Archivos de la categoría El Monstruo criticón

Reflexiones de un mal año

“La oscuridad no puede expulsar a la oscuridad, sólo la luz puede hacer eso. El odio no puede expulsar el odio, sólo el amor puede hacer eso”. Martin Luther King

La sociedad, nuestro entorno, nos prepara para esperar ser, tener, conseguir, determinadas cosas en la vida. Pero no nos prepara para cuando se pierde todo lo que se ha tenido. Nos preparan para crecer siendo felices, tal vez porque las desgracias cuando uno es pequeño se viven desde un prisma tan puro que no se perciben como tales.

Si me pongo a recordar cuando era pequeño las primeras imágenes que me vienen a la cabeza sin intentar ordenarlas es un día soleado en el Colegio Álcala, en Villaviciosa de Odón en Madrid, recuerdo el colegio vacío, yo corriendo y recorriéndolo entero, riendo, y un niño feliz.

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Mars y Snickers en batido y una pequeña teoría surrealista sobre la vida

Batido de Mars y Snickers

Cuando vi por primera vez estos batidos de Mars y Snickers fue en Inglaterra y dije para mi, “esto solo pasa aquí” y supongo que en Estados Unidos. Aunque fijo que en España también hay algún antro donde lo venden. A pesar de eso y de mi curiosidad no lo compré. Eso sí, fui explícitamente a comprarlo un segundo día al mismo super. Me dije: tiene que ser mío, y total como ya iba pasado de equipaje y tuve que pagar una segunda maleta me daba igual.

Cuando uno toma este tipo de cosas es consciente de que la vida se acorta, o al menos eso es una impresión que tengo. Es decir, cada vez que abusamos en calorías, azúcares, hidratos de carbono, grasas, y todas esas cosas que, y con perdón, están tan cojonudamente buenas, sé, tengo la convicción de que nos estamos quitando días de vida de encima. Supongo que un fumador también lo sabe y no por ello deja de fumar de golpe.

Después me vienen a la cabeza todos aquellos informes, todas aquellas noticias sobre que cada vez hay más niños con obesidad. Sí, no solo con sobrepeso, si no con obesidad.

En Estados Unidos, de 1976-1980 a 2007-2008, la prevalencia de obesidad se incrementó de 6.5 a 19.6 % en los niños de seis a 11 años de edad y de 5 a 18.1 % (3.6 veces) en adolescentes de 12 a 19 años.1 En España, el estudio enKid,2 realizado en individuos entre los dos y 24 años de edad, indicó 26.3 % de sobrepeso y obesidad.

Actividad extraescolar y obesidad en los niños.

Sé que mi blog, precisamente, no ayuda a que no exista la obesidad, aunque tampoco creo que ser parte del problema. Yo mismo demuestro que se puede tener un cierto tipo de alimentación más cargada en carbohidratos y a la vez no engordar si se acompaña de una alimentación sana en más factores y sobre todo de deporte habitual. En fin, los análisis y el peso están ahí.

Pero fue precisamente este verano en mis vacaciones en Inglatera cuando vi ciertas cosas que me alarmaron mucho y que a cierto nivel y cierta escala son modelos que se están repitiendo también en España. Primero cómo comen los ingleses. Yo no voy a venir a descubrir aquí que comen fatalmente mal. El desayuno bien temprano y abundante, genial, ahora si no se come todos los días el breakfast tal cual, porque entonces mueres de colesterol a las dos semanas. Después, y desde las 11.00 del mediodía hasta las 17.00 horas aproximadamente mires a donde mires y veas lo que veas, solo hay una cosa que se repite de forma constante: gente comiendo por la calle.

Sushi, fish&chips, hamburguesas, tacos, sándwiches, y miles de cosas de comida rápida que comen rápidamente y sin aliento. Pero en una ocasión me alarmó algo: los fish&chips. Estaba con mi hermano en uno, porque ya que voy pues hay que probarlos, ¿no? Pues nada, delante una madre y sus dos hijos de unos 7 y 9 años. La niña le pide poder echar la sal ella, y añadió kilos de sal. Después la madre la regaña porque parece que no le estaba poniendo suficiente, se lo quita de malos modos y siguió añadiendo toneladas de sal. Y bueno, después el vinagre, un par de litros, que no está mal.

Pero es que si hay una imagen junto a esta del abuso de la sal y de la comida rápida que ya os he contado es el abuso de bebidas azucaradas por parte de los ingleses. Es imposible salir y no ver a niños pequeños (3 o 4 años), y por supuesto a personas de todas las edades bebiendo bebidas energéticas. Sí, bebidas que un deportista se puede tomar después de hacer un esfuerzo prolongado durante una hora y no siempre uno se las toma porque es un chute de carbohidratos y azúcares que ni es saludable ni nada por el estilo. Pues allí, y con vidas sedentarias no vi ni una sola persona bebiendo agua mineral por la calle, lo habitual eran bebidas… asquerosamente calóricas.

