Hace unos días ordenando libros encontré uno en el que me detuve un buen rato y del que no había hecho nada desde hace tiempo. De hecho, en este blog creo que hay un par de recetas versionadas de él y en este caso la he seguido al pie de la letra. Así que hay que agradecer la receta de mermelada de zanahoria a la enciclopedia culinaria de la Marquesa de Parabere.

Es una receta muy sencilla de hacer y de verdad, yo creo que me gusta tanto, porque no sabe a zanahoria. No me entendáis mal, no es que no me guste la zanahoria, pero es que sorprende y mucho. El sabor final es un sabor como de mermelada de naranja dulce con un toque cítrico muy bueno. De hecho ya estoy pensando en posibles recetas para hacer y usar de relleno.

Cómo hacer mermelada – explicado de forma rápida y sencilla –

La mermelada de hoy es de zanahoria, pero no es lo habitual. Por lo general utilizamos otro tipo de frutas como fresas o fresones, naranja, ciruelas, higos, albaricoques, etc. Hay mil y un tipos de mermeladas, algunas más diferentes como por ejemplo naranja al whisky, jengibre, piña, y otras a las que se le añaden especias o hierbas aromáticas. Hay para todos los gustos pero todas o casi todas comparten algo: la forma de hacerlas.

Bien, para conseguir una mermelada lo que se hace primero es un almíbar y después se añade la fruta en trozos pequeños o en puré. Además se suele añadir zumo de limón. Esto es esencial primero para acidificar el medio y por lo tanto sirve como conservante y además el limón ayuda a liberar la pectina que contiene la fruta. Esta forma es la más básica de hacer mermelada, la verdad que hay algunas mucho más complicadas.

La pectina es la gelatina natural que hay en las frutas. Algunas como por ejemplo las manzanas tienen más que otras y por lo general contiene más pectina la piel. De ahí, que en muchas mermeladas se añada pieles cortadas en pequeño, o en otras se utilicen cocidas en el almíbar y después se retiran.

También hay azúcares especiales para mermeladas que tienen pectina de fruta incorporada. Son azúcares muy pegajosos pero ideales para preparar mermeladas. Eso sí, necesitan menos tiempo de cocción por ejemplo.

Ingredientes

1 kilo de zanahorias limpias
1 kilo de azúcar
4 limones
800 ml de agua

zanahorias

Hoy no hay fotos del paso a paso por un pequeño problema de previsión de batería de la cámara.

Elaboración paso a paso

Empezaremos limpiando las zanahorias y las troceamos para posteriormente cocerlas en agua hirviendo – utilizaremos 400 ml de agua, lo suficiente para que las cubra – hasta que estén blandas, unos 25 o 30 minutos aproximadamente. Lo mejor es utilizar zanahorias maduras que están más dulces y tiernas que las recién recolectadas.

Cuando ya estén cocidas, las escurrimos y las pasamos por el pasapurés o las trituramos directamente hasta obtener un puré de zanahoria. Y además pelamos tres limones y cortamos la piel en finas tiras de 1 cm de largo. Además, haremos el zumo de 3 limones por un lado y de 1 limón por otro.

A parte hacemos un almíbar con 400 ml de agua con todo el azúcar y el zumo de los tres limones con las pieles. Cocemos hasta obtener una hebra regular. Entonces añadimos el puré de zanahoria y el zumo del cuarto limón y seguimos cociendo unos 5 a 10 minutos. Hasta que la cuchara quede napada por la mermelada.

También podemos probar el punto de la mermelada echando un poco sobre una superficie de mármol – vale un plato de cerámica – extendemos la mermelada y al enfriarse debería espesar. Cuando tenga el punto que nos guste o un poco más ligera del deseado – cuando esté fría de nevera tendrá más consistencia incluso – la retiramos y dejamos enfriar.

Solo nos quedará envasar nuestra mermelada de zanahoria. Si tenemos pensado utilizarla en los próximos días e incluso un par de semanas nos aguantará perfectamente sin necesidad de esterilizar los botes ni de cocerla al baño María. Si hemos hecho mucha cantidad, entonces si tocará hacer esto.

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