Horneado por Dani el 11 Febrero 2010 Guardado en Panes dulces y otros bollos |

Los antojos los define el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua (R.A.E.) en su primera acepción como un deseo vivo y pasajero de algo. Este bizcocho casero de Orihuela también llamado en la zona como Torta Boba es el resultado de un antojo recurrente de mi “ninia”. No en vano lo he hecho unas cuatro veces en el último mes y medio.
El resultado de la receta es un bizcocho muy esponjoso, de miga espesa y jugoso. De hecho creo que es de los mejores bizcochos que he hecho nunca y que una vez realizado pienso que puede dar, bien recortado, para hacer otro tipo de recetas secundarias, como por ejemplo tartas, pasteles, borrachos, etc. Todo será pensar en algo.
Seguir leyendo »
Horneado por Dani el 14 Diciembre 2009 Guardado en Panes dulces y otros bollos |

Además de la receta de napolitanas de chocolate vamos a incluir un poco de nuestro Monstruo criticón que llevamos dentro, yo por lo menos. Así que empezaremos con la locura transitoria de Facebook al poner al mismo nivel los productos lácteos con el juego, el tabaco, las armas de fuego, los medicamentos o la gasolina.
¿Pero qué tontería es esta? Es decir bajo que pretexto prohíben los concursos basados en una promoción de un producto lácteo. ¿Es que tal vez se oculta un arma de destrucción masiva bajo el tapón del brick de leche? ¿Somos peligrosos los que tomamos productos lácteos asiduamente? No tiene nombre, de verdad.
Pasando a lo importante de hoy. Ya tenía ganas de hacer una recetilla como esta en el blog. Eso sí, uno sabe cuándo empieza con la receta pero no cuando la terminará ya que hay que hacer una masa de hojaldre con levadura y dependemos de cuando la masa fermente como es debido. En fin, que me puse sobre las tres de la tarde y acabe a las once de la noche. Eso sí, el resultado merece la pena cualquier penuria cocinera.
Ingredientes
1/2 kg de harina de fuerza
75 gr de azúcar
2 huevos
50 gr de mantequilla más 200 gr más para las vueltas del hojaldre
2 sobres de levadura instantánea de panadería
Una pizca de sal
150 ml de leche

Cómo hacer napolitanas de chocolate
Debido a las ventajas que tenemos cuando utilizamos levadura instantánea de panadería nos podemos saltar el primer paso de dividir la harina en dos volcanes, uno para hacer un prefermento y el otro para hacer la masa a la que luego añadir el prefermento. Así que empezaremos directamente por el siguiente paso.
En un bol, mezclamos dentro de la harina todos los ingredientes, excepto los 200 gr de mantequilla que utilizaremos para dar vueltas a la masa y hacer el hojaldre. Amasamos durante unos 10 minutos enérgicamente la masa, al final formamos una bola y dejamos fermentar tapada con film hasta que doble el tamaño.
Mientras cogemos los 200 gr de mantequilla y la trabajamos para ablandarla. Formamos un rectángulo de 1 cm de grosor aproximadamente y envolvemos en un papel vegetal. Hacemos un paquete y volvemos a enfriar.

Cuando la masa haya doblado el volumen, amasamos para desinflar y sobre la mesa enharinada la estiramos dándole forma de estrella de 4 puntas con el centro más grueso que las puntas. Ponemos la mantequilla, que estará dura en el centro y cerramos la estrella sobre su propio centro, dejando dentro, por lo tanto, la mantequilla.
Estiramos el plastón dejándolo con una forma rectangular, 3 veces de largo por 1 de ancho. En ese momento cogemos un extremo y lo llevamos a un poco más del centro y hacemos lo propio con el otro extremo. Giramos la masa 90 º y volvemos a repetir la operación de estirado y doblado dos veces más.
Si vamos a usarla de inmediato pasamos a estirar dejándola con un grosor de unos 3 mm. Cortamos porciones rectangulares, dependiendo el tamaño de nuestras napolitanas. Si no vamos a utilizar la envolvemos bien film y dejamos en la frio hasta el día siguiente o tres días como máximo. En ese caso volveremos a hacer un par de vueltas más al hojaldre en el momento de usarla.

