todas formas, y aunque las publico no creáis que me han convencido mucho. No, no penséis que están malas, están riquísimas, pero yo soy más de otra textura en las galletas, y la suavidad, incluso, el tacto cremoso en la boca no me convence. Aunque esto es como las lentejas. Es decir, aunque no me gusten hay que saber apreciar cuando están bien hechas y ricas.

Se terminó enero. Parece que ayer mismo estábamos empezando el nuevo año, año que se despertaba con muchos y buenos propositos, tal vez algunos se hayan enfriado y por eso mismo os lo recuerdo, no es momento de aflojar con los propositos de año nuevo, es momento de darles un empujoncito. Por mi parte, nada se ha dormido, tal vez algún retraso, pero siempre para bien. Hace mes y medio, más o menos, os comentaba que tendría noticias. Una de las noticias es que dentro de poco el blog tendrá un nuevo diseño. Un diseño que irá unido a al resto de noticias que os tengo que dar, pero cada cosa en su momento. Y ahora toca una receta.

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Sobre el uso de imágenes y contenidos de terceras personas

Es indiscutible que el acceso a la información a través de Internet tiene sus ventajas, todo se vuelve más inmediato y además tenemos nuevas formas de expresión unido a que podemos compartir contenidos y acceder a contenidos sin ningún tipo de restricción. El problema viene cuando usamos esos contenidos.

Hace nada el FBI cerró Megaupload, eso ya lo sabéis todos y tampoco quiero establecer un paralelismo con ese caso, por supuesto. Pero sí que hay ciertas cosas en común. Personas que suben contenidos protegidos por la propiedad intelectual de unas leyes, que nos gusten o no existen. Una empresa que se enriquece con esos contenidos gracias a que otras personas pagan por poder descargar a más velocidad o más cantidad de archivos diarios, etc. O solamente, que se enriquece gracias a los ingresos que genera el tráfico web de sus visitas. Etc.

Bueno, todo esto para comentar el último caso de uso ilícito de una receta y de una foto. En los últimos meses hemos visto como utilizaban alguna foto de algún blogger en medios escritos y televisión y además en soportes publicitarios de pastelerías y cadenas de hipermercados. Pero también existe otro extremo. La existencia de webs comerciales en la que la comunidad (los usuarios registrados de esa web) suben fotografías y recetas supuestamente suyas.

Pero, ¿qué ocurre cuando la fotografía no es suya, y la receta tampoco y no solo eso que la modifican para que cumpla los fines de dicha web? Por un lado a la fotografía se le recorta la marca de agua y por otro a la receta se le añaden ingredientes o pasos de forma totalmente artificial. Bueno, pues para eso tenemos unas bases legales de uso de la propia web.

Extracto de las condiciones legales de la web de Gallina Blanca que podéis encontrar en: http://www.gallinablanca.es/Legal.aspx (no pongo enlace porque lo que faltaba, encima que ganen enlaces entrantes de mi blog).

2.3. Contenidos y recetas de usuarios

Los usuarios han de saber que el envío de contenidos y recetas creadas por ellos constituye una transmisión de su titularidad con carácter exclusivo a Gallina Blanca por el periodo máximo de tiempo que establezca la Ley y de esta forma. Gallina Blanca podrá utilizar las recetas y publicarlas con fines comerciales

Y tenemos este otro punto sobre “Prohibiciones”.

7.2. Utilizar contenidos y servicios que se encuentren protegidos por cualquier derecho de propiedad intelectual o industrial pertenecientes a la entidad o a terceros, sin que el Usuario haya obtenido previamente de sus titulares la autorización necesaria para llevar a cabo el uso que efectúa o pretende efectuar.

¿Qué quiere decir esto? Por un lado un punto en el que Gallina Blanca dice hacerse con la titularidad en exclusiva de todos los contenidos que han subido sus usuarios. Incluso con la intención de poder usarlos de forma comercial, es decir, con la intención de sacar una rentabilidad económica, de branding, etc.

Por otro lado, se lavan las manos ante posibles contenidos que sus usuarios hayan subido y que constituyan una violación de la propiedad intelectual de terceras personas.

Vale, para mi subyace un asunto interesante y es que saben que no pueden controlar lo que suban sus usuarios y que en ocasiones estos contenidos pueden ser utilizados de forma ilícita dañando los derechos de sus legítimos dueños. Saben que tienen un servicio que les viene genial, entre recetas propias y recetas de usuarios tienen cerca de 20.000 recetas, que se dice pronto. 20.000 recetas que posicionan en google y que les ayuda a posicionar su marca a través de buscadores, y por lo tanto que sean conocidos y que la gente termine comprando sus productos.

