En ocasiones el deporte puede resultar perjudicial para tu salud. Eso deberían ponerlo en las cajas de las zapatillas de running, por ejemplo. Cuando estaba cogiendo el ritmo, bueno los ritmos… ¡zas! golpe y lesión que me ha dejado fuera de juego durante algo más de medio mes. Pero siempre se vuelve, hoy con una receta de natillas finas y galletas de canela.

Justo dos días antes de tropezarme y dar con las costillas en el suelo cuando salía a correr los cerca de 45 minutos de costumbre, había conseguido bajar mi marca en los 10 km unos 5 minutos y con un subidón de energía que me hacía pensar en poder hacer los 10 km de la San Silvestre vallecana en unos 47 minutos. Y justo cuando tenía un ritmo genial de actualización del blog, cosa que me hace falta porque me encanta compartir con vosotros mis recetas y mi vida.

Ahora, este es el truco para poder mantener este blog, además de todas las recetas que hago en Directo al Paladar. Si no saliese a correr unos 30 km a la semana y unos 60 km en bici, no podría. Es imposible mantener ese ritmo de trabajo y sobre todo de glotonería sin poder quemar las calorías con deporte. Bueno, tal vez algún día os cuente un poco más sobre lo bien que me hace sentir algo que con un poco de sacrificio se convierte en una necesidad: correr, sudar, superarse una y otra vez.

Cómo hacer natillas finas con galletas de canela

Bien, hoy tenemos una receta que a lo mejor a algunos de vosotros os suena raro esto del apelativo que tienen las natillas de hoy, ¿esto de «finas» que significa? Pues muy sencillo, son unas natillas que no llevan un espesante como la maizena. Son unas natillas además muy delicadas, puesto que no pueden llegar a hervir ya que la cantidad de yemas que lleva cuajaría y por lo tanto se estropearían. Bueno, y lo lógico es que al no llevar espesante, hay que añadir más yemas que las natillas normales.

Por otro lado, ¿las natillas con qué se suelen comer? Pues con galletas y con canela, así que he pensando que estaría bien hacer las galletas de canela directamente. Una vuelta de tuerca muy pequeña para una receta muy rica. La masa de las galletas es un tipo de sableux, ideal para pastas.

Ingredientes para las Natillas

1 litro de leche
120 g de azúcar
12-16 yemas de huevo (12 yemas de huevos grandes o 16 yemas de huevos pequeños o 14 yemas de huevos medianos)
1 piel de limón
1 rama de canela

Ingredientes para las pastas de canela

250 g de harina
150 g de mantequilla
90 g de azúcar en polvo
2 cucharaditas colmadas de canela molida
1/2 huevo
25 ml de leche
1 pizca de sal

Elaboración paso a paso

Empezaremos por las natillas, ya que una vez que estén enfriándose en la nevera nos podemos poner a hacer las galletas o pastas de canela. Bien, para hacer las natillas, que la elaboración es muy sencilla aunque muy delicada, solo tendremos que poner la leche a hervir con los aromatizantes: la piel de limón y la rama de canela. Una vez que empiece a hervir, la apartamos del fuego y dejamos infusionar unos 5 minutos.

En un bol mezclamos, solo mezclar no batir, las yemas de los huevos con el azúcar. Después añadiremos poco a poco la leche sin el limón ni la canela.

Volvemos al fuego con la mezcla y sin parar de remover y rascar el fondo de la cazuela cocemos de nuevo. No deben llegar a hervir. Si hierven la yema de huevo cuaja y las habremos perdido. Eso sí, si os pasa lo podéis arreglar añadiendo una cucharadita de maizena, aunque ya no será lo mismo.

Por ejemplo, y aunque tardaréis más tiempo. Podéis hacer las natillas al baño María. De esa forma os aseguráis que no van a hervir.

Una vez que estén las natillas hechas, las pasamos por un chino y las ponemos en recipientes individuales y las dejamos enfriar en la nevera.

Empezaremos a hacer nuestras galletas o pastas de canela. Empezaremos por poner la mantequilla a punto de pomada trabajándola en un recipiente. Añadimos el azúcar, el huevo, la leche, el azúcar, la sal y la canela. Mezclamos bien.

Incorporamos la harina y mezclamos con la punta de los dedos hasta que esté todo bien mezclado. No hay que amasar, si no coge liga la masa y después encoge al hornear.

Envolvemos la masa en film de cocina y dejamos en la nevera durante una hora hasta que esté dura.

Sacamos de la nevera y del film y trabajamos la masa un poco hasta que esté blanda, pero fría. Sobre la mesa con un poco de azúcar en polvo la estiramos con ayuda de un rodillo y cortamos con los corta pastas que más nos gusten. Hoy he elegido unos rizados y de unos 4 cm. Y el espesor que les he dado al estirarlas ha sido de unos 3-4 mm.

Horneamos unos 8 minutos a 180 ºC. Sacamos del horno y dejamos enfriar para que se endurezcan, después ya las podemos coger sin riesgo de que se rompan.

Serviremos las natillas, cuando ya estén frías junto con las galletas de canela.

Vamos a hacer la receta de natillas con galletas de canela pero sin lactosa

Que en casa tenemos a alguien con intolerancia a la lactosa podemos hacer la receta con la siguiente variación. En lugar de leche de vaca para las natillas utilizaremos una leche sin lactosa. Que no nos gusta ese toque dulzón que tiene, pues cambiamos por leche de soja, de avena o incluso de arroz. Al no llevar ningún espesante no nos tenemos que preocupar de nada más.

Por otro lado, las galletas sí tienen dos ingredientes que llevan lactosa. La mantequilla y la leche. Por lo que cambiaremos por una margarina que no tenga suero lácteo ni leche ni nada similar y a poder ser sin grasas hidrogenadas, como por ejemplo la de la receta de suizos. Y la leche de nuevo la cambiaremos por una leche de soja u otro tipo sin lactosa.

Si queréis ver más recetas de galletas, tenéis más en mi reto.

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