¿Quieres aprender a hacer unos polvorones de Oreo? Entonces tienes que venir al taller de dulces de Navidad que daré en Apetit´Oh el día 22 a las 19.00 horas. Sí, hoy no os voy a poner la receta, y espero que no me odiéis por ello. Pero me parecía muy divertido poneros la foto de los polvorones de Oreo para que veais que tipo de cosas podréis aprender en el taller.
Hace un tiempo hablé con Ruth y Concha para hacer algunos talleres de cocina en Apetit´Oh. Algunos por mi cuenta, como estos de dulces de Navidad u otros que haré a partir de enero como de Galletas para Padres&Hijos (quien dice Padres e hijos, dice tias y sobrinas, abuelas y nietos, etc.) y del que os haré otro anticipo más adelante. Taller de funcookies para todo el que quiere aprender a hacer galletas de todo tipo. Y otros talleres que doy como profe de Apetit´Oh y que están destinados a aprender técnicas de cocina a la vez que ricas recetas. También os hablaré sobre ellos más adelante.
Ahora el que toca es un Taller de Dulces de Navidad con los siguientes contenidos.
Casi se pasa la semana en blanco en el blog, pero entre lo intenso que ha sido el mes de noviembre, y lo intenso que se presenta el mes de diciembre no me ha quedado otra que ir retrasando la realización de esta receta de shortbread con harina de arroz. En estos días ando bastante ocupado, precisamente, con cosas que tienen que ver con el blog. Y que algunos amigos ya saben algo, pero que hasta finales de este mes, no podré anunciar.
Sea como sea, hará una semana y media o dos una buena amiga me mandó un molde para hacer shortbread, así que la realización de la receta era casi obligada. Aunque, ojala todas las obligaciones fuesen como esta.
Para los que piensan que a los que publicamos recetas, no nos sale nunca nada mal, hay que decir que no es así. De hecho ayer tuve que hacer dos recetas diferentes de shortbread. La primera, con arándanos y que veis en la foto (después del “leer más”) antes de hornear. Y la segunda que es la que ilustra el post.
Lo prometido es deuda. Llevo dos semanas intentando hacer esta receta de galletas oreo caseras. Receta, por cierto, de uno de mis blogs preferidos, se trata de Seasaltwithfood, y aunque yo la he hecho con casi las mismas cantidades, la receta que os pongo está ligeramente modificada.
¿Por qué? Pues muy sencillo, porque aunque están realmente ricas y la textura es increíblemente parecida a las Oreo de los paquetes del super, hay sabores o texturas que estarán mejor con otras cantidades. Por ejemplo, en la receta original no dice el porcentaje de cacao del chocolate que se utiliza para fundir y añadir a la masa, solo dice “semidulce”, que vete tú a saber exactamente qué es eso. Yo he utilizado uno de 55% pero creo que hay que utilizar una cobertura con todavía menos cacao, ya que deja un regusto amargo que a lo mejor no os gusta. Ya se sabe que el sabor amargo es difícil de apreciar.
Otro detalle es de la crema. Ese color blanco es difícil de lograr, por no decir imposible si tenemos en cuenta que se hace mezclando mantequilla con azúcar glass, entonces el color es más bien amarillento. En este sentido también lo he modificado en la receta para que quede menos blanda. Seguramente, todo se debe a que la mantequilla utilizada en Canadá (el blog) es bastante diferente a la utilizada por aquí, porque en sus fotos sale blanca, blanca.
Después de los días locos del brownie, de mucho trabajo, de muchos líos de ir y venir con mil cosas que hacer he podido meterme en la cocina y disfrutar de lo que me gusta realmente, las masas y las galletas. Y es que esta semana os voy a traer dos recetas, una que tenía pendiente y que publicaré (espero) el próximo miercoles, unas galletas oreo caseras. Y la receta de hoy, un roscón de reyes sin lactosa.