Y ahora llegamos a mi caso. Anoche recibí un comentario en una receta del blog donde colaboro: Directo al Paladar. La receta es una de alitas de pollo crujientes. Me decía que en Gallina Blanca había visto mi receta subida por una usuaria de esa web, aquí podéis ver la receta -> http://www.gallinablanca.es/receta/alitas-de-pollo-crujiente.aspx (no linko porque no quiero darle enlaces entrantes).

¿En qué quedará todo esto? Pues probablemente el lunes cuando se pongan a trabajar en Gallina Blanca, verán el comentario que les dejé en Twitter informándoles al respecto. Y me dirán que no pueden saber qué contenidos suben que sean propios y cuales sean robados de google. Y que proceden a eliminar la receta. Y ya está. No pasará nada más.

Pero si de las 20.000 recetas que tienen, una es robada. ¿Cuántas más puede haber? Pues mirad, me puse a ver y en la página tres de su recetario está esta receta: http://www.gallinablanca.es/receta/tarta-de-queso-28189.aspx que resulta ser la misma foto (no he mirado los ingredientes ni pasos) que la receta de Alfonso de Recetas de Rechupete Tarta de queso fácil.

30-01-12. Actualizo. Este fin de semana he podido ver fotos y recetas copiadas literalmente de otros bloggers. Por ejemplo de Lau Tentaciones o de Dolorss.

Repito, ¿cuántas recetas tendrán subidas que vulneren los derechos de propiedad de otros bloggers? Lo que me lleva de nuevo a sus bases legales. Si saben, porque lo ponen en sus bases legales, que prohíben ese uso de su web, que hay usuarios que pueden subir contenidos que vulneran la propiedad de terceras personas, ¿por qué Gallina Blanca tiene una comunidad de usuarios que no pueden controlar? Lo más fácil y ético por parte de Gallina Blanca, sería contratar los servicios de una empresa o de colaboradores que les creen su propio contenido. Pero, tristemente, lo más barato es contar con gente (como tú y como yo) que se dediquen a subir sus propias recetas y fotos gratis, y de entre todos esos, algunos listos que se ocupan de copiar y pegar contenidos que encuentran por Internet.

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Receta de cookies de chocolate

Cookies de chocolate

Estoy desayunando unas cookies de chocolate en mi oficina. Mi escritorio/oficina está situado en una esquina del salón de casa. En ese pequeño hueco me paso unas cuantas horas al día trabajando siempre que no esté en la cocina. Estoy en frente a la ventana, tenemos 4 metros de ventana en el salón. La ventana da a la parte de atrás del edificio donde vivimos y a las terrazas de la primera planta de los tres números de calle que forma el mismo edificio.

Es un sitio muy tranquilo, nunca suele pasar nada y lo único que pasa, cuando es que sucede algo, son las típicas conversaciones entre la del segundo del dieciséis y la tercero del mismo número o entre la del tercero y la del primero del catorce, el número donde vivo yo. De hecho, creo recordar que lo más importante que ha sucedido en mi patio de vecinos fueron los ladridos de un perro que nos tuvo “atormentados” durante una semana. Pero llegó la vecina del cuarto de mi número y le puso las pilas a los dueños del perro.

Así pasan los días, viendo todos los días la misma tranquilidad de las diferentes comunidades o viendo a esos chicos que tienen siempre las luces de los fluorescentes encendidas desde bien temprano hasta bien tarde. Tiene pinta de oficina o de estudiantes de alguna oposición. Elucubraciones al fin y al cabo.

Ahora mismo los pájaros aprovechan la mañana para ir y venir de balcón en balcón y las hacendosas amas de casa barren y tienden la ropa lo que me lleva a pensar que nunca he podido tener esa planificación de deberes hogareña que ellas, como mi abuela, tienen. Mi vida es un caos a veces, pero me gusta pensar que incluso el caos tiene un orden, y ese es mi orden. Algo así como una teoría del caos en mi microespacio.

Echaba de menos escribir sobre mi vida en mi blog. A fin y al cabo pienso que mi blog es más eso, un diario personal que un blog de cocina.

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Mi receta de ensaimada

Receta de ensaimadas

No sé si os pasa lo mismo a vosotros, los que tenéis blog, que hacéis una receta, de esas que implican un gran arraigo en la cultura y tradiciones populares de una zona concreta de España y claro, a lo mejor no es exactamente la receta que los grandes maestros hacen (¿será por eso que no somos grandes maestros nosotros?) y llega alguien y comenta y te destroza la receta y no solo eso si no que encima te hace quedar como si tu receta fuese la peor. ¿Os ha pasado alguna vez? A mi alguna vez, en otros blogs donde colaboro principalmente, sí. Aunque ya estoy curado de espanto.

El caso es que, curándome en salud, he decidido llamar al post de hoy como mi receta de ensaimada dando a entender que ni soy mallorquín, ni soy maestro de nada, ni pretendo decir que con esta receta esté haciendo ensaimadas mallorquinas. Solo es eso, mi receta.

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