Hacía tiempo que no hacía un bocadillo en el blog y cómo estoy en una época de mi vida un tanto revisionista con mi pasado (lejano y cercano) me he decidido por hacer este bocadillo de tortilla de patatas con cebolla caramelizada. Lo de la época tiene un sentido y dentro de poco podré decir el por qué, pero como decían en el Un, Dos, Tres hasta aquí puedo leer.

Seguramente no son los mejores bocadillos de tortilla de patata de Madrid pero creo que los de «A Casiña» (Restaurante de la Casa de Campo de Madrid) tienen un significado para mí que con el recuerdo los hace ser los mejores. Cuando estudiaba en la Escuela de Hostelería de la Comunidad de Madrid (Casa de Campo) el ir a la hora del «recreo» a por el bocadillo de tortilla de patata era sentirse como en una especie de isla dentro de lo que era la escuela.

Para mí la escuela significó un momento un tanto raro en mi vida. Por un lado estaba donde yo siempre había querido estar, desde bien pequeño. Pero por otro lado sentí una especie de desilusión por lo que me encontré. Un estilo de enseñanza un tanto arcaico, con unas normas de casi el siglo XIX. Pero tampoco quiero ensañarme.

Cebolla de Fuentes

Hace unos días (un par de semanas realmente), @Daniel_Cebolla de Agrofuentes me regalo a través de Marta una caja de cebollas de Fuentes que estoy utilizando poco a poco pero con buena letra.

Las cebollas, bien hermosas, son riquísimas. Para comer en crudo, en ensalada o para cocinar con ellas. Son un poco diferentes a las que podemos encontrar en el súper (las normalitas). Estas son con una piel clara, amarillenta, tonos marrones claros y cuando las pelas y cortas ya empiezas a notar la diferencia.

Tienen un sabor que casi no pica, aunque cuando las cortéis son cebollas como otras así que podéis llorar un poco (menos que otras). Todo se debe a que no tienen tantos niveles de compuestos azufrados como otras. El sabor, es casi dulce lo que hace que al cocinarlas se incremente y lleguen a caramelizar sin añadir azúcar.

Tienen más agua que otras cebollas por eso veréis que en ingredientes he puesto dos cebollas (que pasadas a gramos) serán unos 800 g de cebolla. Pero incluso una cebolla más le vendría muy bien.

Ingredientes

Una buena tortilla, en mi opinión, no se puede medir por gramos cada cosa, aquí tiene mucho que ver el «ojimetro». Sí, es un poco como el jugador de mus que no quiere enseñar a otros pero creo que la práctica es lo mejor que hay para hacer una buena tortilla de patatas, en especial para conseguir TÚ tortilla de patatas.

2 cebollas grandes
4 patatas medianas
6 huevos
1 litro de aceite de oliva
Sal

Cómo hacer bocadillos de tortilla de patatas con cebolla caramelizada

Lo primero que haremos será pelar y cortar las cebolla en juliana. Las pondremos en una cazuela con un poco de aceite de oliva y sal por encima para pocharlas tapadas a fuego suave durante 1 hora.

Pasado este tiempo destapamos y dejamos que se sigan pochando durante 30 minutos. Los últimos 5 o 10 minutos estaremos muy pendientes para evitar que se doren, el resultado debe ser un color marrón, del propio pochado de las cebollas, pero no dorado de haberse tostado.

Cuando destapéis las cebollas podéis hacer las patatas en otra cazuela con el litro de aceite de oliva. Para mi una buena tortilla de patata es la que lleva patata y se nota, es decir, no me gusta la patata chafada en el huevo.

Lo mejor será entonces pelar y lavar las patatas, y las cortamos a cuchillo en trozos pequeños. De ancho no deben ser más de 2 mm. Las pocharemos en el aceite caliente, pero no deben coger color, solo ablandarse.

Por otro lado batimos los huevos hasta que salga espuma, después quedará más esponjosa la tortilla. Añadimos la patata escurrida y la cebolla que ya estará caramelizada y sazonamos con un poco de sal. Recordad que la cebolla también le echamos sal al principio. Removemos bien y dejamos unos minutos que se empape bien la patata y se mezclen los aromas y sabores.

En una sartén, vuestra sartén de tortillas de patata (si no tenéis una especialmente destinada a esto no sé a que esperáis), poner un poco de aceite. Calentar dependiendo el resultado que queráis.

– Si quereis una tortilla blanquita y bien hecha a fuego lento y mucho tiempo será lo mejor.
– Si quereis una tortilla con color pero poco hecha, fuego más alto y poco tiempo.

Le dais la vuelta solo una vez y cuando esté cocinada la sacáis. Solo queda cortar el pan (para mi chapata por favor), montar el bocadillo de tortilla de patatas si lo queréis caliente o si no dejar enfriar.