No las tenía mucho conmigo, de que el roscón finalmente me quedase bien. El tema margarina (margarina sin ningún tipo de lácteo, que hay que tener mucho ojito) en las masas de bollería no lo tengo muy controlado y la textura de la masa era muy diferente con respecto a los roscones que hice el año pasado. Pero bueno, si veis publicada la receta es porque ha pasado el panel de cata de expertos, es decir: mi mujer, la vecina, una amiga y yo mismo.
En este post encontraréis, los ingredientes y el paso a paso de cómo hacer un roscón sin lactosa (los mismos pasos pero sustituyendo la leche y margarina para los normales), y una serie de preguntas y respuestas sobre dudas que os pueden surgir cuando lo estéis haciendo.
Toca un recopilatorio de las recetas de brownie que se hicieron el viernes, que ya sabéis que fue el día del brownie. Valga este post como reconocimiento y agradecimiento de tan magno evento. Comoju tiene recopilados más de 150 brownies. No sé si llegaré a tanto, si no está el tuyo en este post déjame un comentario con enlace y lo actualizo.
1. El vídeo de la receta de brownie de pistacho y nueces de cocinarpara2.
Esto del brownie tiene su historia. No no me refiero a la creación del brownie, que también la tiene, y seguro que muchos de vosotros conoce ya una de las versiones de cómo se inventó. Todo se gestó en Twitter hace tiempo y de vez en cuando se forma como tema recurrente entre David Monaguillo y yo. Y es que nos encantan los brownies con un punto fundente, lo que mucha gente consideraría poco hecho, vamos. Somos un poco los “radicales del brownie”.
La verdad que habéis respondido a esta locura de una forma increíble, de verdad. No tengo palabras. En la cocina de lo que se trata es de pasarlo bien, puede parecer una tontería si vamos contando a la gente que conocemos, a los amigos o familiares que hemos hecho brownie, que lo hemos fotografiado y que hemos escrito sobre él para publicarlo el mismo día que muchas otras personas. No lo contéis, porque os mirarán un poco raro. Pero para mi, la cocina tiene ese encanto, el de pasarlo bien. Si no, no tiene sentido.
Por cierto, iré recopilando todos los brownies durante el fin de semana, y el lunes publicaré un post con un enlace a todos para que los tengamos a mano.
Todo listo para el día del brownie. Después de pensar mucho sobre qué brownie hacer, sin lactosa, con o sin frutos secos, con un chocolate u otro, una vuelta y otra a mil ideas, al final me he decidido por hacer un brownie de chocolate con frambuesas deshidratadas. Y claro, podía haber comprado frambuesas liofilizadas y todo hubiese sido más sencillo y sobre todo rápido. Pero claro, me apetecía probar un programa del horno para deshidratar.
Este programa del horno tiene la característica de encender la placa de abajo y la parte de atrás del horno, sin ventilador. Y solo permite rangos de temperatura de 35 a 75 ºC. Es un poco complicado hacerlo ya que, al menos yo, no encontré nada en Internet sobre secar frambuesas en horno. Al natural si viene información, pero claro se tarda una semana y hace falta sol y calor. Cosas que en noviembre no hay en Madrid.
Puse las frambuesas sobre papel de cocina, y ese sobre un silpat. Lo puse encima de la rejilla, en la posición 3 del horno. Empecé con 50 ºC y las tuve unas 6 horas aproximadamente. A partir de las tres horas ya empezó a notarse algo, como se empezaban a arrugar. A las 6 horas y viendo que si seguía así el tema podía ponerme en unas horas un poco nocturnas y tenerme que levantar de vez en cuando para poder ver los cambios, decidí subir la temperatura a 75 ºC. Sobre las 23.00 de la noche, unas 4 horas después de cambiar la temperatura empecé a quitar las primeras frambuesas secas, las más pequeñas. Una hora después pude quitar el resto.
Tal vez el mejor resultado se consiga en tiempos aún mayores y a 35 ºC. Pero calculo que tendría que estar al menos 4 o 5 días a esa temperatura. También para tardar menos, se podría trocear las frambuesas… bueno, ¡y ahora, a por el brownie! (Después de salir a correr un rato).