Bueno, y todo esto, porque mi teoría es la que es, y es que estamos muy vacíos en nuestro interior y vamos a lo que nos da placer inmediato y rápido, un subidón a corto plazo. Sin embargo la buena alimentación no nos da ese subidón. Hay que luchar con fuerza, mucha fuerza por cambiar nuestro propio estilo de vida. No estoy hablando de salir y cambiar la forma de comer de la gente, mirate a un espejo y sé consciente de lo que comes todos los días. Y no solo de lo que comes, si no de la cantidad qué comes. ¿Cuántas de lo que ingieres todos los días sobran? ¿De qué calidad son las calorías que ingieres? Repito, hay que ser conscientes de lo que comemos, casi del mismo modo que llevamos con naturalidad acordarnos de dónde vivimos, cómo nos llamamos o cuántos años tenemos.

La comida, la alimentación, debería ser una asignatura obligatoria en la escuela, desde que somos pequeños hasta que somos mayores. En ese punto, España sí que sería una revolución en el panorama gastronómico internacional.

P.D.: Sí, dos botellas 2 libras. Sí, la de Mars sabe a Mars y la de Snickers sabe a Snickers.

“Deja sitio para el postre” o como ser esclavo en el S.XXI

Te voy a alimentar y vestir

Te voy a alimentar y vestir

Hace unas semanas mi amiga Esperanza me escribe por el gtalk y me pone un enlace a una página de Cuatro donde anuncian un nuevo programa donde piden gente que les guste hacer postres y que estará dirigido por el famoso Paco Torreblanca, Deja sitio para el postre. Y me pone, “Te tienes que presentar, que seguro que te cogen!!!” Bueno, o algo similar. Y yo, que la verdad llevo un tiempo desanimado, con mis cosas en mente, con una especie de reset general a todos los círculos de mi vida: sentimental, laboral, familiar, amistades… decido presentarme. Nunca he creído es los “Talent show” y mucho menos de los gastronómicos, aunque confieso que son la mar de divertidos por la cantidad de veces que puedes usar el sacapuntas para despellejarlos por Twitter.

Que conste que este post lo escribo cargado de mucha indignación y confesando que soy en buena parte culpable por pecar de ingenuo en un principio. Pero una cosa no quita la otra. Ahora iré desvelando la causa de mi indignación a tres días del inicio del casting donde saldrán los concursantes para un programa que se va a parecer mucho a una especie de Gran Hermano de la pastelería y la repostería.

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La burbuja blogger “según yo”

cc spatulated

Hoy me vais a disculpar, puesto que no traigo una receta hipercalórica como venían siendo tradición últimamente. Así que podéis seguir con las dietas y la operación bikini, que no queda nada para lucir tipos en la playa. Hoy de lo que se trata es de hacer un ejercicio intelectualoide a más puro estilo yo me lo guiso yo me lo como. Y me he permitido utilizar casi el mismo título que ha puesto David Monaguillo en su artículo de hoy en La Tribuna de Salamanca, La burbuja blogger.

El bueno de David ya sabe perfectamente lo que opino al respecto, de hecho creo que mucha gente sabe lo que opino al respecto, esto de que los bloggers se hayan/nos hayamos convertido en indispensables en los objetivos de comunicación y marketing de las marcas. De hecho, no es el post de David el que me ha despertado las ganas de escribir estas lineas, son algunos comentarios los que me han dado energías para hacer esta entrada.

Definición de marca “según yo”. Una marca puede ser una empresa de alimentación, un restaurante, un producto, una salchicha, un kiosco de helados, un caramelo, etc.

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Sobre el uso de imágenes y contenidos de terceras personas

Es indiscutible que el acceso a la información a través de Internet tiene sus ventajas, todo se vuelve más inmediato y además tenemos nuevas formas de expresión unido a que podemos compartir contenidos y acceder a contenidos sin ningún tipo de restricción. El problema viene cuando usamos esos contenidos.

Hace nada el FBI cerró Megaupload, eso ya lo sabéis todos y tampoco quiero establecer un paralelismo con ese caso, por supuesto. Pero sí que hay ciertas cosas en común. Personas que suben contenidos protegidos por la propiedad intelectual de unas leyes, que nos gusten o no existen. Una empresa que se enriquece con esos contenidos gracias a que otras personas pagan por poder descargar a más velocidad o más cantidad de archivos diarios, etc. O solamente, que se enriquece gracias a los ingresos que genera el tráfico web de sus visitas. Etc.

