En la receta de helado de té matcha de hoy se juntan dos cosas. La primera que he inaugurado el accesorio para hacer helados de la KitchenAid y la segunda un reto, conseguir un helado igual al que probé en la tienda japonesa Tokyo-ya.

Respecto a lo primero, debo decir que el culpable es Carlos Dube de Mercado Calabajío y en concreto por el post que hizo presentándonos dicho artilugio. La verdad que hacía tiempo que quería tenerlo pero por unas cosas o por otras lo iba dejando, y esta vez si que ha sido la definitiva. Es un gustazo ver que funciona a la perfección. Tampoco me voy a poner a explicar de qué va, porque Carlos ya lo ha explicado muy bien.

Mi auto-reto, el de hacer el helado y que quedase igual al que probé en la tienda que he comentado era algo más complicado. No las tenía todas conmigo pero debo decir que ha quedado… (mi abuela diría)… mejor todavía. Pero no os vayáis sin ver la receta.

Cómo hacer helado de té matcha

La cuestión de hacer helados es más o menos similar para todos. Por lo general llevan huevos, azúcar, leche y el ingrediente de lo que sea el helado. Eso los helados con una base de crema inglesa. Hay otros helados que son sorbetes y que se hacen con otros ingredientes. Para mi, los mejores los que se hacen del primer modo. Y este es uno de ellos.

Ingredientes

10 g de té matcha
200 ml de leche
200 ml de nata
3 yemas
120 g de azúcar

Elaboración paso a paso

Empezaremos mezclando el té matcha con 20 gramos de azúcar. Le añadiremos una o dos cucharadas de leche y mezclamos bien formando una pasta. A parte, ponemos el resto de la leche a calentar, incorporaremos la mezcla de té disolviendo bien, pero sin que llege a hervir.

Por otro lado mezclaremos el azúcar restante con las tres yemas de huevo.

Incorporamos al cazo con la leche caliente y seguimos calentando. Removemos para que no se pegue y en cuanto de un hervor lo retiramos. Dejamos enfriar.

Continuaremos, una vez fría la crema, montando ligeramente la nata. Tampoco hace falta montarla mucho, solo es para introducir un poco de aire y que salga más cremoso el helado. Terminamos mezclando poco a poco la crema de té matcha.

Sacamos la heladera de KitchenAid del congelador, la montamos y ponemos a funcionar en velocidad 1. Añadimos la crema con la nata y dejamos unos 10 minutos hasta que veamos que la consistencia es espesa, resultado de haberse enfriado poco a poco.

Guardamos en un tupper en el congelador durante al menos dos horas más y ya tendremos nuestro helado preparado.

Sin heladera

Los pasos sin heladera son iguales, pero en este caso montaremos algo más la nata. Mezclamos la crema de té e introducimos en el congelador. En este caso tendremos que ir mirando cada 45 minutos y mezclando poco a poco hasta que se haya formado el helado.

La diferencia es que de la primera forma tenemos un helado muy cremoso y sin heladera el helado es más compacto, menos cremoso, pero también tiene solución.