Hoy os traigo una receta clásica de madeleines o magdalenas francesas. La verdad que poco tienen que ver con las nuestras que van en cápsulas de papel, tan poco que incluso llamarlas «magdalenas» y no hacerlo por su nombre real, madeleines (aunque traducido sea lo mismo) me parece que es un error. Además, hoy os traigo una receta que no lleva «levadura» o impulsor.

De las veces que he hecho recetas similares debo decir que prefiero las que no tienen levadura. Quedan lo más parecidas a un bizcocho de Commercy, una textura muy peculiar que se aleja bastante de lo que tenemos en mente de lo que son las «magdalenas»… nuestras magdalenas. Y es que si a las madeleines les ponemos impulsor hacemos que su textura se asemeje a lo que tenemos en mente.

Así que ya, creo que, tengo receta para la próxima semana. Unas madeleines de Commercy. Ahora vayamos con esta receta de madeleines clásicas.

Cómo hacer madeleines

La verdad que las madeleines son uno de los bizcochos que más me gustan, especialmente por la forma que tienen de concha y porque además dan mucho juego. Las podemos hacer saladas combinando muchos aromas y sabores, y las podemos hacer dulces. Incluso las podemos hacer, por ejemplo, rellenas y recubiertas. ¿Qué tal unas madeleines rellenas de mermelada de fresa y recubiertas de cobertura de chocolate? Pues también podríamos hacerlo.

En este caso lo he hecho sin impulsor. La verdad que no le hace falta para nada. Hay que tener en cuenta que el molde de las madeleines no deja que haya tanta cantidad de masa como en nuestras magdalenas. Por lo que con el aire que se incorpora en el batido ya es suficiente para que después queden esponjosas.

Ingredientes para 36 madeleines

250 g de mantequilla
250 g de azúcar glass
250 g de harina
6 huevos
Una pizca de extracto de vainilla u otros aromas (opcional)

Elaboración paso a paso

Batimos, en un bol, la mantequilla hasta que llegue a un punto de pomada. En otro bol ponemos las yemas con el azúcar y batimos hasta que quede esponjosa la mezcla y se haya aclarado, incorporamos la harina batiendo hasta que esté bien unido. Después incorporamos las claras y batimos durante unos minutos hasta que espese y casi se haya convertido en un merengue de color amarillo claro. (No llegará nunca a la consistencia de un merengue, no os volváis locas/os).

Horneamos a 220 ºC durante 9-10 minutos. En las siguientes tandas, como el molde estará caliente hornearemos 8-9 minutos. Si horneamos más pueden coger demasiado color y quedar más secas.

Al terminar cada tanda de madeleines, las ponemos sobre una rejilla para que se enfríen. Después ya podremos comerlas. Son ideales para el desayuno, la verdad. Y lo mejor es guardarlas en un bote con tapa, de esa forma durarán más tiempo.

Receta en vídeo de madeleines con caramelos de toffee

Ideal y fácil. Os dejo una receta en vídeo con unas madeleines, muy similares a las que acabáis de ver, pero con trozos de caramelo toffee.