Bueno, todo esto para comentar el último caso de uso ilícito de una receta y de una foto. En los últimos meses hemos visto como utilizaban alguna foto de algún blogger en medios escritos y televisión y además en soportes publicitarios de pastelerías y cadenas de hipermercados. Pero también existe otro extremo. La existencia de webs comerciales en la que la comunidad (los usuarios registrados de esa web) suben fotografías y recetas supuestamente suyas.

Pero, ¿qué ocurre cuando la fotografía no es suya, y la receta tampoco y no solo eso que la modifican para que cumpla los fines de dicha web? Por un lado a la fotografía se le recorta la marca de agua y por otro a la receta se le añaden ingredientes o pasos de forma totalmente artificial. Bueno, pues para eso tenemos unas bases legales de uso de la propia web.

Extracto de las condiciones legales de la web de Gallina Blanca que podéis encontrar en: http://www.gallinablanca.es/Legal.aspx (no pongo enlace porque lo que faltaba, encima que ganen enlaces entrantes de mi blog).

2.3. Contenidos y recetas de usuarios

Los usuarios han de saber que el envío de contenidos y recetas creadas por ellos constituye una transmisión de su titularidad con carácter exclusivo a Gallina Blanca por el periodo máximo de tiempo que establezca la Ley y de esta forma. Gallina Blanca podrá utilizar las recetas y publicarlas con fines comerciales

Y tenemos este otro punto sobre “Prohibiciones”.

7.2. Utilizar contenidos y servicios que se encuentren protegidos por cualquier derecho de propiedad intelectual o industrial pertenecientes a la entidad o a terceros, sin que el Usuario haya obtenido previamente de sus titulares la autorización necesaria para llevar a cabo el uso que efectúa o pretende efectuar.

¿Qué quiere decir esto? Por un lado un punto en el que Gallina Blanca dice hacerse con la titularidad en exclusiva de todos los contenidos que han subido sus usuarios. Incluso con la intención de poder usarlos de forma comercial, es decir, con la intención de sacar una rentabilidad económica, de branding, etc.

Por otro lado, se lavan las manos ante posibles contenidos que sus usuarios hayan subido y que constituyan una violación de la propiedad intelectual de terceras personas.

Vale, para mi subyace un asunto interesante y es que saben que no pueden controlar lo que suban sus usuarios y que en ocasiones estos contenidos pueden ser utilizados de forma ilícita dañando los derechos de sus legítimos dueños. Saben que tienen un servicio que les viene genial, entre recetas propias y recetas de usuarios tienen cerca de 20.000 recetas, que se dice pronto. 20.000 recetas que posicionan en google y que les ayuda a posicionar su marca a través de buscadores, y por lo tanto que sean conocidos y que la gente termine comprando sus productos.

Y ahora llegamos a mi caso. Anoche recibí un comentario en una receta del blog donde colaboro: Directo al Paladar. La receta es una de alitas de pollo crujientes. Me decía que en Gallina Blanca había visto mi receta subida por una usuaria de esa web, aquí podéis ver la receta -> http://www.gallinablanca.es/receta/alitas-de-pollo-crujiente.aspx (no linko porque no quiero darle enlaces entrantes).

¿En qué quedará todo esto? Pues probablemente el lunes cuando se pongan a trabajar en Gallina Blanca, verán el comentario que les dejé en Twitter informándoles al respecto. Y me dirán que no pueden saber qué contenidos suben que sean propios y cuales sean robados de google. Y que proceden a eliminar la receta. Y ya está. No pasará nada más.

Pero si de las 20.000 recetas que tienen, una es robada. ¿Cuántas más puede haber? Pues mirad, me puse a ver y en la página tres de su recetario está esta receta: http://www.gallinablanca.es/receta/tarta-de-queso-28189.aspx que resulta ser la misma foto (no he mirado los ingredientes ni pasos) que la receta de Alfonso de Recetas de Rechupete Tarta de queso fácil.

30-01-12. Actualizo. Este fin de semana he podido ver fotos y recetas copiadas literalmente de otros bloggers. Por ejemplo de Lau Tentaciones o de Dolorss.

Repito, ¿cuántas recetas tendrán subidas que vulneren los derechos de propiedad de otros bloggers? Lo que me lleva de nuevo a sus bases legales. Si saben, porque lo ponen en sus bases legales, que prohíben ese uso de su web, que hay usuarios que pueden subir contenidos que vulneran la propiedad de terceras personas, ¿por qué Gallina Blanca tiene una comunidad de usuarios que no pueden controlar? Lo más fácil y ético por parte de Gallina Blanca, sería contratar los servicios de una empresa o de colaboradores que les creen su propio contenido. Pero, tristemente, lo más barato es contar con gente (como tú y como yo) que se dediquen a subir sus propias recetas y fotos gratis, y de entre todos esos, algunos listos que se ocupan de copiar y pegar contenidos que encuentran por Internet.