Como en esta ocasión haré las napolitanas con chocolate simplemente hay que trocear chocolate 55% y ponemos en el centro y enrollamos. Dejamos fermentar media hora, pintamos con huevo y horneamos a 200 ºC durante unos 10-15 minutos.
Al sacarlas del horno, los cánones de la moda mandan que hay que abrillantar las napolitanas de chocolate con almíbar y ponerles canutillos de chocolate. Ahora, a mi eso no me gusta nada de nada y paso de empalagues varios con almíbar, así que yo me las como tal cual.
Horneado por Dani el 11 Septiembre 2009 Guardado en Panes dulces y otros bollos |

¡Ufff! Menudo título más largo que me ha quedado. Espero que Google no me diga nada malo (sic). En serio, yo me disponía a hacer un pan, en este caso un Bollo dulce portugués que por un lado me recuerda mucho a un suizo con las lógicas diferencias, ¡por supuesto! Y Verónica nada más verlo terminado, a eso de las 00.30 de ayer o mejor dicho de hoy mismo antes de acostarnos, me dice eso es un Bollete de toda la vida, solo que en Orihuela le ponen azúcar por encima.
Sí. Si alguno está casado con una Oriolana u Oriolano, descubrirá a lo largo de su vida que todo lo que en el resto del mundo se conoce con un nombre allí tiene otro nombre. Y no solo me refiero en este caso al Bollo dulce portugués. Por ejemplo a bucear se le dice capuzarse, a los zapatos papes, a la comida papas, el ir rápido por la calle que me llevas a pijo sacado, y así podríamos poner una infinidad de ejemplos y casos hasta rellenar un diccionario de Oriolano.
De verdad que yo no sé si es lo mismo o no un Bollo dulce portugués que un Bollete, pero si Verónica lo dice, pues oye, yo la haré caso.
Ya lo dice por algún sitio de mi blog, Galletas, postres y mucho más. Y ya lo dije alguna vez, quiero que sea ante todo un blog dulce. Pues oye también hay una infinidad de panes y masas “panificables” (toma palabro), que son dulces. En principio tengo pensado hacer dos, aunque nunca se sabe, pero si queréis saberlo tendréis que seguir leyendo El Monstruo de las Galletas.
La receta está sacada de El aprendiz de panadero, un libro extraordinario, con alguna pequeña variación. Los ingredientes son para dos Bollos, cada uno de unos 400 gr.
Para la esponja:
65 gr de harina de fuerza
15 gr de azúcar
7 gr de levadura instantánea
120 ml de agua

Para la masa:
85 gr de azúcar
7 gr de sal (1 cucharadita)
35 gr leche entera en polvo
60 gr de mantequilla en pomada
2 huevos grandes a temperatura ambiente
1 cucharadita de esencia de vainilla
2 cucharadita de agua de azahar
380 gr de harina de fuerza
60 ml de agua a temperatura ambiente

Cómo hacer un bollo dulce portugués…
… o un bollete de toda la vida.
Primero hacemos la esponja. Recibe este nombre la masa que queda líquida y que al fermentar parece una esponja. Mezclamos todos los ingredientes en un bol hasta conseguir que la harina quede totalmente mezclada. Tapamos con film y dejamos fermentar hasta que crezca la esponja. Por lo general y dependiendo de las condiciones ambientales suele tardar de una hora a hora y media.
Hacemos la masa. Mezclamos el azúcar, la sal, la leche en polvo, la mantequilla hasta obtener una crema. Mucho más fácil hacer todo el proceso con una batidora de masas (yo tengo la Kitchenaid, en plan americano total). Después le añadimos los huevos y las esencias. Mezclamos. Añadimos la harina y la levadura y mezclamos. Vamos añadiendo poco a poco el agua, solo lo necesario hasta obtener una masa fina y muy suave. Si nos pasamos y nos queda una masa pegajosa añadimos un poco de harina, pero siempre será mejor pasarse en agua que en harina. Amasamos unos 15 minutos a mano y unos 10 minutos en maquina.
Humedecemos con aceite la masa y un cuenco y la dejamos reposar y fermentar durante unas dos horas hasta que doble el tamaño.
Cogemos la masa, la desinflamos un poco y la partimos por la mitad para formar dos bollos. Cogemos una de las dos mitades con las dos manos y hacemos una bola. Tensionando la capa superficial de la masa hacia abajo y hacia dentro. Dejamos la zona de la grieta que se habrá formado abajo y dejamos fermentar de nuevo hasta que doble el tamaño sobre un papel sulfurado (de horno) en una bandeja. Y de nuevo ligeramente cubiertas de aceite.
Cuando haya aumentado su volumen hasta el doble los pintamos con huevo batido y los horneamos durante 50-60 minutos a 175 ºC. Irán cogiendo un color marrón caoba, como dice el autor del libro, muy “rico”. No temáis que no se quemarán.

Cuando los saquemos del horno los dejamos enfriar sobre una rejilla y ya estarán listos para comer.
De momento yo he comido estos Bolletes de toda la vida a palo seco esta mañana para desayunar. Resultan muy suaves y esponjosos. A la vez el dulce no es empalagoso y podemos engordarlo un poquito más con mermeladas, cremas de chocolate, dulce de leche, etc. Mañana probaré a tostarlo además.